<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504</id><updated>2012-01-16T11:35:42.110Z</updated><category term='psicoanálisis'/><title type='text'>InfoGrama</title><subtitle type='html'>Blog de Grama ediciones. Editorial dedicada al psicoanálisis, la filosofía, la psicopedagogía y la crítica literaria.
http://www.gramaediciones.com.ar</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-541512530473085945</id><published>2012-01-13T13:56:00.001Z</published><updated>2012-01-13T13:58:23.175Z</updated><title type='text'>RESEÑA</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Reseña del libro Adoquines bajo la playa. Escenografías biopolíticas del 68 &lt;/span&gt;(Publicado en 2011 por Grama ediciones, Bs. As.)&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Cuerpo político y quinismo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adoquines bajo la playa. Escenografías biopolíticas del 68 (Buenos Aires, Grama, 2011) recupera dos ideas básicas del archianalizado acontecimiento. En primer lugar, una práctica subversiva radicada en la experiencia corporal. ¿Qué significa esto? Nada más y nada menos que la idea de que todo juicio crítico y toda acción política se hacen, como dirían Gabriel Marcel y Maurice Merleau-Ponty, encarnados. Todo contexto y toda situación es una red de vinculaciones afectivas con un espacio social significativo y una biografía. Sobre ellos elaboramos un discurso que, a veces, los expresa, en la mayoría de ocasiones sólo traduce nuestra experiencia, como diría Passeron, con muchos eclipses. Los discursos establecidos, el personaje que la realidad nos demanda -y que nosotros representamos-, suelen hacernos decir lo que no sentimos y actuar como no queremos. Volver al cuerpo, por lo demás, nada tiene que ver con la espontaneidad y sus correlatos narcisistas: consiste en recuperar esas capas significativas y, aunque sea difícil reactivarlas completamente, intentar, cuando hablamos y actuamos, ser justos con ellas. Entre las virtudes de este libro se encuentra comprender bien, con las buenas lecturas de Jorge Alemán y Sergio Larriera, qué podemos derivar en política de la experiencia psicoanalítica. Una política corporal tiene poco que ver, nos dice Germán, con el strip-tease expresivo, sino con la exigencia de una palabra más pesada y menos autosatisfecha.&lt;br /&gt;Con razón, rechaza Germán, las visiones apocalípticas de Mayo tipo Houellebecq. Pero, sin embargo, no en todo hay distancia y me gustaría leerle algo más pausado al respecto. El culto al yo, el odio al Estado y la espectacularización de la vida es, dice Germán, lo que ejemplifica Sarkozy y, a su través, "el falso cliché vitalista" de Mayo del 68. Efectivamente, una política encarnada sabe que el yo es, en parte, un constructo del que solo trabajosamente emerge la novedad (y que esta no siempre es emancipatoria); que existimos como individuos gracias a que la cooperación colectiva compleja y anónima (la solidaridad orgánica de Durkheim) nos proporciona un don anónimo: de generaciones muertas que contribuyeron a la caja común de la seguridad social, de individuos que sin conocernos nos ayudaron a nacer porque creían que, con su acción anónima, servían, en los hechos, a la razón común; que, para terminar, una vida comprometida es una vida modesta que sabe que sólo con los próximos, en la gestión cotidiana de nuestra experiencia, puede plantearse una acción política eficaz y honesta: la política, recuerda Rancière, no se juega en la pureza religiosa del fanático con sus sospechas mórbidas y sus ansias de depuración eterna, inagotable, inacabable. La idea del "enemigo objetivo", que incluso parasita los debates en nuestro 15M, muestra cómo la política degenera -me lo explicaba Antonio Campillo hace unos días- en contacto con categorías religiosas. Desgraciadamente, el stalinismo no tenía la exclusiva: aún cuando es anecdótico el fenómeno persiste. La política transformadora aparece cuando emerge lo igualitario en lo jerarquizado, lo común en lo privado: cuando hablamos en una asamblea o nos rebelamos contra una institución o contra un compromiso vergonzante, pero también cuando limpiamos el polvo, nos preparamos una clase o cuando nos resistimos a que la envidia nos impida admirar lo que es mejor que nosotros.&lt;br /&gt;La segunda idea del libro, coherente con la primera, es la defensa del quinismo frente al cinismo. El quínico, explicaba Sloterdijk, se expone en un cara a cara desventajoso, consciente de que no hay más escondite que la indignidad. El cínico, por el contrario, es aquel que, sin creer en lo que hace, desea sacar provecho. Germán identifica la buena herencia de Mayo (porque ¿quién tiene la buena clave de la historia?) con el quinismo; la primera es el agua en la que nos bañamos a diario y gracias a la cual nada nos escandaliza. Estoy de acuerdo con él pero hay algo de lo que se olvida que también es herencia de la subversión de Mayo: de la violencia de los grupúsculos, de la saña pastoral de los demagogos (que convirtieron en un infierno la vida militante), de las oportunidades políticas que representó la revuelta y de cómo las estupideces se imponían por decirlas alto, fuerte y repetirlas mucho. Si nuestro mundo odia la experiencia política, si quiso olvidarse de ella, si abrazó lo sublime de Ikea, no ha sido solo por malas razones. Germán, con Foucault, recuerda que la liberación de la opresión, siendo titánica, es más fácil: no caer en otra nueva -y hasta peor- es tan difícil como raro. Germán, que ha asumido, y no solo ahora, el riesgo del compromiso, lo comprueba y lo comprobará. Ojalá que desde esa experiencia germinen muchos libros como este. Permitirán que nos acompañemos en el camino y, sobre todo, a que se forme una sensibilidad común que permita que otros, con quien todavía no podemos encontrarnos y que son nuestros conciudadanos, quieran enseñarnos con su presencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-541512530473085945?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/541512530473085945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=541512530473085945' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/541512530473085945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/541512530473085945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2012/01/resena.html' title='RESEÑA'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1222431216330698325</id><published>2011-02-14T14:17:00.000Z</published><updated>2011-02-14T14:17:59.113Z</updated><title type='text'>COMENTARIO: Los descarriados. Clínica del extravío mental: entre la errancia y el yerro</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Emilio Vaschetto. Buenos Aires. Editorial Grama. 2010&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-yfQOa3VZoNo/TVk5S1dZBjI/AAAAAAAAAEo/9oItRJjOqZU/s1600/Vaschetto-tapa.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-yfQOa3VZoNo/TVk5S1dZBjI/AAAAAAAAAEo/9oItRJjOqZU/s320/Vaschetto-tapa.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;Un libro como escritura de un analista para hacer par con los “casos de urgencia”, “para estar a la altura de esos casos”, es lo primero que surge al reconocer el estilo de Emilio Vaschetto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Las vastas y pertinentes referencias a la psiquiatría clásica, la literatura y la religión acercan su texto a una obra abierta. Su estilo desacartonado permite la fluidez en la lectura, un plus que se agradece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El tema central: la errancia; el punto de la obra de Lacan que hace de plomada: el Seminario 21 “Les Non-Dupes Errent” ó “Les Noms Du Pére”. Equívoco que remite, como sabemos, al errar de los no-incautos y a la pluralización de los Nombres del Padre. Bien, intentaré hacer una pequeña semblanza, con apoyo en la literatura, de dos puntos cruciales que marcan el recorrido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Comienza Mujica Lainez su cuento “El vagamundo”: “Llegó a Buenos Aires hace cuatro días, sólo cuatro días, y siente que no podrá quedar aquí mucho tiempo. El amor, su viejo enemigo, le acecha, le ronda, le olfatea, como un animal que se esconde pero cuya presencia adivina alrededor, con uñas, con ojos ardientes. (…) Su vida monstruosa ha sido eso: partir, partir, partir en cuanto el amor alumbra.”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftn1" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; Manucho describe al judío errante mediante una suerte de punto de imposible: el amor; figura de errancia intemporal que Lacan vinculará en aquel seminario con la forclusión del Nombre del Padre. Sin embargo la cuestión, y en esto se advierte el alcance del texto de Vaschetto, no se agota allí, sino que en la línea del “nombrar para” que dice allí mismo Lacan, se presentan otras variantes del modo de amar así como maneras del psicoanálisis en la psicosis que desandan los caminos de las estabilizaciones y los anudamientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La segunda referencia es al “Pierre Menard, autor del Quijote” de J.L. Borges. Recordemos que aquí Borges propone el tema de una imposible y “total identificación con un autor determinado”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftn2" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;. No es el lugar este de un análisis del cuento sin embargo no estaría demás destacar que la estructura del relato apunta a lo que María del Carmen Rodriguez llama vertiente egocida en la obra borgeana, que da cuenta del Yo especular, destacando la fijeza del nombre y del sujeto como vacío.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No obstante, es importante recalar en algunos “pequeños detalles” a la hora de revisar el Pierre Menard. Por ejemplo; utiliza sólo dos letras mayúsculas iniciales en palabras que no son nombres propios, estas son: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Error&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Memoria&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;. De la segunda tenemos una suerte de subversión en el relato al hacer a “la historia, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;madre&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; de la verdad”, asunto que la ubica del lado del medio-decir. Pero de la primera, no volvemos a encontrar referencias, ni siquiera por asociación. Es por ello que entiendo puedo sumar otro detalle, y es el índice anagramático en el nombre &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pierre&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;, cuya última sílaba remite directamente a la palabra “yerro” en francés: “&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;erre&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;”. Recordemos el origen francés del nombre del autor y de muchos de los títulos de sus obras. Si esto es así, considero se puede leer todo el Pierre Menard como una gran perífrasis del “&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;chavalier errant&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;”, en tanto que “errante” o “itinerante” como dice Lacan en su Seminario y remarca Emilio en su texto, salvando la etimología &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;iterare&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; que acerca el término a la repetición. En la misma dirección va la referencia de Borges al &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Bateau Ivre&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; de Rimbaud, que destacan también Germán García y Gustavo Dessal en la presentación y el epílogo de “Los descarriados”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es entonces que haciéndonos evidente el exilio respecto de la relación sexual, Emilio deja una suerte de brújula: “¿Qué nos orienta, o mejor qué no engaña en la errancia? El síntoma”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftn3" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;. Lo cual podemos poner en serie con aquella sugestión con la cual Lacan cerrara su seminario: “Pero eso es quizás en ese andar (&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;erre&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;) –ustedes saben esa cosa que tira allí cuando el navío se deja botar- que podremos apostar a encontrar lo real”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftn4" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;, en contraposición a esa poca realidad, en apariencia tan segura de su norte, que es el fantasma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Bon Voyage!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Gastón Cottino&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftn5" name="_ftnref" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element: footnote-list;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;hr size="1" style="text-align: left;" width="33%" /&gt;    &lt;div id="ftn"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftnref" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; Mujica Lainez, M. “Misteriosa Buenos Aires”. Buenos Aires: Debolsillo. 2008.&amp;nbsp; p 238&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftnref" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; Borges, J.L. "Ficciones”. O.C. Tomo I. Buenos Aires: Emecé. 1989. p 446.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftnref" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; Vaschetto, E. “Los descarriados: Clínica del extravío mental: entre la errancia y el yerro”. Buenos Aires. Grama. 2010. p 77.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftnref" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; Lacan, J. “Seminario 21” p 191. Inédito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21441504#_ftnref" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 9.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Psicoanalista. Miembro de la Asociación Cuyana de Estudios Analíticos. Integrante del Instituto Oscar Masotta, Mendoza – Argentina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 9.0pt; mso-ansi-language: ES-AR;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1222431216330698325?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/otras-publicaciones.html?task=view&amp;catid=10&amp;id=193' title='COMENTARIO: Los descarriados. Clínica del extravío mental: entre la errancia y el yerro'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1222431216330698325/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1222431216330698325' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1222431216330698325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1222431216330698325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2011/02/comentario-los-descarriados-clinica-del.html' title='COMENTARIO: Los descarriados. Clínica del extravío mental: entre la errancia y el yerro'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-yfQOa3VZoNo/TVk5S1dZBjI/AAAAAAAAAEo/9oItRJjOqZU/s72-c/Vaschetto-tapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-394240748189862552</id><published>2010-12-08T12:03:00.000Z</published><updated>2010-12-08T12:03:39.350Z</updated><title type='text'>El amor es vacío de Luis Darío Salamone</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 24px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify; text-indent: 17pt;"&gt;&lt;b&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s1600/TapaSalamoneweb.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s320/TapaSalamoneweb.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Comentario de Silvia Tendlarz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El amor da que hablar: sus encuentros y desencuentros, su instantaneidad en ciertas ocasiones, sus enrancias y extravíos en otras, para lo mejor y para lo peor de la comedia de la relación entre los sexos, tal vez para recordarnos que el amor no es más que una mezcla de azar y de destino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Una vez más nos encontramos frente a lo que se escribe acerca del amor. Esta vez con la sutil pluma del libro de Luis Darío Salamone titulado &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El amor es vacío&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Curioso título. Con tantas palabras para decir el discurso amoroso se podría suponer que es más bien pleno: colmado de significaciopnes que lo califican como cortés, apasionado, desventurado, apenas “un rayo de luna” que enlaza el objeto al semblante, e incluso eclipsadamente enigmático. A partir de una cita de Lacan al pasar, Salamone sitúa como contrapunto a esta multiplicación de sentidos el vacío, la falta asociada a la experiencia amorosa. Porque, como dice Luis Salamone en su libro, “plantear que el amor es vacío es una forma de denunciar los espejismos, a la vez que capta una dimensión del amor que suele permanecer aplastada”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;En el juego de pasiones es resaltado el “dar lo que no se tiene”. Y con ello la evocación a la célebre interpretación freudiano del valor que cobra aquello que se pierde en un regalo. El autor se propone entonces explorar rigurosamente los matices que cobra el don de amor. Recorre entonces con soltura los laberintos del amor y del matrimonio en un libro armado a partir de intervenciones de distintas épocas pero que guarda una estructura clara y homogénea. Distingue cinco partes: hablar de amor, soledades, la otra cara del amor, amores locos y un amor al fin. Cinco orientaciones para hablar de un único tema atravesados por una misma orientación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El amor insiste, pero en una paleta similar a la de una pintura: las pinceladas entretejen la tensión que va del abrazo inicial de la tapa, al laberinto que se dibuja en el abrazo de los amantes de la contratapa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Las historias de la literatura y del trabajo clínico del autor se suceden marcando singularidades. Todas ellas ilustran, dilucidan, dialogan con referencias precisas de Freud y de Lacan. La soledad del goce, la infidelidad de estructura, la elección forzada del solterón, el amor cortés, las pasiones, la envidia y los celos, con la pareja, con el semejante, y finalmente el amor en la experiencia analítica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 17.0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Todo ello ustedes encontrarán en este excelente libro de Luis Salamone que nos enseña a través de sus múltiples recorridos, pero que, sobre todo, con cada paso, nos invita una y otra vez a volver a soñar el amor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-394240748189862552?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/394240748189862552/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=394240748189862552' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/394240748189862552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/394240748189862552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/12/el-amor-es-vacio-de-luis-dario-salamone.html' title='El amor es vacío de Luis Darío Salamone'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s72-c/TapaSalamoneweb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-7391454688059447869</id><published>2010-12-08T12:00:00.000Z</published><updated>2010-12-08T12:00:32.728Z</updated><title type='text'>En busca de lo singular, de Gerardo Arenas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP9zPaYERJI/AAAAAAAAAEY/dzHSvpTC1KE/s1600/Arenas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP9zPaYERJI/AAAAAAAAAEY/dzHSvpTC1KE/s320/Arenas.jpg" width="199" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Comentario de Gustavo Stiglitz&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No hay que poner título a la presentación de un libro que ya lo tiene. Pero no pude aguantar la tentación de titular mi presentación: Un incomparable libro sobre la singularidad.&lt;br /&gt;Es un título con efecto bucle, ya que la singularidad es, justamente, lo incomparable.&lt;br /&gt;Es que la lectura del libro hace sentir eso mismo, que es la búsqueda del autor. Este despliega el tema de la singularidad, en clave muy singular, llevándonos allí adonde falla el matema (JAM)&lt;br /&gt;Cuando Gerardo me dio un ejemplar del libro En busca de la singularidad, le pedí que me lo dedique, que le escriba algo.&lt;br /&gt;Como si no hubiera escrito bastante!!&lt;br /&gt;Será por eso que la dedicatoria fue breve, o digamos, no excesivamente larga: “Querido Gustavo, un libro y un abrazo, Gerardo.”&lt;br /&gt;Bueno, el libro… - lo digo de entrada - cómprenlo, léanlo… no tiene desperdicio, pero el abrazo… ese abrazo también tiene algo singular.&lt;br /&gt;Es el abrazo del amigo, sí, pero también – al menos es lo que experimenté en la lectura vertiginosa en estos días – es el libro el que abraza. Incluso no exagero si digo – hablo de lo que me pasó a mí – que es un libro que abrasa. Quema entre los dedos queriendo avanzar en su lectura. No exagero.&lt;br /&gt;Volviendo al abrazo, me di cuenta de que no era solo el abrazo del amigo, era también el del investigador, el del saber, el de las letras y lalengua.&lt;br /&gt;Es sabido que estoy, como otros, en un período en que la Escuela Una me deposita una función de transmisión – hasta donde pueda – acerca de qué es un analista y de testimoniar sobre la experiencia singular del propio análisis. Estoy seguro de que la lectura de este libro estará presente en los próximos testimonios.&lt;br /&gt;Temo estar escribiendo (hablando) bajo los efectos de lo que se llama en psiquiatría y psicología forense “emoción violenta”.&lt;br /&gt;Pero es que experimenté un verdadero júbilo cuando me di cuenta de que no leía ningún concepto nuevo…epa!!&lt;br /&gt;Pero es que uno hace lazo con la búsqueda del autor, con el ordenamiento de los conceptos y con el valor que le da a cada uno de ellos en los distintos momentos de la obra de Lacan..&lt;br /&gt;Por ejemplo, la relación entre síntoma y estilo – como solemos decir - no es una novedad. Pero plantear las relaciones entre el estilo de escritura en la psicosis y el síntoma, como el punto de partida del proyecto lacaniano – que sería el de constituir una ciencia de lo singular – y afirmar con argumentos sólidos, que la brújula en la obra de Lacan es la localización de la singularidad …eso es otra cosa.&lt;br /&gt;Es tan emocionante leer al comienzo del libro todo lo que se puede extraer de los primeros textos de Lacan – incluso antes de la Tesis!! - como en los últimos capítulos, cuando arriesga a la singularidad como algo más allá de la repetida “orientación por lo real.”&lt;br /&gt;Otro mérito de este trabajo es que nos tiene todo el tiempo a los saltos (de lo imaginario a lo simbólico y a lo real; de la personalidad a la singularidad pasando por la universalidad y la particularidad; de la imago a la identificación, al objeto y al sinthome, podría continuar), decía, nos tiene todo el tiempo a los saltos, pero nos hace saltar en cámara lenta.&lt;br /&gt;Entonces vemos cómo nos vamos despegando del paradigma anterior – o es que éste se va cayendo – cómo vamos en el aire hasta que encontramos nuevos operadores y ya está el salto hecho. Nos va llevando de la mano y nos va mostrando cada paso del recorrido. Cada piedra, cada puente, cada curva, cada precipicio y cada punto firme.&lt;br /&gt;Por otro lado, es muy cuidadoso en detenerse cada tanto – bastantes veces – para recapitular el recorrido que va realizando.Vean si no, el cap 15&lt;br /&gt;Encuentro en el libro una puesta en acto de la causa del deseo. El autor dice que partió de una carencia. Y bien, a partir de dicha carencia construyó una tesis de trescientas páginas, y un trabajo que contagia entusiasmo y nos anima a otros.&lt;br /&gt;Finalmente, pensé, ¿quién es este amigo que nos dice que el proyecto de Lacan – que se mantuvo en toda su obra – fue el de constituir una ciencia de la singularidad?&lt;br /&gt;A ver, les cuento por si no lo saben. Es alguien que viene del campo de la ciencia dura, que es cineasta y que se apasionó por el psicoanálisis.&lt;br /&gt;Por eso es que puede ver y transmitir con tanta claridad y sencillez, que se trata de una ciencia de la singularidad y por eso también nos machaca todo el libro con los “tres plot points” de las películas.&lt;br /&gt;Por último, quiero destacar lo siguiente. Este es de una gran profundidad teórica y clínica a la vez que es de sencilla lectura. Tiene una faceta de “herramienta” para el estudio y la orientación en la obra de Lacan. Pero además, y esto no es poca cosa, es también la construcción de una herramienta política.&lt;br /&gt;En una época en que la homogenización, la globalización, lo universal, están empujando duro a nivel del mercado – y esto incluye al farmacéutico, por supuesto, a las terapias del yo – a nivel de las costumbres y de las políticas …&lt;br /&gt;“La política es el arte de mover los cuerpos”, decía Pierre Legendre. Se pueden mover todos igual, al modo de los esclavos del galeón. O se pueden mover cada uno según su singularidad de goce, única forma de hacer un lazo social digno de ser vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-7391454688059447869?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/7391454688059447869/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=7391454688059447869' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7391454688059447869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7391454688059447869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/12/en-busca-de-lo-singular-de-gerardo.html' title='En busca de lo singular, de Gerardo Arenas'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP9zPaYERJI/AAAAAAAAAEY/dzHSvpTC1KE/s72-c/Arenas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-3253762654636835699</id><published>2010-12-07T13:17:00.000Z</published><updated>2010-12-07T13:17:06.265Z</updated><title type='text'>En busca de lo singular. Comentario de Ernesto Sinatra</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4zuptOynI/AAAAAAAAAEU/9mZuEz2wegI/s1600/Arenas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4zuptOynI/AAAAAAAAAEU/9mZuEz2wegI/s320/Arenas.jpg" width="199" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;EVOCACIONES&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sospecha de los legos acerca del empleo sugestivo del lenguaje en el psicoanálisis inquietó a Jacques Lacan, es decir que lo obligó a argumentar con sus teorizaciones para responder en qué el lenguaje va más allá del poder “curativo” de la sugestión transferencial, y empujó a sus seguidores a argumentar, a dar cuenta con el saber expuesto de lo producido en la sesión analítica.&lt;br /&gt;En un agregado al apartado final de “La instancia de la letra”[1] Lacan retoma el valor de la teoría de Perelman, quien considera a la metáfora como una función retórica. Más adelante en su enseñanza Lacan habrá de emplear la metáfora y darle un valor princeps en la estructuración de la subjetividad. Al año siguiente de este agregado, lo nombra por segunda y última vez en sus Escritos en “La metáfora del sujeto”[2] (1961):&lt;br /&gt;“Los procedimientos de la argumentación interesan al señor Perelman por el desprecio en que los tiene la tradición de la ciencia”&lt;br /&gt;En este segundo momento Lacan rescata a Perelman para reinsertar a la argumentación dentro del campo del psicoanálisis, por ello critica a los científicos por su trato despectivo hacia la argumentación según el funcionamiento de la tradición escolástica –específicamente la griega ya que en ella la argumentación no ocupa lugar en la productividad discursiva científica: la doxa no entra en la episteme. Lo que inaugura Perelman es una nueva escuela, que se denomina de ‘filosofía abierta’, ‘anti-absolutista’ o también ‘pragmática’ que cuenta con desarrollos actuales muy potentes.&lt;br /&gt;¿Por qué se argumenta? En principio porque faltan procedimientos automáticos de resolución (fórmulas, algoritmos). Es decir que no se puede pensar la argumentación sin el vacío, eso que nunca podrá ser subsumido en ella y que, por eso mismo, constituye la causa de la efectuación argumentativa: el vacío referencial del lenguaje que escribe el significante del Otro tachado .Tal falla del saber indica un llamado a la creación (pero no menos para algunos otros: la inhibición en la escritura).&lt;br /&gt;En segundo lugar argumentar implica tomar una decisión respecto de lo argumentado. La argumentación discursiva se diferencia así de la demostración matemática.&lt;br /&gt;Es en esta vía que cava Lacan el surco con la pragmática de Perelman: se trataba de problematizar la argumentación desde el campo lógico para emplearla desde el psicoanálisis y que se hable en psicoanálisis de lógica de la argumentación indica que deben existir procedimientos de deducción que validen la experiencia analítica.&lt;br /&gt;Esto nos atañe muy directamente ya que si no, ¿cuál es el valor que damos, ya no sólo al dispositivo del pase y a los testimonios sino a las presentaciones clínicas? Por ello Jacques-Alain Miller dedicó un año de su Curso -Donc- para demostrar que la deducción es posible en psicoanálisis a partir de la argumentación. Argumentación, entonces no sin demostración.&lt;br /&gt;Pero una lógica de la argumentación requiere una teoría del sujeto, lo que conlleva una teoría de la decisión y, al mismo tiempo, la introducción de una teoría de la interrogación.&lt;br /&gt;Siguiendo a Michel Meyers he propuesto una lógica de la interrogación a partir de una secuencia: problema–pregunta–respuesta. La tesis es la siguiente: cuando se forja un concepto -en cualquier campo del saber- se escribe una respuesta a un problema planteado por el autor formulado con el instrumento de la interrogación.&lt;br /&gt;Utilizar esta lógica de la interrogación para las argumentaciones nos permitirá ubicar -por ejemplo- por qué está un concepto en determinada página de tal escrito, a qué problema responde; es decir, lo contrario de la repetición automática -y aburrida- de los conceptos. Este intento ‘activista’ de transmitir los conceptos de este modo está en la orientación de proporcionar una llave no sólo para la lectura, sino también para la escucha analítica. El libro de Gerardo Arenas hace uso de este instrumento a partir de un movimiento de dos pinzas: la primera del lector, la segunda: la del autor:&lt;br /&gt;El trabajo de Jacques Lacan con su Escuela nos impulsa a dar cuenta de lo que hacemos en (pero no menos, con, en nombre de) el psicoanálisis para acortar lo máximo posible la distancia entre lo que se dice que se hace y lo que efectivamente se hace. Esto no está garantizado por ningún procedimiento automático de resolución ni tampoco en sí mismo por ninguna Escuela. Al respecto advirtió Jean Claude Milner que podría existir una forma-social-Escuela que perdurara a través del tiempo pero vaciada de los principios que dieron lugar a la Escuela-programa de investigación.&lt;br /&gt;El libro de Arenas se inscribe decididamente en la Escuela-programa de investigación con su decisión de forjar un concepto a partir de reconocer (y hacer reconocer) su pertinencia a lo largo de la enseñanza de Jacques Lacan: lo singular. Veremos el modo por el que lo realiza a partir de las coordenadas que acabamos de localizar.&lt;br /&gt;Como lector -a la letra- del doctor Lacan, Gerardo Arenas rastrea los conceptos que circunscriben la noción de singular en su enseñanza interpretándolos como respuestas sucesivas a una pregunta (¿Cuál es la vía de acceso a lo singular?) que circunscribe un problema: cómo se nombra lo que queda realmente al final de un análisis.&lt;br /&gt;De este modo lee Arenas en Lacan –ahora como autor- el problema del síntoma (deconstruido en la enseñanza de Lacan desde su función significante hasta su estatuto de ex-istente al inconsciente) a partir de la pregunta sobre la eficacia de la experiencia analítica.&lt;br /&gt;¿Cuál es la vía de acceso a lo singular? El libro de Gerardo Arenas se atreve a inicializar con su sello distintivo este trayecto. Por lo que hay a mi entender, al menos dos planos en su exposición.&lt;br /&gt;En primer lugar el recorrido epistémico-clínico con el que anuda de un modo preciso, exhaustivo y elegante los conceptos que le ofician de brújula. Y siguiendo en detalle las referencias de Jacques Lacan apunta a su objetivo: construir lo singular como un concepto fundamental en el psicoanálisis de la orientación lacaniana.&lt;br /&gt;Y en segundo lugar, lo que es aún más sorprendente es el anudamiento político en el que consiste ‘En busca de lo singular’ -y que constituye, a mi modo de ver- lo más original y logrado de su transmisión: la manera que encuentra Gerardo Arenas para inscribir su nombre en nuestra orientación lacaniana; lo logra a partir de realizar lo que sus enunciados demuestran en su texto -el primer plano de análisis al que me referí anteriormente-: que existe una vía de acceso a lo singular y que ella (si bien no puede tal vez ni medio-decirse) bien puede escribirse de un modo sintomático a partir de un análisis concluido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mi hipótesis es que este libro, además, recrea un problema crucial de la política del síntoma en el psicoanálisis[3]: cómo se las arregla cada uno de sus practicantes para contar -y ser contado- realmente de un modo singular en la comunidad analítica -en el lazo social que el discurso analítico ha inventado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Se trata así de una consecuencia mayor de la tensión del universal con lo singular que decido interrogar –como su lector, a mi vez- en estos términos: ¿cómo hace uno para dejar de esperar el reconocimiento del Otro, renunciar a reproducir ‘cito-cráticamente’ los dichos del Otro y encontrar lo singular de una respuesta que permita dejar de obedecer de un modo acrítico al anonadamiento que suele producir en Uno la (finalmente) aburrida repetición del saber petrificado, holofraseado, en el que -ese mismo Uno- ha transformado la enseñanza del Otro?&lt;br /&gt;Arenas responde a partir de una escritura calibrada por la orientación de un análisis llevado hasta su fin. Ésa es, a mi entender, la brújula que corona su estilo singular. Los lectores, sus lectores a partir de ahora, estamos agradecidos a su transmisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;[1] LACAN, J. : Escritos I – pg. 509&lt;br /&gt;[2] LACAN, J. : Escritos 2– pg. 867&lt;br /&gt;[3] Cito aquí el título de un libro señero para mí de Germán L. García: ‘La política del síntoma’&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="mso-element: footnote-list;"&gt;&lt;div id="ftn" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-3253762654636835699?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/3253762654636835699/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=3253762654636835699' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3253762654636835699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3253762654636835699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/12/en-busca-de-lo-singular-comentario-de.html' title='En busca de lo singular. Comentario de Ernesto Sinatra'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4zuptOynI/AAAAAAAAAEU/9mZuEz2wegI/s72-c/Arenas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-7196063339612724703</id><published>2010-12-07T13:03:00.001Z</published><updated>2010-12-07T13:10:23.858Z</updated><title type='text'>Comentario del libro “El amor es vacío”. Luis Darío Salamone, por Gastón Cottino</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s1600/TapaSalamoneweb.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s320/TapaSalamoneweb.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Del latín Amare, derivado de Amable, amabilidad, Amador, Amante, amasia "enamorada", amasiato "amativo", "amatividad". Amatorio, Amor, amorcillo, amorío, amoroso, desamor, desamorado, enamorar, enamoradizo, enamoramiento, enamoricarse. Amigo. Amicus, amiga, amigable…. Términos que fueron naciendo uno a uno y hoy son parte de etimología de una de las palabras tal vez más dichas, gastadas y plenas de la humanidad: el Amor. Sin embargo Luis elige seguir a Lacan y pregonar desde el título que "el amor es vacío". Nos encontraremos con trabajos que se dejan leer con la cadencia propia de la literatura y con un espíritu que lo lleva a buscar en múltiples sitios de la cultura las estructuras propias del fenómeno amoroso, reverso del viejo psicoanálisis aplicado, tal como lo quería Lacan. Así se desandan los caminos de la historia medieval, de la historia del psicoanálisis, pasando por los clásicos del rubro como los amores locos, el donjuanismo, lo soltería (para ambos bandos), el matrimonio, la infidelidad, etc. Siempre vistos a la luz del psicoanálisis, o sería mejor decir a la luz de la experiencia del psicoanálisis, teniendo en cuenta que hay citas del transcurso de ciertos análisis que pueden decir de maravillas la teoría puesta en juego. Y que además, el autor ha atravesado un análisis y lo hemos escuchado dar cuenta de algo de este amor en tanto que vacío, pero también en tanto que invención. Al final conviene dejar sembrado el primer párrafo con la esperanza de que el lector, sea o no psicoanalista, se permita el lento desplegar de su trama amorosa, desamorada, amativa y amigable: "Mis amigos de entonces, cuando nos reunimos, suelen recordar la cara que puse cuando conocí el mar. Al pisarlo, como una forma de recibirme, me trajo una botella con un mensaje. Cuando la abrí entusiasmado y saqué el papel, éste resultó ilegible. El agua había borrado un solitario intento de comunicación. Solo algunas letras permitían adivinar la palabra amor. Sólo algunas letras". Nos queda la posibilidad de ir atentos por las orillas. Una carta, aun dentro de una botella, siempre llega destino, al menos eso nos dice el libro de Luis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-7196063339612724703?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/7196063339612724703/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=7196063339612724703' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7196063339612724703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7196063339612724703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/12/comentario-del-libro-el-amor-es-vacio_07.html' title='Comentario del libro “El amor es vacío”. Luis Darío Salamone, por Gastón Cottino'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TP4yNYAywNI/AAAAAAAAAEM/cNpQAPxahc0/s72-c/TapaSalamoneweb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-2098859105453177218</id><published>2010-09-01T13:54:00.000Z</published><updated>2010-09-01T13:54:04.230Z</updated><title type='text'>Las variaciones para una Izquierda Lacaniana…</title><content type='html'>&lt;div style="font: 11.5px Georgia; line-height: 15.6px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El martes 10 de agosto se realizó en la sede de La FU un encuentro para conversar con Jorge Alemán en torno al psicoanálisis y la política en la época que nos toca vivir. En un diálogo participativo con los concurrentes, guiado por la pregunta ¿qué le puede decir el psicoanálisis a la política? recordó que, hace algunos años, su amigo Nicolás Casullo lo invitó a participar de un volumen de la revista Confines: “Pensar la izquierda” a propósito de lo que y tomando en cuenta que a él lo llamaban “lacaniano de izquierda”, no iba a hablar en modo genérico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 8.5px Georgia; line-height: 12.9px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; min-height: 10.0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 8.5px Georgia; line-height: 12.9px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; min-height: 10.0px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Comentó que lo aceptó como una oportunidad de tratar de habitar la tensión entre dos términos que no están hechos para ir juntos: izquierda y lacaniano. Pensar sin expectativas y sin apuro de resolver, conjurar, reconciliar o domesticar la tensión entre las palabras izquierda y lacaniano. Ese fue el punto de partida&amp;nbsp; a partir del cual desde hace tres años, &amp;nbsp;Jorge Alemán nos invita con sus exposiciones a&amp;nbsp; sus vueltas en el pensar. Lo hace en su estilo, en primera persona, como apuesta, como tentativa, en una dimensión conjetural donde siempre están presentes los puntos suspensivos abiertos a dar una nueva vuelta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 8.5px Georgia; line-height: 12.9px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; min-height: 10.0px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 8.5px Georgia; line-height: 12.9px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; min-height: 10.0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Comenzó la conversación marcando que en el pensamiento de Lacan están señalados los impasses del proyecto emancipatorio de la izquierda. Que el psicoanálisis sería un síntoma de la izquierda preparado para señalar lo que no va del discurso de la izquierda, ámbito para elaborarse el duelo marxista de la izquierda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 8.5px Georgia; line-height: 12.9px; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; min-height: 10.0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 12.9px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Con una pregunta abre el juego de sus vueltas en el pensar, que como él mismo dijo exigen prudencia y osadía: ¿Qué quiere decir ser de izquierda?, si el psicoanálisis enseña que el malestar en la cultura es irreductible, si al sujeto lo domina una repetición que es ajena a todo proceso lógico social, si las identidades que están capturadas en lógicas narcisistas &amp;nbsp;no pueden llevar adelante una transformación real. Sin embargo, le parece que ha llegado el momento que la izquierda no se pueda desentender de cómo está hecho el ser humano, qué es el sujeto y el proceso de subjetivación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 12.9px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Planteó un panorama apasionante: utilizar el mismo repertorio crítico de Lacan y volverlo a emplear para articular un nuevo pensamiento donde la cuestión del sujeto y la subjetivación ocupe un lugar nuevo. Puso especial énfasis en que no le interesa llevar el psicoanálisis a la filosofía,&amp;nbsp; y que por esta razón le importa el pensamiento de Laclau que quiere llevar el psicoanálisis a la política.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 12.9px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;A partir de lo cual retomó una y otra vez la pregunta ¿qué le puede decir el psicoanálisis a la política? y en sus reflexiones&amp;nbsp; sostenía en un diálogo permanente con puntos cruciales del pensamiento de Marx, de Freud, de Lacan, de Laclau, de Althusser, de Badiou y de Zizek.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 12.9px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Así, fue bordeando &amp;nbsp;cuestiones sobre la izquierda, lo social, el sujeto, las identidades, la ideología en relación al fantasma y por último, sobre la noción de emancipación. En su esfuerzo de erudición, fue posible reconocer que algunas de las variaciones de las reflexiones actuales provenían de su libro “Para una izquierda lacaniana…”, pero otras parece que las encontraremos en su próximo libro: “Lacan, la política en cuestión…”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 12.9px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Promediando el final de la reunión, Jorge Alemán estableció un dialogo abierto con la sala, en donde había un público diverso en el que no faltaban sus amigos y seguidores habituales de sus recorridos. Para nombrar sólo algunos, entre ellos se encontraban Paula Biglieri, Guillermo Belaga, Alejandra Glaze, Osvaldo Delgado, Horacio Vommaro, Jaime Sorin, Clarisa Kisiliof, Gloria Perelló, Silvia Bermúdez, Walter Capelli, Miguel Rep, Marisa Morao, Julio Alemán, Clara Schor- Landman.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 8.5px/normal Georgia; line-height: 12.9px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 5px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En un clima de entusiasmo, para el cierre concedió un anticipo de su próximo libro, solamente la dedicatoria que dice “A los de entonces, que con lo nuevo, vuelven, vuelven y vuelven”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 12.0px Times New Roman; line-height: 12.0px; margin: 0.0px 0.0px 10.0px 0.0px; min-height: 15.0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-2098859105453177218?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/2098859105453177218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=2098859105453177218' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/2098859105453177218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/2098859105453177218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/09/las-variaciones-para-una-izquierda.html' title='Las variaciones para una Izquierda Lacaniana…'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-4238270169534138897</id><published>2010-08-17T19:08:00.002Z</published><updated>2010-08-17T21:39:34.673Z</updated><title type='text'>Lacan, la política en cuestión... de Jorge Alemán</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGrdszwCBKI/AAAAAAAAAC0/UuFhG6vGL-E/s1600/TapaAleman.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGrdszwCBKI/AAAAAAAAAC0/UuFhG6vGL-E/s320/TapaAleman.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="tit"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white;"&gt;Presentación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="tit"&gt;por &lt;i&gt;Alejandra Glaze&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Lacan, la política en cuestión…,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt; recoge algunas conversaciones acerca de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;izquierda lacaniana, &lt;/i&gt;y justamente, algunas notas y escritos que precedieron a &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Para una izquierda lacaniana…&lt;/i&gt;, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;après-coup&lt;/i&gt; que permite ver cómo ese concepto se fue gestando en Jorge Alemán, y de qué manera llegó a plantear algo tan controversial como que ser lacaniano implicaría &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;ser&lt;/i&gt; de izquierda. En ese sentido, ese libro que precede a este, abrió un camino y un rumbo para la política del psicoanálisis y para el psicoanálisis en la política. De ahí que en ambos Alemán enfatice los puntos suspensivos, como algo a continuar…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Ahora, qué decir sobre este nuevo libro que antecede lógicamente al anterior. Propongo considerar el concepto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;izquierda lacaniana&lt;/i&gt; con el propósito de interesar a los lectores en sus antecedentes, ya que no es posible leer uno sin el otro, de ahí que ambos serán recorridos en esta presentación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;La originalidad de la expresión &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;izquierda&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;lacaniana&lt;/i&gt; requiere ser puesta en consideración. Suponemos que no va de suyo que ser de izquierda es ser lacaniano, o ser lacaniano ser de izquierda. De modo que esto es absolutamente controversial. A Jorge Alemán le gusta ser controversial. Por eso ambos títulos, supongo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero por qué &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;izquierda&lt;/i&gt; está junto a &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;lacaniana&lt;/i&gt;. Primera pregunta que debe responder Jorge Alemán. Solo diré algunas cuestiones que me orientaron respecto a entender esta expresión controversial, que ya levantó alguna polvareda… No puedo abstenerme aquí de marcar esa controversia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Siempre que de izquierda se trata, hay dos términos recurrentes en cualquier discurso político, ya sea de barricada o filosófico: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;hegemonía&lt;/i&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;emancipación&lt;/i&gt;. Y esos son los dos términos que se matizan en ambos libros, se discuten y de los que se sacan abundantes conclusiones, recurriendo a referentes como Marx, Hegel, Heidegger, y por supuesto Freud, Lacan, Derrida, Badiou y Laclau. Pero lo interesante es que es desde el psicoanálisis que se los piensa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Me gustaría partir de una propuesta de Laclau que da inicio a su libro &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Debates y combates –Por un nuevo horizonte de la política–&lt;/i&gt; y que enuncia del siguiente modo: “Hacer la política &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nuevamente&lt;/i&gt; pensable”. De eso se trata &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Lacan, la política en cuestión…&lt;/i&gt;, de repensar &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nuevamente&lt;/i&gt; la política desde los márgenes internos del psicoanálisis. Y eso es para mí lo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nuevo&lt;/i&gt; de ese pensar. Es justamente con el psicoanálisis, y más específicamente con Lacan, que se intenta repensar la filosofía política actual, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nuevamente&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Y he aquí la primera cuestión, la manera en que Jorge Alemán gestó este concepto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;izquierda lacaniana&lt;/i&gt;, una extraña paradoja de la filosofía política, esta vez de izquierda, que está siendo renovada de la mano de la teoría lacaniana, cuando la procedencia de Lacan no puede decirse que sea justamente la izquierda. Se trata en definitiva de una operatividad del psicoanálisis basada en una&amp;nbsp; política y una ética a contrapelo de los discursos de la época, que el mismo E. Laclau delimita en la conversación que cierra el libro anterior: “…el psicoanálisis tiene una dimensión ontológica que simplemente modifica toda nuestra confección de la subjetividad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero la originalidad que introduce Jorge Alemán es algo que Laclau parece saltear, lo real, en base a una definición más acorde con la orientación lacaniana, no basada en la ausencia o falta de significación (significantes vacíos), sino con ese real que introduce la compulsión a la repetición y las formaciones de goce propias de los síntomas que siempre subyacen a la constitución del sujeto.&amp;nbsp; Y donde la ontología del sujeto es en realidad una preontología en el sentido lacaniano, una ontología agujereada, fallida, establecida contingentemente frente a un real imposible de capturar que no puede nunca ser reabsorbido por la retórica ni por ninguna construcción discursiva, tomando relevancia el par contingencia-imposibilidad, que permite una definición del acontecimiento en términos de “interrupción contingente de lo imposible”, incluso del acontecimiento político, como el resultado del encuentro contingente con la lengua. Un real siempre injusto y que llega “siempre a deshora” (pág. 141). Es así que Alemán propone a la realidad discursiva como una suspensión transitoria de la imposibilidad, primera diferencia entre el acontecimiento político y la política, ubicada del lado de los ideales, de los semblantes, del discurso del amo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero también plantea que ninguna realidad por más consistente y hegemónica que se presente, debe ser considerada como definitiva. Como por ejemplo el capitalismo. Nueva definición del ser de izquierda: “Ser de izquierda implica insistir en el carácter contingente de la realidad histórica del capitalismo”, “no dar por eterno el principio de dominación capitalista”, que aparece como una nueva relación entre la subjetividad y los modos de gozar que problematizan la existencia del sujeto en el mundo.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Es lo que lo lleva a decir que si la relación sexual es imposible, también la sociedad lo es como tal, ya que no se deja reducir al cúmulo de vínculos sociales que hacen a una comunidad, lugar donde el sujeto debe asumir una insondable decisión donde la estructura juega con la “dislocación” (término que toma de Laclau) que hace que siempre se encuentre abierta una distancia entre lo indecidible y el momento de la decisión. Es poner nuevamente en juego el valor de la decisión, “cuando se toma desde un fondo indecidible y sin garantías”, no amparada en el campo del cálculo utilitario, y que va en contra del cinismo del “todo semblante” de la época, cinismo que destruye y debilita el lazo social, disuelve ese vínculo conduciendo a la expresión de Lacan: “Hay síntoma social donde ya no hay lazo social” (pág. 134), abriendo la puerta al malestar &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;actual&lt;/i&gt; en la cultura. Una pregunta acerca del lugar del deseo “cuando la época de la técnica ha apresado toda la trama de objetos en una voluntad de goce”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;En “Presencia de Lacan: Derrida y los espectros de la historia”, J. Alemán introduce el concepto de “artefactualidad”, que ubica un punto de gran debate actual en nuestro país, neologismo que nombra a la estructura mediática como hegemónica, interviniendo en la composición del acontecimiento, estableciendo una “semblantización del mundo” en una estetización cuyas consecuencias estamos viviendo, que lleva a la vacuidad del fingimiento, el simulacro y el mundo de la escena (el “llevar todo a la imagen” de Heidegger). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Recordé una frase de Lacan en el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Seminario 7&lt;/i&gt;: “Necesidad y razón son armonizadas en el derecho, pero cada uno es librado al capricho del egoísmo de sus necesidades particulares, a la anarquía, al materialismo. Marx aspira a un estado donde la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;emancipación humana&lt;/i&gt; no solo, como él se expresa, se producirá políticamente, sino realmente, y donde el hombre se encontrará, respecto a su propia organización, en una relación &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;no alienada&lt;/i&gt;”; agreguemos, habla de una utopía emancipatoria, donde de lo que se trata es de la dominación del sujeto en su propia constitución, estructural, que hace que no pueda darse a sí mismo su propia representación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Alemán ubica el momento de la hegemonía como una sutura, como una nominación que pertenecería a la lógica del significante. Es decir, en este vacío de significación, irreductible (esos significantes vacíos a los que se refiere Laclau), lo real del goce altera el juego del significante, y en esa línea define al individuo neoliberal (y no usa el término sujeto para ello) como aquel que “por consistente que aparezca en su autismo consumidor, no puede clausurarse sobre sí mismo”, y allí, en ese lugar, es donde la práctica política que incluya al psicoanálisis puede intervenir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Aquí, en “Soledad: Común”, el primero de los artículos que abre este libro, se plantea aquello que en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Para una izquierda lacaniana…&lt;/i&gt; es una indicación precisa: “…la miseria no es privación de las necesidades materiales sino estar a solas con el plus de gozar frente al eclipse de lo simbólico” (pág. 24). Y agrega en ese libro: “Estar a solar con las ‘insignias’ que congelan al sujeto en una ideología de goce”.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero volvamos a la pregunta que inició esta presentación:&amp;nbsp; ¿qué es ser de izquierda? Jorge Alemán nos muestra en este nuevo libro cómo se gesta una idea nueva, idea que lejos de ser acabada y darle un ser al sujeto de izquierda, lo ubica en relación a algo ineludible que tiene que ver con la propia constitución subjetiva, donde se evidencia el agujero ontológico que se reabsorbe en la realidad. En la misma línea, la relación entre fantasma e ideología nos advierte sobre lo que este último término implica como conformación de la realidad del sujeto, donde –paradójicamente– adquiere el valor de un desconocimiento absoluto, un ordenamiento del sujeto en función de los significantes amo (Ideales) y los objetos de la pulsión que ha debido rechazar para adquirir cierta consistencia. Y contra el concepto vulgar que desprecia en cierto modo la ideología, plantea que “la ‘ideología’ retorna en todos, muchas veces incluso a través del uso de fórmulas lacanianas que van dejando como sedimento un tipo de argumentación inspirada en un nuevo estilo de conservadurismo laico, o en un cinismo lúcido, o un relativismo irónico” (pág. 19).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;En “Reseñas de enseñanza”, J. Lacan lo dice del siguiente modo: “Al utilitarista habría que señalarle únicamente que el hombre, si es que le importa aún esa marioneta, solo encuentra placer en sus ficciones. […] Pues la ficción parece aclararse debido a que toda filosofía enunciada de hecho sea ubicable como &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;ideología&lt;/i&gt;, es decir, correlativa a un privilegio social”. Alemán define a la ideología como “el modo en que el fantasma juega su partida fuera de la experiencia analítica, como cierre del inconsciente desde su interior, o como fantasma sin construcción posible”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero la hipótesis más fuerte a seguir a lo largo de las conversaciones, notas y escritos de ambos libros, en relación a lo que J. Alemán define como izquierda, es lo que enuncia del siguiente modo, y que requiere su demostración: “…tanto la invención freudiana como el desarrollo de la enseñanza de Lacan, se constituyen de entrada como una lectura &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sinthomática&lt;/i&gt; de la izquierda”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;Pero hay algo más: lejos de la pretendida y mal entendida abstinencia del psicoanalista, ubica con claridad el lugar que depara el psicoanálisis a aquel que se orienta por su ética, como una respuesta frente al malestar incurable que anuncia el fin de la utopía. Para J. Alemán, Lacan elaboró la “única teoría materialista sobre el malestar de la civilización propio del siglo &lt;span style="font-variant: small-caps;"&gt;xxi&lt;/span&gt;”, una “praxis sobre lo real-imposible”, “único inten?to serio de poner a prueba hasta dónde lo simbólico puede y no puede transformar a través de una praxis lo real”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Palatino; font-size: 10.5pt;"&gt;En &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Para una izquierda lacaniana…,&lt;/i&gt; Jorge Alemán nos habla de un Freud legado por Lacan, de cómo leemos a Freud a través de Lacan. En &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Lacan, la política en cuestión…,&lt;/i&gt; y como en todos sus libros, tenemos a un Lacan legado por Alemán, que lo hace aun más actual para nosotros y para el siglo &lt;span style="font-variant: small-caps;"&gt;xxi&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 13.0pt; mso-line-height-rule: exactly; text-align: justify; text-indent: 14.15pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/goog_997754900"&gt;Más información sobre &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/component/collection/?task=view&amp;amp;catid=2&amp;amp;id=178"&gt;Lacan, la política en cuestión...&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-4238270169534138897?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar' title='Lacan, la política en cuestión... de Jorge Alemán'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/4238270169534138897/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=4238270169534138897' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4238270169534138897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4238270169534138897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/08/lacan-la-politica-en-cuestion-de-jorge.html' title='Lacan, la política en cuestión... de Jorge Alemán'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGrdszwCBKI/AAAAAAAAAC0/UuFhG6vGL-E/s72-c/TapaAleman.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-5789737751073253648</id><published>2010-08-14T19:25:00.000Z</published><updated>2010-08-14T19:25:01.915Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtIuPm6cI/AAAAAAAAACc/j6GLW648mi8/s1600/FU_marca2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="102" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtIuPm6cI/AAAAAAAAACc/j6GLW648mi8/s320/FU_marca2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtTLAoYeI/AAAAAAAAACk/3GWE2AEOqU0/s1600/Logo+Usam.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="130" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtTLAoYeI/AAAAAAAAACk/3GWE2AEOqU0/s320/Logo+Usam.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri, Verdana, Helvetica, Arial;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;b&gt;Jueves 19 de Agosto, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;19hs.&lt;br /&gt;Laboratorio de Ideas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;i&gt;Para construir futuro. Narrativas, inconsciente y política.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Prof. Jorge Alemán, Dra. María Pía López, Dra. Paula Biglieri, Dra. Leonor Arfuch, &lt;br /&gt;Lic. Gloria Perelló, Lic. Clara Schor-Landman&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lugar:&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times; font-size: medium;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtAzv9zMI/AAAAAAAAACU/Q-45Bv-SJ5Q/s1600/logobi.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtAzv9zMI/AAAAAAAAACU/Q-45Bv-SJ5Q/s320/logobi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Calibri, Verdana, Helvetica, Arial; font-size: 16px; font-weight: bold;"&gt;Biblioteca Nacional. Sala Cortazar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Calibri, Verdana, Helvetica, Arial; font-size: x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 19px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtgI_4OKI/AAAAAAAAACs/34jcP4hJOek/s1600/Logo_Grama.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtgI_4OKI/AAAAAAAAACs/34jcP4hJOek/s320/Logo_Grama.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri, Verdana, Helvetica, Arial;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;AUSPICIA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-5789737751073253648?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/5789737751073253648/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=5789737751073253648' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5789737751073253648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5789737751073253648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/08/jueves-19-de-agosto-19hs.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGbtIuPm6cI/AAAAAAAAACc/j6GLW648mi8/s72-c/FU_marca2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-8677240104347339510</id><published>2010-08-14T18:49:00.003Z</published><updated>2010-08-14T18:52:27.778Z</updated><title type='text'>Presentación Enlaces 15</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGblMXsHs1I/AAAAAAAAACM/GUPGrastLkw/s1600/PresentEnlaces.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGblMXsHs1I/AAAAAAAAACM/GUPGrastLkw/s320/PresentEnlaces.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Cliquee sobre la imagen para ver en mayor tamaño&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/enlaces.html"&gt;Indices completos de Enlaces aquí&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-8677240104347339510?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/8677240104347339510/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=8677240104347339510' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8677240104347339510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8677240104347339510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/08/presentacion-enlaces-15.html' title='Presentación Enlaces 15'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGblMXsHs1I/AAAAAAAAACM/GUPGrastLkw/s72-c/PresentEnlaces.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-8349395938475600695</id><published>2010-08-14T15:38:00.003Z</published><updated>2010-08-14T15:41:47.059Z</updated><title type='text'>"Invocando a Sodoma</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGa45hQyVzI/AAAAAAAAACE/lUSD01ERmZc/s1600/pag12.gif"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 210px; height: 45px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGa45hQyVzI/AAAAAAAAACE/lUSD01ERmZc/s400/pag12.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505290892827842354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;JUEVES 12 DE AGOSTO DE 2010&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;“Invocando a Sodoma”&lt;/h2&gt;                                    &lt;a name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;    &lt;div id="xmail" style="display: none;"&gt;     &lt;form action="/usuarios/enviar.php" method="post" name="formu" onsubmit="return check_enviar_nota()" id="form_mail"&gt;          &lt;div class="cerrar"&gt;[&lt;a href="javascript:;" onclick="mail(1)"&gt;cerrar&lt;/a&gt;]&lt;/div&gt;     &lt;h4&gt;Comparta esta nota con un amigo&lt;/h4&gt;          &lt;table&gt;      &lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;E-Mail de su amigo&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="amigoemail" type="text"&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;      &lt;tr&gt; 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Sinatra *       &lt;div style="font-size: 13px;" id="cuerpo"&gt;&lt;p class="margen0"&gt;Respecto  de la ley que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, más  allá –y más acá– de los berrinches ultramontanos de los representantes  de la familia tradicional, la Iglesia Católica se ha erigido como la  abanderada de la oposición, agitando los estandartes del derecho divino y  natural, invocando a Sodoma (sic) y a las huestes del demonio como  presunto instigador del acontecimiento. Es oportuno recordar que las  iniciativas ciudadanas sólo pasan al campo del derecho cuando el peso de  lo social ya las ha transformado en hábito: siempre lo judicial  “retrasa” respecto de lo realizado en el campo del lazo asociativo, en  lo vivido efectivamente por los ciudadanos. Sólo pudo darse en el  Parlamento el debate sobre los derechos de los homosexuales a hacer uso  de las instituciones, como cualquier hijo de vecino, porque ya había  vecinos que convivían con otros de su mismo sexo.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;La Iglesia siempre retrasa, ya que al estar anclada en la tradición  debe transmitir el dogma de un modo siempre igual a sí mismo, y eso no  es por un capricho, sino por una razón de estructura; no puede modificar  así como así sus principios –no ya sólo sus rituales, su liturgia–, por  más desactualizados que estuvieren frente al avance de las  transformaciones de la subjetividad y del lazo social. Conservar esa  lentitud resolutiva es una condición de su durabilidad.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;Pero hay más: la trascendencia del corpus cristiano –que logra  atravesar generaciones al respetar lo intocable de sus escrituras, tan  necesariamente sagradas– ofrece a los individuos (los “fieles”) una  sensación de seguridad muy potente; otorga algo así como un calorcito de  inmortalidad, una sensación de comunión eterna con el Otro sempiterno,  al serles transferido a ellos –mortales al fin– el abrigo de esos dogmas  y escrituras, sacramentos y mandamientos. Paso siguiente: creencia  asegurada en el ascenso celestial post mortem, si uno cumple con la  obediencia al Otro aquí en la Tierra.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;Pero, del otro lado del mostrador, menudos problemas terrenales  (inmanentes, no trascendentes) deben afrontar hoy las autoridades  eclesiásticas. Disimulan, de un modo cómplice e inadmisible, las  prácticas pedófilas de (no pocos de) sus representantes. A diferencia de  sus colegas protestantes, niegan a los sacerdotes en su conjunto el  sacramento del matrimonio (ya no entre homosexuales sino en su versión  tradicional, heterosexual). Rechazan el uso de preservativos (incluso en  los tiempos del sida, empujando a sus fieles a lo peor) para sostener a  ultranza la separación entre procreación y concupiscencia (es decir, el  placer en el encuentro sexual): hijos, sí; goce entre los cuerpos, no.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;A la luz del peso institucional de la Iglesia y de su influencia en  las decisiones de Estado, se hace evidente el peso que conlleva hoy el  triunfo de la comunidad gay, con el matrimonio igualitario. Los  homosexuales han sido tradicionalmente el adversario decidido de la  Iglesia, por poner en evidencia que no existe una relación natural entre  los sexos. La homosexualidad ha sido el síntoma instalado en la  historia de la humanidad para hacer saber que los nenes no  necesariamente son para las nenas.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;Las cruzadas para proscribir a los homosexuales (en el mejor de los  casos, ya que la pendiente de la segregación supo declinar, de  proscribir, en exterminar) se encaminaron siempre a eliminarlos como  minoría para que no contaminaran al universal natural. Es que las  minorías –cualesquiera fueran– cargan siempre con ese halo: el de  descompletar un conjunto cerrado, el universal, cuyo poder hegemónico se  vería amenazado por su presencia.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;La existencia de los homosexuales demostró desde siempre que la  sexualidad natural no existe, que la sexualidad misma ha sido subvertida  en la especie humana por la sexuación: neologismo, este último, de  Jacques Lacan, para indicar que la elección del sexo está determinada  por condiciones precisas de satisfacción infantil, tanto como por  identificaciones múltiples –de las que es imposible anticipar su  orientación–, y que esto ocurre más allá de la determinación natural  orgánica.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;Esto va, además, para quienes afirman que no habría que dejar que  los homosexuales adopten hijos, ya que saldrían homosexuales. Es una  presunción dogmática, al suponer que se podría predecir la orientación  de las identificaciones y que, además, se podría saber la orientación  del goce de cada sujeto. Es una falacia, ya que no se sabe –ni podrá  saberse, por más determinación biológica del niño o de sus padres– la  elección sexuada que realizará cada ser hablante.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;La ley del matrimonio igualitario se ha colocado en el centro de los  debates sociales y políticos y eso incluye a las madres. Valga el caso  de una de la especie que, confrontada con la confesión de la  homosexualidad de su hijo, había respondido muy compungida, pero  trastrocó su sentimiento en alegría desbordante cuando, años después, se  legitimó el matrimonio gay. ¿Qué había sucedido? ¿Cuál era la razón de  la transmutación subjetiva producida en ella? Muy simple: con la nueva  ley, ahora sí su hijo podría casarse... y tener hijos. Como se ve. lo  que afectaba a esa madre no era la homosexualidad de su hijo, sino que  él no pudiera casarse ni tener hijos. Curiosamente, esta evidencia  contrarió muy precisamente la creencia de su hijo, quien se sentía  rechazado por ella por su condición gay; permitiéndole –no sin sorpresa–  aislar desde el diván analítico un fantasma de exclusión que lo  atormentaba desde niño, con el que se sostenía desde la insatisfacción  del deseo.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;El debate sobre la homosexualidad continúa, más allá y más acá del  campo del derecho; la pregunta acerca de la identidad masculina sigue  viva.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;em&gt;* Director de la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL). &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);"&gt;El  texto es anticipo del libro ¡Por fin HOMBRES al fin! (Grama ediciones).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-8349395938475600695?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/8349395938475600695/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=8349395938475600695' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8349395938475600695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8349395938475600695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/08/invocando-sodoma.html' title='&quot;Invocando a Sodoma'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TGa45hQyVzI/AAAAAAAAACE/lUSD01ERmZc/s72-c/pag12.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1066826776290411028</id><published>2010-07-27T15:59:00.003Z</published><updated>2010-07-27T16:03:11.053Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000EE;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TE8Cn1qBJ0I/AAAAAAAAAB0/k10LaVZ30fo/s1600/Fund+habitat+y+salud.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 170px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TE8Cn1qBJ0I/AAAAAAAAAB0/k10LaVZ30fo/s400/Fund+habitat+y+salud.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498616553484134210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Ciclo de conversaciones&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;CONVERSANDO CON JORGE ALEMÁN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;LAS VARIACIONES PARA UNA IZQUIERDA LACANIANA…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Martes 1O de Agosto, 19.30 hs.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Con dos términos que parecen no confluir, la izquierda y la orientación lacaniana, Jorge Alemán nos convoca a reflexionar, en torno al psicoanálisis y la política, sobre la época en que nos toca vivir.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Una reunión entre amigos será la ocasión de conversar para retomar una vez más los puntos suspensivos que Jorge Alemán escribe en su texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Jorge Alemán es Profesor Honorario de la Universidad de Buenos Aires, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, AME de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, España y la Escuela de la Orientación Lacaniana, Argentina. Consejero Cultural de la Embajada de la República Argentina en España. Miembro del Consejo Académico de la Fundación Hábitat y Salud Urbana, entre otras actividades.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Fundación Hábitat y Salud Urbana&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Palestina 774&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Coordina Lic. Osvaldo Delgado&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Auspicia&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TE8Cv1PNZTI/AAAAAAAAAB8/Wm1DyDzBNac/s1600/grama.jpg"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TE8Cv1PNZTI/AAAAAAAAAB8/Wm1DyDzBNac/s400/grama.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498616690810643762" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 227px; height: 61px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Entrada libre con inscripción previa: fu@habitatysaludurbana.org.ar 154-445-2914&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1066826776290411028?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1066826776290411028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1066826776290411028' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1066826776290411028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1066826776290411028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/07/ciclo-de-conversaciones-conversando-con.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/TE8Cn1qBJ0I/AAAAAAAAAB0/k10LaVZ30fo/s72-c/Fund+habitat+y+salud.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-6374579729773821610</id><published>2010-05-27T13:14:00.003Z</published><updated>2010-05-27T13:18:17.567Z</updated><title type='text'>Presentación del libro de Ernesto Sinatra</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_tri/todo-sobre-las-drogas.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 375px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_tri/todo-sobre-las-drogas.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/component/collection/?task=view&amp;catid=2&amp;id=161"&gt;¿Todo sobre las drogas?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Con la presencia del autor&lt;br /&gt;                       &lt;br /&gt;Presenta: Mauricio Tarrab&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Participan: Mabel Levato, Darío Galante, Nicolás Bousoño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coordinación: Guillermo Drikier&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 3 de junio de 2010 18:15Hs   &lt;br /&gt;                    &lt;br /&gt;Escuela de la Orientación Lacaniana&lt;br /&gt;Callao 1033-5º Piso-CABA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se comenzará puntualmente&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-6374579729773821610?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/6374579729773821610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=6374579729773821610' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6374579729773821610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6374579729773821610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/05/presentacion-del-libro-de-ernesto.html' title='Presentación del libro de Ernesto Sinatra'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-8729113517705746652</id><published>2010-05-27T13:12:00.003Z</published><updated>2010-05-27T13:19:00.938Z</updated><title type='text'>Conferencias Internacionales del Instituto Clínica de Buenos Aires</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_temps/el_dolor_y_los_lenguajes_del_cuerpo.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 380px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_temps/el_dolor_y_los_lenguajes_del_cuerpo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;PRESENTACIÓN DEL LIBRO &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/component/collection/?task=view&amp;catid=3&amp;id=157"&gt;"EL DOLOR Y LOS LENGUAJES DEL CUERPO"&lt;/a&gt; (Grama Ediciones)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;de Santiago Castellanos de Marcos*&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lunes 31 de Mayo, 21 horas, en la sede de la EOL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Invitados: Santiago Castellanos de Marcos y Gustavo Dessal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coordinación: Beatriz Udenio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fenomenología del dolor crónico de causa no orgánica, remite a estructuras, a tipos y a fenómenos clínicos variados, razón por la cual conviene tener muy presente que se trata de distinguir de las formas clásicas de conversión histérica, los “embrollos del cuerpo” presentes en las psicosis ordinarias, sin olvidar los fenómenos psicosomáticos, y las formas hipocondríacas propias de los estados delirantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro “El dolor y los lenguajes del cuerpo” se da cuenta de un trabajo de investigación (Diploma de Estudios Avanzados) del Instituto del Campo Freudiano de España, de una clínica del cuerpo con los instrumentos del psicoanálisis de orientación lacaniana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Santiago Castellanos de Marcos es psicoanalista y médico. Miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) de España y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Junta Directiva de la sede de Madrid de la ELP. Ha sido docente de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria durante 15 años y ha escrito numerosos artículos, trabajos y colaboraciones en los temas de frontera del psicoanálisis y medicina. Editor del blog: “Psicoanálisis y Medicina” (www.psicoanálisisymedicina.blogspot.com).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-8729113517705746652?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/8729113517705746652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=8729113517705746652' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8729113517705746652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8729113517705746652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/05/conferencias-internacionales-del.html' title='Conferencias Internacionales del Instituto Clínica de Buenos Aires'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-3590487823664639448</id><published>2010-05-13T15:12:00.002Z</published><updated>2010-05-13T15:15:24.937Z</updated><title type='text'>"El capitalismo no es eterno". Por Jorge Alemán*</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/logo-home.gif"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 45px;" src="http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/logo-home.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Psicología|Jueves, 13 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Psicoanálisis e izquierda&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es ser de izquierda, si se aceptan razones tales como que la división del sujeto es incurable, que el plus de goce no es cancelable históricamente por ninguna dialéctica de superación, que la labor de repetición de la pulsión de muerte horada los espejismos de progreso de cualquier civilización, que la política y el discurso del Amo mantienen la voluntad de que la cosa marche, que la Revolución es el retorno de lo mismo al mismo lugar y, a veces, con consecuencias más mortíferas, que la singularidad del goce y el deseo no es subsumible en el “para todos lo mismo” de la cosa política? Podría seguir sumando razones, desde distintos lugares de la obra de Freud, la enseñanza de Jacques Lacan y la orientación de Jacques-Alain Miller, que muestran cómo los llamados fundamentos de la izquierda quedan perforados en su suelo ontológico más seguro cuando se confrontan a la lógica del discurso analítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez estas razones provocaron que muchos lacanianos se hayan apartado de los caminos trazados históricamente por la izquierda. Muchos colegas han construido una sabiduría escéptica en materia política, o un conservadurismo lúcido, o una lectura irónica y en diagonal. Escucho, respeto y aprendo de ello, pero mi posición es que se puede, con la enseñanza de Lacan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Primero, dar cuenta de la derrota de la izquierda a escala mundial a partir de los setenta, indagarla en la fantasmática que, incluso después de que la derrota se consumó, la dominaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Segundo, ofrecer al marxismo un lugar para hacer su duelo, teniendo en cuenta que el lugar donde verdaderamente se hace el duelo es fuera del hogar: la única teoría materialista que, en el siglo XXI, sigue proponiéndose pensar una práctica que opere sobre lo real imposible, es la enseñanza de Lacan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tercero, estos propósitos se sostienen sin ningún fundamento: Lacan no puede ser un nuevo fundamento para la izquierda; es su “desfundamentación”, la demostración de que sólo la causa ausente es realmente operativa; se trata de una apuesta sin Otro y sin garantías. No obstante, esta apuesta considera que el capitalismo, a pesar de su movimiento circular y sin corte, aunque no se pueda deducir el lugar de su salida y no se pueda nombrar el ámbito donde sea factible esa salida, aunque no se disponga del nombre de aquello que viene después, aunque no exista ningún punto en el que se pueda designar en qué consiste una lucha anticapitalista, sin embargo el capitalismo no es una realidad eterna, necesaria y cuasinatural donde la condición humana se realice en su último escalón. Por el contrario, se trata una vez más de afirmar su carácter contingente y, por lo tanto, el advenimiento siempre posible de otra manera de ser con los otros, distinta a la que se conoce en el capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por último, me gustaría recordar que ser de izquierda es considerar que la explotación de la fuerza de trabajo realizada en la forma de la mercancía es un insulto a la diferencia absoluta. Una cosa es aceptar la inquietante homología entre el plus de gozar y la plusvalía y otra es aceptar la explotación como si en sí misma fuera un rasgo más de la condición humana y, en la actualidad, a un paso de ser “fundamentada” por alguna disposición cerebral. La jerarquía del mercado no es la diferencia, sino su tergiversación numérica y equivalencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Fragmento de una exposición en el Seminario Atlántico de Pensamiento, evento que tiene lugar desde 2005 en Las Palmas de Gran Canaria, España (www.seminarioatlantico.org). En la última edición participaron también Gianni Vattimo, Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Paula Sibilia, Joan Busquets y Javier Tolentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Link a la nota:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/psicologia/9-145570-2010-05-13.html"&gt;http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/psicologia/9-145570-2010-05-13.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;© 2000-2010 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-3590487823664639448?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/3590487823664639448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=3590487823664639448' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3590487823664639448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3590487823664639448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/05/el-capitalismo-no-es-eterno-por-jorge.html' title='&quot;El capitalismo no es eterno&quot;. Por Jorge Alemán*'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-9004004521128554429</id><published>2010-04-16T18:59:00.004Z</published><updated>2010-04-19T14:09:09.188Z</updated><title type='text'>Jorge Alemán en Radio 3</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S8i0m6ks9AI/AAAAAAAAABs/wskXyR5Zf_Y/s1600/filosofos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S8i0m6ks9AI/AAAAAAAAABs/wskXyR5Zf_Y/s400/filosofos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460813128837952514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;12 Abr 2010&lt;br /&gt;Programa 09/04/10: Jorge Aleman, Ignacio Castro y Germán Cano &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="font:bold 23px/24px arial, sans-serif;letter-spacing:-0.5px;color:#333333;margin:4px 0 5px;"&gt; &lt;a href="http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100410/jorge-aleman-ignacio-castro-german-cano-andy--amigos/741464.shtml"&gt;Jorge Aleman, Ignacio Castro y Germán Cano (Andy &amp; Amigos)&lt;/a&gt;&lt;br&gt; &lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" id="RTVEPlayer" codebase="http://fpdownload.macromedia.com/get/flashplayer/current/swflash.cab" width="425" height="45"&gt; &lt;param name="movie" value="http://www.rtve.es/swf/v2/RTVEPlayer.swf?assetID=741464_es_audios&amp;location=embed" /&gt; &lt;param name="wmode" value="transparent" /&gt; &lt;param name="allowFullScreen" value="true"/&gt; &lt;param name="allowScriptAccess" value="always"/&gt; &lt;embed src="http://www.rtve.es/swf/v2/RTVEPlayer.swf?assetID=741464_es_audios&amp;location=embed" name="RTVEPlayer" wmode="transparent" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always" width="425" height="45" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.adobe.com/go/getflashplayer"&gt;&lt;/embed&gt; &lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-9004004521128554429?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/9004004521128554429/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=9004004521128554429' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/9004004521128554429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/9004004521128554429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/04/jorge-aleman-en-radio-3.html' title='Jorge Alemán en Radio 3'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S8i0m6ks9AI/AAAAAAAAABs/wskXyR5Zf_Y/s72-c/filosofos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-5669441450048989468</id><published>2010-03-26T13:08:00.001Z</published><updated>2010-03-26T13:10:26.943Z</updated><title type='text'>¿Todo sobre las drogas? Ernesto S. Sinatra</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S6yyNge6pCI/AAAAAAAAABU/SwyoQ1eKf2I/s1600/Tapa+Sinatra.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 134px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S6yyNge6pCI/AAAAAAAAABU/SwyoQ1eKf2I/s200/Tapa+Sinatra.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5452929193966478370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Del Prólogo de Mauricio Tarrab&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la banalidad de las discusiones actuales sobre las drogas, que no alcanzan a constituirse en un debate, en medio de la mediocridad generalizada, de la repetición interminable y el aburrimiento, en medio de los disparates cientificistas, Ernesto Sinatra nos ofrece en esta continuación de su trabajo una versión renovada de la orientación lacaniana, en el fangoso tema de las toxicomanías. Quienes lo conocemos sabemos que sus intereses y su práctica no es "toda" sobre las drogas, como él mismo titula este libro con un humor que por cierto no le falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tesis centrales que sostienen este libro: la toxicomanía generalizada, la función del tóxico y la soledad globalizada, inciden allí donde se cruzan el psicoanálisis y la hipermodernidad, y son parte de los aportes singulares de Ernesto Sinatra a una elaboración colectiva que se mantiene vigente desde hace 20 años en una red internacional, la Red TYA del Campo freudiano (Toxicomanía y Alcoholismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un logro de esa elaboración colectiva, que sus desarrollos, entre los que se destacan los que Ernesto Sinatra presenta en este libro, han pasado progresivamente a ser utilizados usualmente como referencias conceptuales para orientar las prácticas y comprender las problemáticas en juego; y constituyen la diferencia que inscribe la Orientación lacaniana en este tema complejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes podrán leer en este libro los enredos, los esfuerzos, las trampas y las soluciones que Sinatra recoge de su práctica y de su lectura de la actualidad. Desde la felicidad química suministrada en grageas, hasta "los reproches de las nuevas patronas"; pasando por el goce de la muerte del toxicómano empedernido, los infortunios del amor, y otras figuras de la actualidad, desfilan las formas en que brilla la infelicidad humana en nuestra época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del Prólogo de Mauricio Tarrab&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-5669441450048989468?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/5669441450048989468/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=5669441450048989468' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5669441450048989468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5669441450048989468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/03/todo-sobre-las-drogas-ernesto-s-sinatra.html' title='¿Todo sobre las drogas? Ernesto S. Sinatra'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S6yyNge6pCI/AAAAAAAAABU/SwyoQ1eKf2I/s72-c/Tapa+Sinatra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-3119645097899298978</id><published>2010-03-13T22:21:00.000Z</published><updated>2010-03-13T22:26:33.270Z</updated><title type='text'>Responden nuestros autores</title><content type='html'>Estimada Patricia, Alejandra Glaze de Grama me reenvió su comentario sobre mi libro "La orientación es el síntoma", que va a ser subido al blog de Grama. Quiero que sepa que su comentario me conmovió profundamente, tuve la sensación de haber arrojado un mensaje en una botella al mar y que abruptamente alguien lo recogió y me anoticia que el mensaje llegó a destino. Estoy muy agradecida y muy feliz por su atenta lectura, y si al menos para un lector - a partir de sus palabras no cualquiera - fue un "claro en el bosque" su publicación está más que justificada. Duchamp decía que una obra (se refería, claro está, a una obra de arte) era terminada por el espectador. Me tomo la licencia de hacer un salto: Ud. terminó mi libro y le dió vida. ¡muchísimas gracias!.&lt;br /&gt;A su entera disposición, un abrazo, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viviana Fruchtnicht.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-3119645097899298978?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/3119645097899298978/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=3119645097899298978' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3119645097899298978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3119645097899298978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/03/responden-nuestros-autores.html' title='Responden nuestros autores'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-7786825215600948080</id><published>2010-03-13T13:36:00.002Z</published><updated>2010-03-13T13:40:30.577Z</updated><title type='text'>Nuestros lectores</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La orientación es el síntoma, de Viviana Fruchtnicht&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les envío mi humilde comentario acerca del texto de Viviana Fruchtnicht, "La orientación es el síntoma": creo que el texto en sí ya opera como síntoma, en el sentido de posibilidad de hacer nudo, de hacer lazo con el discurso psicoanalítico. Permite hacer un recorrido entre teoría y clínica a la manera de Banda de Moebius. Creo que no exagero si digo que es una suerte de texto topológico -al menos así me resultó-, sumamente esclarecedor y rico en conceptos clave. Las diferencias que aparecen en muchos de los conceptos permite hacer una lectura de diversos acontecimientos sociales y clínicos a la manera del hallazgo; por ejemplo, cuando marca la diferencia y la distancia entre "Lazo social" y "comunidad de goce", con las consecuencias que ello implica. Podría resumir el texto con una palabra de Heiddegger: "lichtung", que fue traducida más o menos así: un claro en el bosque. Agradezco la posibilidad de poder compartir mi opinión con alguien, como así también las ediciones de los libros a los que se puede acceder en vuestra editorial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente, Patricia Berra&lt;br /&gt;9 de Julio, Pcia. de Bs. As.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-7786825215600948080?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/7786825215600948080/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=7786825215600948080' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7786825215600948080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7786825215600948080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/03/nuestros-lectores.html' title='Nuestros lectores'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1892536027974997372</id><published>2010-03-03T13:05:00.003Z</published><updated>2010-03-03T13:09:35.572Z</updated><title type='text'>El dolor y los lenguajes del cuerpo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S45fE6tYwiI/AAAAAAAAABM/y7k_7Cog4zA/s1600-h/Castellanos"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S45fE6tYwiI/AAAAAAAAABM/y7k_7Cog4zA/s320/Castellanos" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444393537621246498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;PRESENTACION DEL LIBRO: "El dolor y los lenguajes del cuerpo", de Santiago Castellanos. Bilbao&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Buenas tardes, debo agradecer compartir esta tarde de la Biblioteca de la Sede de Bilbao de la ELP, con todos vosotros que como siempre desde hace bastante tiempo sois la compañía perfecta en estas maravillosas tardes que nos hace pasar la Biblioteca. Y debo añadir, que mi agradecimiento es triple: - Por estar aquí- Por compartir mesa con Santiago Castellanos- Y por un libro excelente, y como los libros son para usar; se los lee, se los subraya, se les pone etiquetitas de colores. Pero también a los libros se les hace hablar, se les pregunta, se busca respuestas a esas preguntas; los libros son un instrumento maravilloso para conversar con ellos y de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propongo entonces, no una presentación dogmática, rígida, sino una conversación, una charla entre todos para comentar este libro que tengo aquí en mis manos, que he leído con deleite y que me parece absolutamente riguroso. Me ha interesado mucho el libro. Es una verdadera enseñanza para nosotros y os voy a explicar porqué pienso esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este texto que tenemos en nuestras manos “El dolor y los lenguajes del cuerpo”, es el resultado de una investigación. De una investigación en psicoanálisis, dentro del marco del Sección Clínica de Barcelona. Es muy interesante leer a lo largo de todo el recorrido del texto cómo a partir, a mi modo de entender, de un primer encuentro contingente del joven médico Castellanos con pacientes que sufrían dolor, él mismo lo reseña en la introducción del libro, donde nos da una primera pista: es el caso de una joven actriz con un dolor en la rodilla sin nada médico que justificara su aparición; interrogada por las coordenadas subjetivas se puede situar qué había pasado; en palabras del autor “fue necesario el trabajo de elaboración del duelo para que el síntoma cediese, allí donde los analgésicos no habían demostrado eficacia alguna”. Dado, como muy bien nos dice Castellanos, el dolor no es medible, ni cuantificable. ¿Cómo poder explicar esta experiencia clínica del dolor?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, es muy interesante, lo leemos en el texto; las referencias al dolor de las grandes asociaciones médicas, señalaré algunas: “el dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una lesión real o potencial o descrita en términos de dicha lesión” “dolor es todo aquello que el paciente dice que lo es” “el dolor es lo que la persona que lo experimente nos refiere en el momento y sitio que lo siente, y con la intensidad que dice que tiene”. Es decir, aún, en estas asociaciones que todo lo cuantifican, existe un plus, que no tiene explicación, que a mi modo de ver no es cuantificable. Nos propone, Castellanos considerar “el dolor crónico, de causa no orgánica, como una experiencia subjetiva, como una manifestación de los lenguajes del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el psicoanálisis el cuerpo habla a su manera, a veces de forma desgarradora, pudiendo considerar este síntoma como un dicho, como un goce o como un soporte que cumple una función en la articulación del aparato psíquico del cuerpo”. Sobre el primer encuentro contingente, el dolor de la actriz, Castellanos señala a mi modo de entender un segundo encuentro: una circular del servicio de reumatología del hospital de referencia a su centro de salud, que señala que las pacientes aquejadas de “fibromialgia”, no fueran derivadas a reumatología, el servicio estaba colapsado por las demandas y los tratamientos analgésicos no eran eficaces y además no estaba esclarecida la causa de la enfermedad. Y, es mi lectura, con estos antecedentes puede hacerse la pregunta que guiará su investigación: ¿es posible un tratamiento de la fibromialgia con la orientación del psicoanálisis?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dejamos enseñar por Castellanos, esa pregunta como hilo conductor, lo lleva a cuestionar muchas cosas, Primeramente y a mi modo de entender, la fibromialgia se presenta como un significante amo identificatorio que permite acoger bajo su ala a un sinnúmero de padecimientos, que como no tienen explicación caen de su lado. Justamente, coincido con Castellanos cuando señala que no hay tratamiento para la fibromialgia; en un momento de desarrollo de la ciencia donde como nunca hay las máquinas que fotografían al sujeto de forma ilimitada, los cientos de análisis clínicos, estudios y una incalculable lista de etc., que permitirían cuadricular al sujeto hasta encontrar la causa última. Pero, como nos muestra muy bien Santiago en su texto, el organismo no está enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fibromialgia, sufre el cuerpo no el organismo. Distinción fundamental en psicoanálisis. El cuerpo está afectado por el significante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por pura curiosidad, me he ido a Google, “Wikipedia, la enciclopedia libre” transcribo: “La fibromialgia es un término acuñado en 1976 (del latín: fibra, refiriéndose al tejido conjuntivo, del griego: mio, músculo y algia: dolor). Se refiere a un grupo de síntomas y trastornos músculo esqueléticos poco entendidos, caracterizados por un dolor persistente, fatiga extrema, rigidez de intensidad variable de los músculos, tendones y tejido blando circundante y un amplio rango de otros síntomas incluyendo psicológicos …. Es un trastorno no contagioso presente entre el 3% y 6% de mujeres jóvenes, comúnmente entre 20 y 50 años de edad. La fibromialgia es considerada un diagnóstico controvertido, Algunos autores alegan que no es una enfermedad por los resultados negativos en la búsqueda de datos objetivos mediante exámenes para confirmar su diagnóstico. Las investigaciones realizadas en las últimas tres décadas han puesto de manifiesto alteraciones del SNC que afectan a regiones del cerebro que pueden estar vinculadas tanto a los síntomas clínicos como a fenómenos descubiertos durante las investigaciones …… etc. , podemos ver de manera clara cómo aquello que no tiene explicación objetiva clara, se debe a alguna deficiencia en el SNC. Es interesante, cómo las herramientas de la época, en este caso Internet, nos dan significantes que permiten dar una explicación al sufrimiento del para todos igual. Y es muy interesante tal como nos lo explica Santiago, el dolor es un síntoma que no pide nada. Efectivamente, el dolor se dirige al médico, al amigo, a Internet, para buscar respuesta donde no hay pregunta. Verificamos a lo largo del texto de Santiago Castellanos, que sí hay una posibilidad de tratamiento para la fibromialgia, que consiste en que el sujeto pueda involucrarse en una pregunta por su dolor y que eso sea recogido por alguien que haga de esto mismo su apuesta."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristina Califano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;From &lt;a href="http://psicoanalisisymedicina.blogspot.com/"&gt;Psicoanálisis y medicina&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1892536027974997372?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1892536027974997372/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1892536027974997372' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1892536027974997372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1892536027974997372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/03/el-dolor-y-los-lenguajes-del-cuerpo.html' title='El dolor y los lenguajes del cuerpo'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S45fE6tYwiI/AAAAAAAAABM/y7k_7Cog4zA/s72-c/Castellanos' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-465184600485444684</id><published>2010-02-24T13:14:00.005Z</published><updated>2010-02-24T13:25:17.012Z</updated><title type='text'>El asesinato del psicoanálisis, Agnès Aflalo</title><content type='html'>PROXIMA EDICION EN ARGENTINA&lt;br /&gt;Traducción: Jesús Ambel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agnès Aflalo présente son livre, "L'assassinat manqué de la psychanalyse", publié aux éditions Cecile Defaut. Préfacé par Bernard-Henri Levy, il revient sur les enjeux essentiels de la tentative de faire disparaitre la psychanalyse, à partir de l'amendement Accoyer mais aussi sur l’analyse du malaise contemporain que produit l’évaluation.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="420" height="339"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.dailymotion.com/swf/xb4gjl" /&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowScriptAccess" value="always" /&gt;&lt;embed src="http://www.dailymotion.com/swf/xb4gjl" type="application/x-shockwave-flash" width="420" height="339" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-465184600485444684?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.dailymotion.com/video/xb4gjl_agn%C3%A8s-aflalo-l-assassinat-manqu%C3%A9-de_tech' title='El asesinato del psicoanálisis, Agnès Aflalo'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/465184600485444684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=465184600485444684' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/465184600485444684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/465184600485444684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/02/el-asesinato-del-psicoanalisis-agnes.html' title='El asesinato del psicoanálisis, Agnès Aflalo'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-8799185457073705878</id><published>2010-02-09T12:47:00.004Z</published><updated>2010-02-09T12:51:14.668Z</updated><title type='text'>Comentario de La orientación es el síntoma, de Viviana Fruchtnicht</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_temps/la_orientacion_es_el_sintoma.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 380px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_temps/la_orientacion_es_el_sintoma.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S3FZmv-mO_I/AAAAAAAAABE/TAGCcA9pWN4/s1600-h/lg-enie.gif"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 145px; height: 162px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S3FZmv-mO_I/AAAAAAAAABE/TAGCcA9pWN4/s200/lg-enie.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436224747461819378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; .332 - Sábado 8 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;El anclaje de Jacques Lacan en la Argentina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El psicoanalista Germán García encuentra en el libro de Fruchtnicht un interesante cruce de teoría y experiencia clínica donde se relacionan el síntoma, el sentido y lo real&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GERMÁN GARCÍA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introducción a la lectura de Jacques Lacan, el libro inaugural sobre su enseñanza fue publicado por Oscar Masotta en 1970. En estas tres décadas la expansión de la orientación Lacaniana, tanto en nuestro país como en nuestra lengua, sorprende a propios y a ajenos. Las interpretaciones no se hicieron esperar y en la realidad se han constituido archivos sobre la historia del psicoanálisis en castellano en diversas instituciones, ciudades y países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos atención se ha prestado a la producción de libros sobre los diversos temas y problemas que se encuentran en innovaciones de Jacques Lacan. No es éste el lugar para exponer una explicación más de este fenómeno, si se quiere de  este síntoma, de nuestra cultura. Digamos, al pasar, que Sigmund Freud fue resistiendo hasta que llegó como un efecto retroactivo de la difusión de Jacques Lacan. Era verdad en lengua Francesa, entonces era verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Edward Said, a partir de una de Adorno analiza lo que llama “el estilo tardío”; el momento en que alguien decide qué hará con el tiempo de un futuro cuya duración es previsible. Unos buscan la serenidad, otros dejan de lado lo que realizaron y se embarcan en una empresa riesgosa. Entre los primeros están autores como Borges; entre los segundos podemos nombrar a Joyce que después de Ulises se obstina  –contra la opinión de sus amigos– en el Finnegans Wake. También Jacques Lacan, en lo que se llama su “ultima enseñanza”, vuelve a configurar su trabajo pasado. Así como el Finnegans sostiene lo que se ha llamado “la industria Joyce”, esta última enseñanza mantiene el interés renovado por el conjunto de su producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. En esta perspectiva hay que leer La orientación es el síntoma (Grama), el libro de Viviana Fruchtnicht que parte, como corresponde, del nudo que forma el síntoma, el sentido y lo real. Que a partir de este nudo se subraye la pertinencia de la clínica, la ética, la política y la episteme supone que los términos anteriores están situados de otra manera. Ya no se trata de una clínica donde lo imaginario era rectificado por lo simbólico, ni de una ética del deseo que podría prescindir del goce, ni de una política del síntoma que no entiende lo real. Y en cuanto a la episteme, el último Lacan cambia cuando dice “el truco analítico no será matemático”. El psicoanálisis no procede como la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viviana Fruchtnicht no intenta nada que se parezca a una monografía, sino que entreteje su argumentación con el hilo singular del trabajo clínico, que conduce de lo particular a lo particular y evite la “aplicación” de los conceptos como reducción de la singularidad de alguien a la generalidades que circulan en cada momento histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Si comparamos este libro con alguno de los tantos que se ha publicado en los últimos años, se notará el cuidado puesto en las secuencias de las argumentaciones y la manera en que la autora sabe dejar hablar a su tema para introducir su voz en los momentos en que se refiere a su “modesta” experiencia clínica. Podemos decir que no tiene el hábito, tan extendido, de olvidar las comillas y las referencias. El lector podrá advertirlo en la precisión de las notas al pie de página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que A. Grafton dice que en las notas están las tensiones y las batallas que no entran en el texto; pero nuestra autora es pacífica y sus notas esclarecen al lector sobre las fuentes a las que recurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Este libro no se puede resumir ni parafrasear para que el lector de la reseña tenga la ilusión de saber de qué se trata sin su lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerte presencia de la enseñanza de Jacques-Alain Miller y la sólida cultura de la autora garantizan la “orientación” del libro mismo que, al igual que el psicoanálisis, se sabe un síntoma inscripto en el tiempo donde el futuro implica la retroacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capítulo titulado “La transferencia siempre es actual” despeja las sutilezas que llevaron a Jacques Lacan a recurrir a El banquete de Platón y a volver sobre el tema pocos años después, en una perspectiva renovada. Es que los misterios de la transferencia, como los misterios de París, comprometen cualquier cosa que circule como significativa y en particular el valor que en el psicoanálisis tiene el “amor autentico” (expresión usada el referirse a la transferencia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que cuando se afirma que el psicoanálisis es un síntoma de la cultura hay que recordar que, entre otras cosas, la transferencia desbarata la ilusión de cualquier metalenguaje. El capítulo titulado “El operador del acto analítico es el deseo del analista” expone las implicaciones de esta posición: “hacer de un fracaso un operador”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de conclusión: la falta de subtítulos en esta breve nota está motivada en el hecho de que el libro de Viviana Fruchtnicht, dividido en diez capítulos, está titulado con tanto acierto que no se podría hacer otra cosa que repetirlo o -que es lo que he decidido- invitar al interesado a su lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denso, preciso y argumentado, La orientación es el síntoma es una prueba de lo que Marcelo Izaguirre llamó al anclaje de la enseñanza de Jacques Lacan en la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/component/collection/?task=view&amp;catid=3&amp;id=153"&gt;Más información sobre este libro aquí&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-8799185457073705878?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/index.php/component/collection/?task=view&amp;catid=3&amp;id=153' title='Comentario de La orientación es el síntoma, de Viviana Fruchtnicht'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/8799185457073705878/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=8799185457073705878' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8799185457073705878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/8799185457073705878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/02/comentario-de-la-orientacion-es-el.html' title='Comentario de La orientación es el síntoma, de Viviana Fruchtnicht'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/S3FZmv-mO_I/AAAAAAAAABE/TAGCcA9pWN4/s72-c/lg-enie.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-5293985594096265111</id><published>2010-02-02T13:39:00.002Z</published><updated>2010-02-02T13:41:25.303Z</updated><title type='text'>Una oportunidad política*</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Juan Carlos Tazedjián&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la expresión “izquierda lacaniana” intentamos concebir a ese evento real, como el hecho “político” sobre el que un “saber hacer con” la “política” puede dirimirse, resolverse de un modo distinto a como lo hace la actitud conservadora y defensiva que promueve el miedo por aquello “desconocido” que puede llegar con el acontecimiento. Esto exige también separar, en la medida de lo posible, al psicoanálisis del “liberalismo lúcido” que se concibe a sí mismo como el único remedio infalible para la amenaza totalitaria. Este liberalismo tiene especiales dificultades para asumir que ciertas formas de explotación y desigualdad social, también constituyen una corrosión de la experiencia democrática en la sociedad civil. (Jorge Alemán)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que la obra no tiene introducción, ya que no figura como tal, pero el “para” y los puntos suspensivos de su título son la mejor introducción posible a este inquietante libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en esta recopilación de conferencias, textos y debates, un hilo conductor que las vertebra, y es la ardua y rigurosa tarea de contribuir a una reflexión seria “para”, “en la dirección de”, “hacia”, una izquierda del futuro. “La nota- aproximación aquí presentada, intentará entonces darle alguna verosimilitud a su título”, dice el autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, “izquierda” y “lacaniana” no parecen dos términos con vocación de estar juntos, ni en el discurso de la izquierda ni en la enseñanza del propio Lacan. Y en el intento de hacer verosímil su articulación, Alemán llega mucho más lejos de lo que pretende, sentando las bases, los fundamentos, de lo que llama “una eventual izquierda” y también “(…) algo así como una izquierda lacaniana”. Ni duda, ni vacilación, esta forma de nombrar su invención implica localizarla en el espacio propio, tanto de la izquierda como del psicoanálisis creado por Freud y recreado por Lacan: el de la conjetura . Espacio que en distintos momentos de la historia del psicoanálisis y la izquierda ha sido colonizado por el dogmatismo o la claudicación. Su propuesta tiene el incalculable valor de alejarse del primero sin caer en el eclecticismo del “todo vale mientras el relato esté bien construido” y del segundo, sin ceder a cierta tentación postmoderna de identificar los fracasos de la izquierda con una imposibilidad histórica.&lt;br /&gt;“¿Qué significa ser de izquierda en el siglo XXI?” Alemán intenta responder a esta pregunta desarrollando ciertos puntos que trabaja “a la vez -dice- que intentaré determinar en qué puede consistir lo que llamo una izquierda lacaniana” . Y ese “a la vez” nos indica que, aunque no se trate de lo mismo, no son cosas distintas. No hay otra forma de realizar esta demostración sin el recurso discursivo que permite la banda de Moebius, esa figura topológica que en apariencia tiene dos caras pero que nos damos cuenta que es una cuando pasamos del exterior al interior, o viceversa, sin atravesar ningún borde. Dicho de otra forma: el lacanismo no es la cara interior de esa posible izquierda ni la izquierda es la súper-estructura de un lacanismo que está en la base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hipótesis es que Alemán, sin asimilar izquierda con lacanismo, nos dice que la izquierda del siglo XXI será lacaniana o no será. Lo cual no quiere decir que su discursividad estará impregnada de términos lacanianos sino que es en la enseñanza de Lacan sobre el sujeto, la segregación, la dominación, el discurso del amo, el discurso capitalista, la tiranía del superyo, la ideología como “lugar privilegiado en la fijación del sujeto a su realidad fantasmática” donde podemos encontrar los puntos de anclaje que nos permitan pensar una izquierda posible del futuro, capaz de producir la desestabilización del sujeto autista-consumista del neoliberalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de constitución de esta izquierda, requiere la previa deconstrucción de una izquierda “clásica” para la que el capitalismo es una necesidad histórica y el socialismo tiene en el horizonte el ideal de una sociedad sin antagonismos, reconciliada consigo misma, es decir apolítica. Ideal del que Freud y Lacan demostraron su carácter fantasmático, por ser lo que viene a taponar “la fractura incurable y sin solución” del sujeto, tanto en lo más singular como en lo social. Alemán se hace cargo de este “pesimismo” freudo-lacaniano, descubriendo en su propio seno, lo que llama “una oportunidad de política”. Entiendo esta oportunidad como una de las traducciones posibles del Kayrós griego, hijo de Chronos, cuyo tiempo es el del momento justo, la ocasión. El autor habla de una temporalidad- distinta a la del progreso- la del futuro anterior: “Lo que habré sido para lo que estoy llegando a ser…”. Temporalidad que, a mi criterio, no sólo no se opone sino que es solidaria del kayrós, ya que “lo que habré sido” es inseparable del momento oportuno de la decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noción, de origen sartreano y retomada por Lacan, es un punto clave de la propuesta de Alemán. “…la expresión izquierda lacaniana, es entre otras cosas un modo de volver a poner en cuestión el valor de la decisión, cuando se toma desde un fondo indecidible y sin garantías. Esto también implica indagar qué es una decisión en política, especialmente cuando ésta no remite al campo del cálculo utilitario de los semblantes, o dicho de otra manera, cuando se trata de una decisión que no está de entrada promovida y amparada por el discurso del amo” . Este fondo indecidible y sin garantías no es un fallo, ni una carencia de la aproximación de Alemán; por el contrario, es algo así como la marca de origen, el sello inaugural de una izquierda que pueda llamarse lacaniana, donde ningún Otro del dogma, del saber, de la predicción iluminada o de la evaluación técnica de su legitimidad, pueda cortar las alas del riesgo, la invención y la creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo esto, los puntos suspensivos abren un espacio para lo no-sabido, para la docta ignorancia. Son puntos que mantienen “en suspenso” al lector, intimándolo a hacerse cargo con su decisión, de consentir a su inclusión activa en la provocación del autor. Después de leer la última página, alguien puede cerrar el libro y darse cuenta de que es de izquierda o que es lacaniano. Pero no basta con enterarse- como Monsieur Jourdain- que se habla en prosa, es preciso, al decir de J.-A. Miller, “un esfuerzo de poesía”. En otras palabras, ni ser de izquierda ni ser lacaniano, pueden pensarse de la misma forma antes y después del último libro de Jorge Alemán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Publicado en el nº 263 de El Viejo Topo. Con la amable autorización del autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.libreriapaidos.com/CHANGO.ASP?isbn=9871199976&amp;vienede=grama"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;COMPRAR POR INTERNET&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-5293985594096265111?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/5293985594096265111/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=5293985594096265111' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5293985594096265111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5293985594096265111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/02/una-oportunidad-politica.html' title='Una oportunidad política*'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-6406409347749064014</id><published>2010-02-02T13:34:00.002Z</published><updated>2010-02-02T13:38:45.662Z</updated><title type='text'>Presentación: El dolor y los lenguajes del cuerpo, de Santiago Castellanos</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Por Rosa López&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He sido testigo de la trayectoria de Santiago Castellanos en el psicoanálisis desde sus comienzos, de modo que he podido verificar directamente cómo se produjo su pasaje del discurso medico al discurso analítico. No creo que este proceso haya sido sencillo, ni que sea el resultado de una progresión en la formación, pues realmente supone un verdadero salto cualitativo como demuestra el libro que tenemos hoy sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué digo esto?, porque “ser médico” es algo que otorga una fuerte identidad y que implica una posición frente a la enfermedad muy arraigada, basada en el deseo de curar. Deseo que inicialmente parece muy loable, pero que tiene sus serios inconvenientes pues, en ocasiones, se impone sobre la verdad de lo que está en juego en el sufrimiento humano, desconociéndola y cortándole el paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocemos la figura del medico que, situándose en el lugar del amo, detenta el saber con una suerte de omnipotencia que no admite cuestionamiento alguno. Hay muchos chistes sobre esta característica, recuerdo uno que dice: “¿En qué se diferencia un medico de Dios?. En que Dios no se cree medico...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también conocemos, y cada día más, el médico que se siente en la impotencia pues verifica cada día cómo sus conocimientos no alcanzan para dar cuenta de la complejidad de lo que no anda en los seres hablantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es a estos médicos, divididos en su función, sensibles a las singularidades de cada paciente, decididos a que la impotencia de la práctica no les lleve al ejercicio de un poder, a los que este libro les puede abrir un importante horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es un libro exactamente escritos para médicos, es un libro para psicoanalistas, pues siendo el resultado de un largo trabajo de investigación en la obra de Freud, y sobre todo en la de Lacan, nos proporciona un ordenamiento sistemático del saber del psicoanálisis sobre el cuerpo, de un enorme valor, insisto para los psicoanalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría parafrasear a Wody Allen en su “todo lo que usted quería saber sobre el sexo”, pero me parece muy manido. ¿Cómo decirlo de otra manera? Hagan un estudio del texto y obtendrán una perspectiva completa de los lugares en los que Lacan habla de los lenguajes del cuerpo, las enfermedades o el dolor. Por supuesto, cada una de estas citas pueden profundizarse más y más, en ese sentido no hay completud posible, pero si no me equivoco están todas recogidas. Por tanto, es una guía formidable de estudio sobre la materia. Pero no sólo eso, es además muy aclaratoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convengamos que la comprensión de Lacan no es fácil y que requiere de un dominio de lenguaje psicoanalítico importante. Pero aún cuando ya estemos habituados a los significantes lacanianos y conozcamos los fundamentos de su enseñanza, siempre tendremos la impresión de no saber cómo articular unos conceptos con otros, o también de no encontrar la manera de conciliar claramente la teoría con la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago Castellanos lo ha conseguido y lo digo honestamente, no sólo porque es un buen amigo, sino por el efecto de clarificación que a mí me ha producido. Tantas veces he leído esas frases de Lacan y sin embargo tras la lectura del libro las entiendo mejor que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué menciono todo el tiempo a Lacan y no tanto a Freud? Se debe a una percepción particular de mi lectura. Para mi gusto, insisto en esto, la primera parte del libro dedicada a Freud es interesante y aclaratoria, pero no tiene la misma fuerza que la segunda dedicada a la enseñanza de Lacan. Hay un punto de inflexión en el que el texto de Santiago empieza a cobrar vuelo y despega, suscitando entonces un deseo de continuar con la lectura, subrayar cada párrafo, tomar notas y finalmente obtener una especie de satisfacción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta última parte están recogidos los desarrollos de la enseñanza de Jacques Alain Miller, con los que Santiago Castellanos nos proporciona una rigurosa clínica diferencial sobre el cuerpo: desde los síntomas neuróticos, pasando por los fenómenos psicosomáticos y culminando en los fenómenos de cuerpo propios de la psicosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora no he mencionado lo que considero es la característica fundamental de “El dolor y los lenguajes del cuerpo”: la abundancia de casos clínicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjense como empieza: “Unos años después de iniciarme en el trabajo de la medicina acudió a mi consulta una joven actriz aquejada de un dolor intenso en la rodilla que le impedía caminar y trabajar...”. Comienza directamente, sin preámbulos, con un caso clínico con evocaciones freudianas: el medico al que la bella histérica pone a trabajar sobre la causa psíquica. Tras este arranque tan a pie de la clínica, encontraremos, durante el resto del libro, cómo la teoría está permanentemente ilustrada con los casos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo capitulo toma prestado una paciente de Freud: la famosa Isabel Von de R (verdadero paradigma de lo que ahora se ha dado en llamar “fibromialgia”), y en el capitulo sobre el Fenómeno Psicosomático hay un extenso comentario del testimonio de Pase de Patrik Montribo, pero el resto de los ejemplos proceden de su propia clínica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además del caso de la bella actriz, si me permite Santiago denominarlo de este modo, he tratado el resto de las ilustraciones clínicas, que paso a comentar brevemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La mujer de 68 años diagnosticada de fibromialgía, muy medicada desde hace años, y por si fuera poco víctima de las peores terapias, que le ofrecieron interpretaciones como esta: “Lo que le pasa es por una enfermedad vírica, por un hijo y por una separación”. ¡Que “melange” de causas! ¡Que confusión para el sujeto!.&lt;br /&gt;Un caso de iatrogenia medica y psicoterapéutica, una peor que la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) La mujer que no podía tragar y a la que el especialista de la endoscopia le hace un diagnostico diferencial sobre la marcha diciéndole que lo que tiene es un “bolo histérico” y añade “no se preocupe, yo mismo he padecido un bolo histérico”. Un bonito ejemplo, que nos muestra cómo los médicos de ahora no solo no ignoran los síntomas histéricos, sino que simpatizan con ellos, para mayor perplejidad del paciente.&lt;br /&gt;4) El hombre de los 24 botes de orina, que siguiendo la demanda medica había realizado el enorme esfuerzo de contabilizar el goce del cuerpo en 24 frasquitos perfectamente etiquetados para ver cómo la auxiliar de clínica iba a mezclarlos todos, medir la totalidad del liquido y después tirarlo. Al tratarse de una psicosis maníaco depresiva, la reacción de agitación del paciente no se dejo esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) La mujer que pasa del dolor mudo en el cuerpo al síntoma analítico que la permite interrogarse por su feminidad, su sexualidad y su relación de pareja. Caso en el que se verifican claramente los efectos de la escucha psicoanalítica, que sitúan el síntoma en su lugar. Con este caso, el autor teje una respuesta sobre la cuestión abierta por la estadística medica que revela que la fibromialgia es una enfermedad de mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las relaciones de estrago con la pareja son una constante en la clínica de la fibromialgia”. “La demanda de amor ocupa en la sexualidad femenina una función incomparable en relación con lo masculino”. “El goce femenino no tiene la localización estable de la sexuación masculina”. Son frases que extraigo del texto con las que se demuestra que el psicoanálisis es un discurso que ha podido pensar a la mujer como ningún otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Pero no toda afectada de fibromialgia quiere separarse de ese significante que la otorga una identidad y consentir al análisis de la causa sexual, como ilustra otra paciente de 57 años que tras un período de entrevistas preliminares de un año aparecen sus dificultades para experimentar el placer sexual y decide no continuar el tratamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) Hay otro caso en el que se verifican no sólo los efectos terapéuticos rápidos, sino lo que es más importante, el hecho de que se conservaron con el tiempo. Efectos que surgen tras un arduo trabajo en el que el sujeto ha de poner en juego cómo el dolor y el goce basculan entre la relación con la madre y el amor de los hombres. El discurso hace un giro y el sujeto pasa de hablar del dolor a hablar del amor, de manera que en la quinta entrevista consigue establecer con precisión el nudo en que está embrollada.&lt;br /&gt;8) Pero no todo son éxitos en el psicoanálisis, pues además de aquellos sujeto que no consienten al tratamiento porque no quieren saber nada de la verdad, están aquellos que pueden llegar a agravarse. Para ilustrar las mayores dificultades de la clínica, Santiago aporta un caso en el que tras el diagnostico de fibromialgia se enmascaraban graves fenómenos psicosomáticos y un profundo cuadro depresivo, lo que le permite entrar en la teoría lacaniana sobre lo psicosomático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) En el terreno de las psicosis hay un ejemplo que es como la guinda del pastel. El caso del ilusionista. Se trata de un hombre de mediana edad con temores hipocondríacos que ha pasado por años de tratamientos conductuales absolutamente infructuosos y que gracias al análisis consigue construir una saber hacer que le permite una pacificación del goce invasivo que padecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) Finalmente Gonzala de 45 años nos ilustra una cuestión clínica que probablemente sólo los psicoanalistas podemos captar, pues parece encerrar una paradoja. Cuando el sujeto tiene recurso simbólicos muy escasos (psicosis sin delirios bien constituidos) la fibromialgia es en sí misma un recurso para seguir enganchada al Otro (Centro de Salud, especialistas etc). Una forma posible de hacer la vida habitable. Entonces, se trata de “consentir como un mal menor, que la paciente pueda realizar esos recorridos con la menor iatrogenia posible”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Comentario realizado en la presentación del libro “El dolor y los lenguajes del cuerpo” en Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(from LA BRUJULA Semanario de la ELP Madrid nº 176, a 29 de enero de 2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.libreriapaidos.com/CHANGO.ASP?isbn=9871649068&amp;vienede=grama"&gt;COMPRAR POR INTERNET&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-6406409347749064014?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/6406409347749064014/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=6406409347749064014' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6406409347749064014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6406409347749064014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2010/02/presentacion-el-dolor-y-los-lenguajes.html' title='Presentación: El dolor y los lenguajes del cuerpo, de Santiago Castellanos'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-3358603594018674459</id><published>2009-11-17T16:28:00.003Z</published><updated>2009-11-17T16:34:58.029Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;a style="font-family: verdana;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLQTlM8nUI/AAAAAAAAAA8/JHEsqcf2DOw/s1600/Izq+Lacaniana.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 213px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLQTlM8nUI/AAAAAAAAAA8/JHEsqcf2DOw/s320/Izq+Lacaniana.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405111537620524354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);font-size:130%;" &gt;Presentación de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 102);font-size:130%;" &gt;PARA UNA IZQUIERDA LACANIANA... de Jorge Alemán&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por Miriam Chorne&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Libro singular es lo que mejor define a &lt;i&gt;Para una izquierda lacaniana&lt;/i&gt;. Es singular en tanto se sitúa en su relación con el propio tiempo dentro de la tradición emancipatoria de la izquierda; su autor Jorge Alemán realiza un ejercicio de pensamiento a lo largo de los diversos ensayos - escritos en distintos momentos y dedicados manifiestamente a muy distintos temas -  pero orientados sin embargo por un mismo compromiso ético-político. Añadamos por nuestra parte  ¿Cuánto hace que la izquierda mantiene un silencio clamoroso? Frente a la falta de palabras de la izquierda surge la infatuación de la derecha que pretende que lo que no es más que contingencia de la historia se convierta en un hecho practicamente natural, “esencializado”, del que no sea ya posible concebir su exterior, como si fuera un saber absoluto. Y es aquí donde encuentra lugar la interrogación de Alemán “¿Existe aún en los impasses de estos tiempos respecto de una salida del capitalismo un saber en reserva y a descifrar?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Es singular por su osadía de reunir en un sintagma dos “términos que no han surgido en principio para estar juntos y que por tanto abren siempre una cuestión sobre la legitimidad de su vinculación”. Al formular la expresión “izquierda lacaniana” Jorge Alemán no ignora el tratamiento tan crítico cuando no directamente irónico de Lacan respecto de la izquierda clásica. Sus aseveraciones “la revolución como retorno al mismo lugar”, “la protesta como un llamado a un amo todavía más feroz”  por ejemplo, no son suficientes sin embargo para obligar a retroceder a Lacan respecto de los desafíos que supone pensar la realidad social. El Seminario XVII, &lt;i&gt;El reverso del psicoanálisis, &lt;/i&gt;  entre otros testimonios constituye buena prueba de ello. El libro que hoy comentamos es la comprobación de que tampoco Alemán renuncia a pesar de su pesimismo civilizatorio a pensar que un proyecto de emancipación sea posible. El pesimismo civilizatorio que ya está presente en Freud es desvelado por Lacan cuando retoma en el Seminario &lt;i&gt;VII, La ética del psicoanálisis. &lt;/i&gt;Freud retrocede ante el principio “amarás a tu prójimo como a tí mismo” ¿Es que se puede amar en el Otro su mal? ¿Puede acaso el amor apuntar a su goce como nocivo? Freud dice que no se puede llegar hasta ese extremo porque ese mal es el mismo que habita en mí y provoca que yo desee la explotación de mi prójimo, su mutilación y hasta su asesinato. Lo escribe en “El malestar de la cultura”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;“El hecho de presentar al colectivo social y también al sujeto como constituidos a partir de una fractura incurable y sin solución descartan en Lacan toda posibilidad de reconciliación de la sociedad con ella misma.” Pero esta ausencia de plenitud  del colectivo social no debe ponerse a cuenta de ningún déficit sino por el contrario a favor de una posibilidad de transformación imprevisible.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Pero, es también singular en la medida en que su voz resulta tan a contracorriente de los discursos propios de la época, los que desde el discurso neo-liberal en lugar de hacerse responsables de la llamada crisis del capitalismo ofrecen explicaciones inicuas e irrisorias a la crisis del sistema (en términos de la codicia de los altos ejecutivos, por ejemplo). En el primer artículo del libro y el que le da su título, Alemán propone en cambio que es “la ausencia de un límite, un límite que haga barrera a la deriva financiera incontrolada” lo que podría ofrecer una explicación alternativa. Incluso llega a impugnar que la actual sea una “crisis del capitalismo” y propone en su lugar que se trataría de un desarrollo del propio capitalismo “capaz de poner en crisis a todas las estructuras que hasta ahora venían simulando su regulación: desde las naciones y sus agrupamientos, las instituciones mundiales hasta las medidas económicas que pretenden paliar la emergencia. Todo se reabsorbe y diluye en los movimimientos del mercado.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Es singular por enunciarse en primera persona, por no escabullirse de la responsabilidad de hablar de una manera comprometida, por no borrar la enunciación lo cual conlleva que en el lector o auditor se suscite un movimiento de respuesta igualmente concernido en primera persona. Aunque &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Alemán justifique dicho procedimiento retórico en “el carácter extremadamente conjetural”, en  la “clara dimensión especulativa” de su tentativa, dice por ejemplo en la página 27 “si hubiera algo así como una izquierda lacaniana”, lo que está en juego es algo muy distinto. Conociéndolo como lo conozco ya desde hace muchos años esa forma me parece propia de él, consustancial a su ser y es lo que hace que sus intervenciones resulten siempre algo tan vivo. Pero además responde a un afán revelador de la lógica del discurso del amo como queda en evidencia en el texto que lleva por título &lt;i&gt;Lógica lacaniana: un caso de la escritura psicoanalítica,&lt;/i&gt;  en el que compara a partir de unas páginas de Lacan en&lt;i&gt;  L'Etourdit &lt;/i&gt;  el modo de escritura científico y el modo psicoanalítico, entendiendo que este último siempre se sustrae a todo proyecto totalizante.   Dice allí “Si la lógica simula un enunciar desde ninguna parte es a los fines de ocultar algo. Se pone al servicio de ocultar que un enunciado hay que enunciarlo. La lógica del enunciado sirve de coartada al discurso del amo, sustrayendo el hecho de que hay enunciación. El enunciado aparece como producido sin ningún tipo de enunciación que lo afecte. El “que se diga” queda olvidado. Tal olvido es el rechazo del sujeto, es la pretensión de un discurso sin sujeto.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Es singular por el valor de sostener en una comunidad -la psicoanalítica- profundamente homogénea a pesar de las apariencias, su interés por pensadores sometidos a sospecha por ser protagonistas de &lt;i&gt;la revolución conservadora,&lt;/i&gt; en particular sin duda Heidegger, pero también C.Schmitt. En sus trabajos individuales o en colaboración con su amigo Sergio Larriera ha sabido mostrar el potencial crítico de un discurso, el heideggeriano, que disuelve las ilusiones, en primer término la fe en el progreso de la modernidad burguesa,  en el humanismo y  develando al mismo tiempo en el desarrollo tecnológico actual un avatar del discurso capitalista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Es singular también en el hecho de ser capaz de hablar o de escribir con autoridad de muy diversas disciplinas. El conjunto de los siete ensayos que reúne el libro, si consideramos como uno más el debate con E. Laclau, se ocupan en primer lugar de psicoanálisis, o mejor dicho el psicoanálisis está presente en todo lo que se dice, hable de lo que hable, mostrando su dignidad fundante en el discurso de Alemán, pero también se ocupan de política, lógica, gramática, filosofía como ninguno de nosotros podría hacerlo. Los diversos textos se muestran como de orientación lacaniana por un rasgo fundamental: todos escapan a la operación formal universalizante, se sustraen a la totalización.  Por otra parte, el lector advertirá de inmediato que la prosa de Jorge Alemán no sólo escapa a la división de saberes sino también a la usual distinción de géneros. En ella la forma propia de la reflexividad científica con su voluntad de rigor y precisión conceptual, su claridad excepcional se acompaña de una dimensión poética, de una voluntad de estilo, de la búsqueda del hallazgo afortunado. Esta doble obediencia al rigor y al impulso lírico constituye una marca de identidad propia de su escritura.   &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Les recomiendo calurosamente la lectura de este libro, en cada uno de los ensayos encontrarán relaciones sugerentes, esclarecimientos reveladores pero probablemente los textos más soberbios sean el ensayo dedicado a “El legado de Freud”, refulgente en cuanto a la relación de la ley con el goce y maravilloso literariamente hablando, y el artículo “¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política?” en un género por completo diferente ya que es una transcripción de un &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;debate oral con Ernesto Laclau en el cual procura señalar el límite de la implantación de la teoría del inconsciente lacaniano en el campo de la filosofía política, límite que encuentra en que el punto de vista lacaniano no es sólo mostrar cómo un vacío exterior e irreductible condiciona el edificio simbólico, sino también cómo dicho vacío es colonizado por el cuerpo que goza. En la lógica lacaniana no son lo mismo las operaciones propias del significante que las pulsaciones temporales de la pulsión. Las paradojas del significante aunque condicionadas por lo real imposible no se confunden con él.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;En el primer escrito “El legado de Freud”, Alemán propone la tesis de que fue Lacan quien supo captar que el Freud posterior a 1920, es decir posterior a “Más allá del principio del placer” , consiguió hacer coincidir la invención del psicoanálisis con un pensamiento político nuevo, otorgándole plena actualidad a ese legado. La ley no es aquello que pretende ser - trascendente y desinteresada – porque mantiene una relación estructural con la pulsión de muerte. El superyo es una pulsión disfrazada de Ley.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Desde entonces no hay ninguna oposición entre el poder y la pulsión. Al contrario, nos enseña Freud, el corazón de las tinieblas está en cada uno de nosotros. Alemán escribe “(...) pueden caer los opresores pero nunca la opresión, la emancipación puede ser la vía para instaurar un amo más feroz, el amor puede esconder una hostilidad homicida, la hostilidad una firme servidumbre amorosa hacia aquello que se odia y también el propio psicoanalista ser sin saberlo el portavoz de la neurosis obsesiva que quiere interpretar lo imposible.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Todo ello modifica la versión política del hombre común, versión que puede valer también como una descripción de las instituciones. Cito nuevamente “De este modo la verdadera fuerza conservadora, lo que impide la transformación radical, lo que en suma sostiene la hegemonía cultural del capitalismo tardío, no está sólo en los aparatos ideológicos, ni en las técnicas disciplinarias, ni en la extensión sin límites de las redes de las mercancías. Todo esto ciertamente cumple su función, pero sería insuficiente si no se entendiera gracias a Freud, que una civilización siempre se sostiene de un modo esencial en la propia constitución turbulenta de un sujeto.” Y añade dos páginas más adelante que “si Freud nunca nombró cuál sería la civilización más pertinente para el ser hablante, sí afirmó que si la misma se soporta exclusivamente en la satisfacción de una minoría se vuelve insostenible.” Como lo afirma en “El porvenir de una ilusión” citado por Alemán, “una civilización así ni tiene ni merece la expectativa de una existencia duradera.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Por otra parte, la actualización de la descripción freudiana supone reconocer el poder creativo de la dominación capitalista que no se limita a la extracción de la plusvalía desvelada por Marx sino que además  - como lo afirma Alemán en una nota escrita en relación al tema del próximo Congreso de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis – hace que “el discurso del Amo contemporáneo nutr(a) al “para todos” con individualismo mercantil que impregna al propio Estado y sólo deja un “subdesarrollo” amontonado en su plus de gozar para los excluídos.” Que cada uno construya su identidad según su modo de gozar, podría ser la consigna de nuestro tiempo frente a la cual las apelaciones de los filósofos contemporáneos resultan cuando menos inanes. ¿A dónde nos lleva la apelación a la estética de la existencia? ¿A los relatos irónicos de uno mismo? ¿A darnos nuestra propia identidad en un uso de los placeres? Jorge Alemán con una gran escoba intelectual barre todas esas propuestas a las que considera prefreudianas.Todas siguen confinadas en la oposición Poder-Expresión que Freud desmontó.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;En el debate con Laclau retomando este tema Jorge Alemán propone que “El discurso capitalista se caracteriza por ser una apropiación particular del goce, que socava lo universal aunque se sostenga como globalización. Por eso me permití en su momento comparar este discurso capitalista con lo que Heidegger llama “la técnica”, es decir, una voluntad que sólo se quiere a sí misma y a su realización, que no puede ya ser regulada por nada ni por nadie y que no encuentra ningún tipo de expresión comunitaria ni política.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Para que el pathos político-mesiánico sea posible, encuentre un fundamento es necesario ser optimistas, mantener viva la esperanza: hay que unir el optimismo de la voluntad y el pesimismo de la razón, nos dice Alemán. La parte de su visión desolada se despliega a través de una metafórica de la fragmentación, de los resquicios y las fisuras pero encontrando cada vez en las propias limitaciones de la utopía totalizante las condiciones de la apertura a la invención política.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Es ese pathos político-mesiánico el que me inspira más reservas. No es que no me guste, al contrario me resulta importante incluso que exista, puedo ser sensible al parentezco entre el momento de ruptura en lo social y el decisionismo en lo individual. Efectivamente el hecho de que un sujeto esté determinado estructuralmente por aquello que lo antecede, jamás borra la decisión insondable que ninguna estructura puede eliminar. En el dominio social no es seguramente diferente. Sin embargo creo que no siempre es necesaria la ruptura, posiblemente ni siquiera sea deseable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Quiero al ir terminando, tomar una cuestión a la que Jorge Alemán se ha mostrado sensible y que me parece, que aunque marginal en relación al tema del libro es sin embargo importante, me refiero al de las políticas de la recepción - cómo se importan saberes, cuál es la política de traducción y de edición, etc - Al mencionar al comienzo del debate con Laclau que en la bibliografía de este autor, de Zizek, de Butler, de Copjec, de los pensadores que se sirven de Lacan para renovar el pensamiento de la izquierda existe una ausencia completa de autores hispano-parlantes a pesar de los muchos años de transmisión de la enseñanza de Lacan en nuestra lengua, al indicar que el régimen de circulación del saber universal no parece acoger a los autores lacanianos hispano-parlantes, Alemán se pregunta “¿Son algo más que un dato antropológico? ¿Lo concebido en nuestra lengua es rechazado por el lugar desde donde se enuncia?” Quizás sea la existencia de Alemán aquello mismo que introduce un cambio en esta dinámica. Eso espero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Y ahora sí finalizo esta presentación con mi agradecimiento a Jorge Alemán por haberme elegido para hacerla, figurar como una amiga suya, junto a Mercedes de Francisco y Javier Garmendia, es para mí una alegría y un honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt;Madrid, 2009&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: verdana; color: rgb(51, 0, 51);font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-size:9pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-3358603594018674459?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/3358603594018674459/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=3358603594018674459' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3358603594018674459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/3358603594018674459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/11/presentacion-de-para-una-izquierda.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLQTlM8nUI/AAAAAAAAAA8/JHEsqcf2DOw/s72-c/Izq+Lacaniana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-6751052214208045400</id><published>2009-11-17T16:23:00.003Z</published><updated>2009-11-17T16:27:18.838Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLOm1DUPLI/AAAAAAAAAA0/edExBO2_zUc/s1600/TapaPharmakon11.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 213px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLOm1DUPLI/AAAAAAAAAA0/edExBO2_zUc/s320/TapaPharmakon11.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405109669269355698" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153); font-weight: bold;"&gt;Presentación &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);font-size:180%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153); font-weight: bold;"&gt;Pharmakon | 11&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Publicación de Grupos e Instituciones de Toxicomanía y Alcoholismo del Campo Freudiano &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153); font-style: italic;"&gt;Escriben: Judith Miller | Horacio Dobry Jaimovich | Nicolás Bousoño | Ana D´Andrea | Gabriela Gorodneff | Luis Iriarte | Pierre Malengreau | Guy Briole | Darío Galante | Alfredo Zenoni | Fabián Naparstek | Cassandra Dias | Carla Pereira | Lúcia Liberal | Zaeth Nascimento | Carmen Conca | Despina Andropoulou | Christine Jegouzo-Leroyer | Hugo Freda | Mabel Levato | Guillermo Drikier | Luis Darío Salamone | Yves Depelsenaire | Cláudia Henschel de Lima | Gisèle Diva Gonin | Gastón Cottino | María Wilma S. de Faria | Eugenio Díaz | Mauricio Tarrab | Juan Pablo Mollo | Romina Carbone | Clarisa Israilevich | Esteban Klainer | Viviana Carew | Gisela Cid | Nélida Rojas | Ernesto Sinatra | Sandor Ferenczi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jueves 26 de noviembre a las 18,30 hs &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51); font-weight: bold;"&gt;Escuela de la Orientación Lacaniana&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;br /&gt;Callao 1033, 5° piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Presentan:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Judith Miller&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153); font-weight: bold;"&gt;Fabián Naparstek, Ernesto Sinatra,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153); font-weight: bold;"&gt;Mauricio Tarrab, Luis Darío Salamone&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Información sobre este libro y otros&lt;/span&gt; &lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;http://www.gramaediciones.com.ar&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;       &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-6751052214208045400?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/6751052214208045400/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=6751052214208045400' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6751052214208045400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6751052214208045400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/11/presentacion-pharmakon-11-publicacion.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLOm1DUPLI/AAAAAAAAAA0/edExBO2_zUc/s72-c/TapaPharmakon11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-4485875613105345624</id><published>2009-11-17T16:15:00.003Z</published><updated>2009-11-17T16:22:58.995Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLNyGKeweI/AAAAAAAAAAs/NVoFWPK4Ilc/s1600/TapaIndart.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 213px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLNyGKeweI/AAAAAAAAAAs/NVoFWPK4Ilc/s320/TapaIndart.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405108763329741282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;PRESENTACION &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);font-size:180%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Entre neurosis y psicosis&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 153, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Fenómenos mixtos en la clínica psicoanalítica actual&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos Indart&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Benito | Cecilia Gasbarro | Luis Tudanca | Fernando Vitale&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentan:&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Silvia Ons y Daniel Millas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Coordina: Fernando Vitale&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martes 24 de noviembre 21 hs. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Escuela de la Orientación Lacaniana&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Callao 1033, 5to piso&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Ciudad Autónoma de Buenos Aires&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más información sobre éste y otros libros&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;http://www.gramaediciones.com.ar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-4485875613105345624?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/4485875613105345624/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=4485875613105345624' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4485875613105345624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4485875613105345624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/11/presentacion-entre-neurosis-y-psicosis.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RKv8-8PoKZQ/SwLNyGKeweI/AAAAAAAAAAs/NVoFWPK4Ilc/s72-c/TapaIndart.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-2986985383418941678</id><published>2009-10-22T11:46:00.007Z</published><updated>2009-11-17T16:44:20.400Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px; color: rgb(51, 0, 51);font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;div class="nota top12" style="text-align: left;"&gt;&lt;p class="volanta"  style="margin: 0px; padding: 0px; text-transform: uppercase; line-height: 13px;font-size:12px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 17px; text-transform: none;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/" title="Página/12 Web" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img src="http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/logo-home.gif" alt="Página/12" style="border-style: none;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(80, 79, 79); line-height: 17px;"&gt;Jueves, 22 de octubre de 2009&lt;/span&gt;&lt;p class="volanta" style="margin: 0px; padding: 0px; text-transform: uppercase; line-height: 13px; font-size: 12px;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/index.html" title="" class="cprincipal" style="text-decoration: none;"&gt;PSICOLOGIA&lt;/a&gt; › PSICOANALISIS Y POLITICA&lt;/p&gt;&lt;h2  style="margin: 0px; padding: 6px 0px 0px; font-weight: bold; line-height: 36px; color: rgb(0, 0, 153);font-size:32px;"&gt;Una “izquierda lacaniana”&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style="margin: 0px;"&gt;El autor propone una praxis de izquierda fundada en “el pensamiento de Jacques Lacan, única teoría materialista sobre el malestar del siglo XXI”, y sostiene que “la enseñanza de Lacan puede iluminar lo que aún permanece impensado: la derrota, a escala mundial, del proyecto revolucionario de izquierda”.&lt;/h2&gt;&lt;div class="botones" style="float: left; display: inline; text-align: left; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;Por Jorge Alemán *&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;La expresión “izquierda lacaniana” reúne términos que no han surgido en principio para estar juntos, lo cual abre una cuestión sobre la legitimidad de su vinculación. Salvando las distancias, es como cuando en Europa decimos “izquierda peronista” y de inmediato se multiplican las suspicacias. Intentaré determinar en qué puede consistir lo que llamo una izquierda lacaniana.&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿Qué significa ser de izquierda en el siglo XXI? ¿Qué valor tiene la expresión y qué tipo de compromiso designa cuando el relato histórico que dio lugar a la misma se ha desvanecido tanto en su praxis teórico-política como en su eficacia simbólica para otorgar un principio de legibilidad sobre lo que es la realidad? Ninguna realidad por consistente y hegemónica que se presente, como por ejemplo es el capitalismo actual, debe ser considerada como definitiva (es cierto que, actualmente, para no considerar definitivo al capitalismo es necesario hacer un gran esfuerzo, ahora que, en su amalgama con la Técnica, ha logrado poner todo el “ser de lo ente” a disposición para emplazarlo como mercancía). Ser de izquierda implica insistir en el carácter contingente de la realidad histórica del capitalismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;No se puede hablar de “lucha anticapitalista” porque el discurso capitalista que plantea Lacan no ofrece un punto desde donde se pueda localizar el sitio donde efectuar el corte. El discurso capitalista le confiere a la realidad una conexión de lugares capturados en un movimiento circular con respecto al cual una lucha directa es un absurdo lógico, un absurdo como luchar contra la técnica o el rizoma. A su vez, la salida histórica es irrepresentable, porque tal vez convenga dejar por ahora vacío el lugar que surgiría más allá o después del capitalismo. Cualquier definición reinscribiría ese lugar en un sentido ya consumado históricamente. No hay una semántica “anticapitalista”, hay siempre una tensión hacia un significante “nuevo” y aún por descifrar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Por otro lado, no hay una historia de la humanidad que necesariamente fuera a desembocar en el capitalismo. En este aspecto, entendemos por capitalismo algo diferente a una evolución progresiva de los “modos de producción”; más bien se trata de una serie de bifurcaciones históricas contingentes que han entrelazado de modo inestable la técnica, la mercancía, el saber, en aquello que denominamos el relato moderno. A su vez, el relato moderno es una categoría narrativa, más que un orden histórico perfectamente delimitado. Ahora bien, es propio de cierta tendencia historicista transformar un acontecimiento, por el solo hecho de haber sido posible, en necesario. Esta tendencia la reconocemos cuando, frente al hecho acontecido, se explican los antecedentes que, “inevitablemente”, conducían al mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;De cualquier modo, aun cuando la salida del capitalismo o pasaje a otra realidad haya quedado diferida, aun cuando ese tránsito nunca esté garantizado y pueda no cumplirse, aun cuando esa otra realidad distinta a la del capitalismo ya no pueda ser nombrada como socialismo, en cualquier caso ser de izquierda es no dar por eterno el principio de dominación capitalista. Este principio de dominación, desde una perspectiva lacaniana, es primero de orden político, aunque en el caso del capitalismo es evidente que la economía juega un papel determinante. Pero no ya como “determinación en última instancia”. Hay que tener en cuenta que también el mercado está atravesado por la fractura entre lo real y la realidad, y puede dislocarse; de allí que ahora se vuelva más pregnante que nunca el “qué quiere el mercado de nosotros”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;También es necesario destacar que la dominación no pertenece exclusivamente a la época del capitalismo. Hay dominación porque el sujeto, en su propia constitución, no puede darse a sí mismo su propia representación. La barrera simbólica que lo constituye lo separa de la pulsión, pero a la vez establece una donación de un plus de satisfacción pulsional que se asocia a una serie de “mandatos”, “dichos oraculares y primeros”, “imperativos”, significantes amos que, sin representar al sujeto exhaustivamente, determinan su lugar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;La subversión de dichos significantes amos nunca se realiza en una toma de conciencia o en una destrucción crítica de los mismos. Este es precisamente el problema de la ideología en lo que podríamos llamar su fijeza fantasmática. La ideología no es una ilusión o una falsa conciencia, es una articulación entre los significantes amos que surgen fuera de sentido, como designadores del encuentro con lo real, y los objetos que el propio sujeto pierde en el acceso a lo simbólico. Una amalgama entre el significante amo y el plus de gozar que produce el taponamiento contingente de la división constitutiva del sujeto. La ideología es una articulación entre mandatos o ideales, por el lado del significante amo, y rechazos o “imputaciones al Otro” del lado de los objetos de la pulsión. Y ésta es la mezcla de servidumbre y satisfacción sádica que toda ideología, en el límite, pone en juego.&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;Sujeto neoliberal&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;Actualmente, se percibe con claridad que no sólo el totalitarismo intentó producir un sujeto nuevo, sino que también el llamado “neoliberalismo” es el intento de construir, sobre la aniquilación del sujeto moderno (el crítico, el freudiano y el marxista), un individuo autista y consumidor indiferente a la dimensión constitutivamente política de la existencia, un individuo referido sólo al goce autista del objeto técnico que se realiza como mercancía subjetiva en la cultura de masas. No obstante, no se trata de criticar o rechazar a este individuo, ni de despreciar su masividad mediática desde una nostalgia seudo aristocrática; más bien, al modo freudiano, se trata de hacer comparecer la sentencia que podemos formular así: “Allí donde el individuo neoliberal del goce autista es, el sujeto excéntrico del inconsciente debe advenir”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;El individuo neoliberal es el punto de partida para pensar cuál es la práctica operativa que se corresponde con su tiempo. Si decimos punto de partida es porque el individualismo liberal, por consistente que aparezca en su autismo consumidor, no puede clausurarse sobre sí mismo. El tiempo de su existencia establece las condiciones para que ese individuo pueda ser desestabilizado en sus propios fundamentos, y allí, en esos resquicios y puntos de fuga, es donde la práctica política que incluya al psicoanálisis debe intervenir. En este punto, se trata de tensar al límite la relación histórica entre la vocación política de izquierda y el psicoanálisis, desde el único hecho histórico que le puede otorgar fuerza a la interpelación: tanto la invención freudiana como el desarrollo de la enseñanza de Lacan se constituyen, de entrada, como una lectura sinthomática de la izquierda, una lectura de sus textos, prácticas y aspiraciones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;A su vez, ser de izquierda es pensar que la explotación de la fuerza de trabajo y la ausencia de justicia no sólo sigue siendo un insulto de primer orden hacia la propia construcción de la subjetividad, sino que la brecha ontológica en la que el sujeto se constituye, la división incurable que marca su existencia con una singularidad irreductible sólo puede ser captada, en su “diferencia absoluta”, por fuera y más allá de las jerarquías y divisiones instauradas por el poder del mercado. Por ello, el impensable fin del capitalismo, si tuviera lugar, sería paradójicamente el comienzo del viaje, el inicio de la afirmación tragicómica de la existencia, el “tú eres eso” de un sujeto por fin cuestionado, sin las coartadas burguesas que desde hace tiempo lo llevan inexorablemente a estar disponible para todo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;La izquierda marxista puede elaborar su final en el único ámbito en el que ese final puede adquirir un valor distinto al de cierre o cancelación, un final que no es tiempo cumplido, sino oportunidad eventual para otro comienzo. Ese ámbito tal vez pueda ser el pensamiento de Jacques Lacan, única teoría materialista sobre el malestar de la civilización propio del siglo XXI. El hecho de que Lacan planteara la elaboración de su discurso como una “praxis sobre lo real-imposible”, sobre un real al que no puede acceder el discurso, pero que a la vez es a través del discurso (comprendiendo en esto la escritura) que se puede acceder, esta cuestión primordial de lo real es lo que distingue su intento teórico de la hermenéutica, de la deconstrucción y de las “otras éticas”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;Considero que Lacan constituye el único intento serio de poner a prueba hasta dónde lo simbólico puede y no puede transformar, a través de una praxis, lo real. Sólo admitiendo cuáles son las condiciones de constitución del sujeto, y cómo experimenta el límite de sus transformaciones, podemos aprender sobre las condiciones, soportables o no, de una mutación subjetiva que no sea mero estupor o perplejidad y que pueda ser transmitida en su condición de experiencia. Por ello, tal vez no haya otro discurso como el lacaniano para reconocer con la mayor honestidad lo que enseña una praxis en su impotencia por modificar lo real. Y por esto mismo, el pensamiento de Lacan puede ser la oportunidad para iluminar con un cierto coraje intelectual lo que aún permanece impensado en el final: la derrota a escala mundial, a partir de los setenta, del proyecto revolucionario de izquierdas. Derrota que el saber posmoderno escamoteó para el pensamiento. En este aspecto, Lacan desde el comienzo ha preparado, a través de lecturas y puntuaciones diversas, las condiciones para que el pensamiento marxista pueda elaborar su propio final, en el único lugar donde la elaboración es posible: en el trabajo de duelo que se hace fuera del hogar, del hogar filosófico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;Lacan comenzó “deshegelianizando” el materialismo de Marx, planteando un hiato irreductible entre la verdad y el saber. Pero este hiato constituirá la ocasión de un homenaje definitivo a Marx; para Lacan, el inventor del síntoma como verdad imprevisible e incalculable que no puede ser domesticada por el ejercicio de un saber, es Marx, y no Freud. Desde esta primera perspectiva general se puede encontrar en Lacan, a partir de 1938, un desmontaje meticuloso de todos los motivos marxistas: el análisis de la mercancía incorporando la temática del goce pulsional, las distintas objeciones a la teleología histórica y a la metafísica de su sujeto, la presentación de una temporalidad problematizada con las distintas modalidades del retorno y liberada de todo fantasma utópico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;Donde tampoco se trata de “progresismo”, porque la temporalidad del sujeto que surge como resultado de la brecha ontológica no es rectilínea, es un “futuro anterior” que reúne de un modo absolutamente específico los éxtasis temporales del pasado, presente y futuro, en una doble conjetura: lo que “habré sido” para “lo que estoy llegando a ser”. Y no se trata de utopía, porque utopía siempre implica la reconciliación final de la sociedad consigo misma. Por último, la izquierda lacaniana debe subvertir la semántica de la revolución. Una izquierda lacaniana es siempre una reescritura de un legado y una herencia, un desciframiento que establezca y pruebe suerte con un nuevo tipo de alianza con la pulsión de muerte inscrita en el modo en que la civilización acontece en el país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;Una de las primeras posiciones de Lacan es no admitir el telos histórico del materialismo marxista, ni los movimientos dialécticos del en sí-para sí, pero sí dar todo su valor de verdad a la plusvalía estableciendo una compleja homología con lo designado por Lacan como “plus de gozar”: el verdadero secreto del capitalismo reside en una economía política del goce. La operación fantasmática a través de la cual el sujeto conquista su realidad y su consistencia toma su punto de partida en ese plus de gozar que funciona incluso en condiciones de miseria extrema. De lo que se despoja a las multitudes es de los recursos simbólicos que permitan establecer e inventar en cada uno el recorrido simbólico propicio para el circuito pulsional del plus de gozar. La miseria es, en este sentido, el estar a solas con el goce de la pulsión de muerte en el eclipse absoluto de lo simbólico. La no “satisfacción de las necesidades materiales” no sólo no apaga el circuito pulsional, sino que lo acentúa de modo mortífero. En este aspecto, el capitalismo, al igual que la pulsión, es un movimiento circular que se autopropulsa alrededor de un vacío que lo obliga siempre a recomenzar, sin que ninguna satisfacción lo colme de un modo definitivo. Aunque siempre realice un plus de goce parcial y excedente a toda utilidad. Para una izquierda lacaniana, pensar las consecuencias de esa “parte maldita” en los procesos de subjetivación es una exigencia política de nuevo cuño. Por ello, si es cierto que actualmente el poder ha devenido biopolítico, tomando para sí como asunto esencial la “vida” biológica, en una perspectiva lacaniana agregaríamos que, tratándose de la vida de los cuerpos parlantes, sexuados y mortales, es la vida del plus de gozar. El cuerpo del parlante no es otra cosa que la sede del plus del goce. Series televisivas de médicos, forenses, operaciones televisadas, programas de salud, en todos los casos se intenta capturar, en la época en que la ciencia quiere borrar la frontera entre el ser parlante y el animal, el plus de gozar que anima a la biología del cuerpo. ¿Podrá la técnica volver el plus de goce una unidad discernible, cuantificable, localizable? No es una paradoja menor que el goce pulsional sea la única “autonomía” (no consciente ni reflexiva) que le queda a la existencia parlante frente a la exigencia técnica de que el mundo devenga imagen.&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; line-height: 19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono" style="padding: 0px 0px 4px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(86, 81, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(2, 140, 205); line-height: 20px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;* Extractado de Para una izquierda lacaniana. Intervenciones y textos, de reciente aparición (ed. Grama).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo"  style="margin-top: 10px; padding-left: 30px; text-align: left;font-size:13px;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; line-height: 19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pienota" style="padding: 0px; text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-2986985383418941678?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/2986985383418941678/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=2986985383418941678' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/2986985383418941678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/2986985383418941678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/10/jueves-22-de-octubre-de-2009-psicologia.html' title=''/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-4653559195703651168</id><published>2009-10-19T23:50:00.001Z</published><updated>2009-10-19T23:52:32.836Z</updated><title type='text'>Escuchar las psicosis</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 11px; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; "&gt; &lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;De la locura animista a la psicosis ordinaria&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family:Arial;mso-ansi-language:EN-GB"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Fantin, J. C.; Galante, D.; Fridman, P.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Arial"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Grama Ediciones, Bs. As. 2009, 246 págs.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Comentario de Mabel Levato&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Arial"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:Arial"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El presente texto es un estudio reflexivo sobre el vasto y complejo problema de las psicosis. Con estilo coloquial, propio del dictado de un curso, los autores trasmiten no sólo su conocimiento teórico sobre el tema, sino su experiencia clínica como psicoanalistas atravesados por la práctica institucional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;A través de cuatro grandes ejes –la psicosis antes del psicoanálisis; Freud y las psicosis; el problema de la transferencia en las psicosis; tratamientos de las psicosis en nuestra época- abordan cuestiones centrales donde demuestran que &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;escuchar las psicosis&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, es propiamente un acto con consecuencias.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El primer eje contiene una nota peculiar porque sitúa la elaboración psicoanalítica de las psicosis en una perspectiva histórica, al abordar la locura desde la Antigüedad hasta la actualidad, pasando por los importantes compendios clasificatorios de la psiquiatría clásica. Esta sumaria historia de las diversas concepciones sobre la locura, se inscribe en el intento de articular primero el pensamiento freudiano y luego el lacaniano. El propósito es situar estas elaboraciones dentro de las estructuras en las que han surgido, al revelar, sobre todo, la dimensión histórico-epistemológica de estos sistemas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En este trayecto, ocupa un lugar importante un estudio dedicado a la construcción de sistemas fenoménicos en la psiquiatría clásica. Al revisar las bases y el desarrollo de esta disciplina fundada en la observación y la clasificación, se descubre una vía que ha permitido al psicoanálisis una aproximación al campo de las psicosis. Se trata de un aporte valiosísimo que confecciona descripciones para pensar el abordaje terapéutico. En este tópico se presentan los legados de Kraepelin, Charcot, Moresl, Serieux y Capgras, entre otros. Con estos últimos más Dupree, está preparado el terreno para la aparición de la Escuela de Zurich encabezada por Bleuler, que toma ideas de Freud. Se abre el campo de la escucha de la subjetividad más allá de la pura observación. Y es allí, precisamente, donde se incluye un estudio acerca de la influencia de Freud en la psiquiatría, a partir del interés suscitado en Jung y Bleuler, quien toma el concepto de disociación como signo principal que organiza todo el cuadro de la esquizofrenia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Otro eje que compone el texto, desarrolla una revisión sobre la concepción freudiana de las psicosis con interesantes puntuaciones. Se abordan variados temas concernientes a la posición de freud frente a este tipo clínico: el diagnóstico, el delirio y sus distintas interpretaciones, el mecanismo psíquico en términos de defensa, las diferencias estructurales con las neurosis, la relación con la realidad, etc. Todo ello tratado en el marco de las diferencias clínicas entre psiquiatría y psicoanálisis respecto de las psicosis. Como un ejemplo pertinente a este respecto se aborda el caso Schreber, donde Freud se encuentra con ciertos problemas, pero también funda las bases de la concepción psicoanalítica sobre las psicosis, que influye decisivamente en la psiquiatría del siglo XX. Además, se encuentra un desarrollo sobre la melancolía, que toma en cuenta la elaboración freudiana sobre los procesos de esa neurosis narcisista por excelencia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Entre el tercer y cuarto eje se distribuyen estudios relativos a la transferencia en las psicosis y los tratamientos en la actualidad. Hay toda una historia que liga transferencia y psicosis, concerniente a la complejidad que resulta de instrumentar una escucha en esa estructura. Se trata de despejar el lugar problemático el analista en ese mundo exterior restitutivo, en ese nuevo Otro del psicótico. Ese mundo delirante y alucinatorio no excluye el lugar del analista, sino que le reserva un sitio diferente al del Otro de la castración de las neurosis. La clave parece estar en los distintos niveles de restitución.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El texto ofrece, además, interesantes puntuaciones sobre un clásico escrito lacaniano –&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;- y sobre una de las consignas de Lacan para el lugar del analista en la psicosis: secretario del alienado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El último eje se desarrolla en torno de una pregunta fundamental, surgida a partir de una suerte de desafío que Freud nos lanza: “Se nos impone la renuncia a ensayar nuestro plan curativo en el caso del psicótico, hasta que hallemos otro plan más idóneo para él”. La pregunta es: ¿hemos encontrado ese plan?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Hay distintas maneras de nombrar las características actuales de las psicosis, enrolados a título de psicosis ordinaria como programa permanente de investigación sobre el modo en que puede ser escuchada la psicosis. En este horizonte se encuentran en el texto interesantes propuestas clínicas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En su conjunto se trata de un trabajo de interés para el clínico y para el estudioso del tema.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-4653559195703651168?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/4653559195703651168/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=4653559195703651168' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4653559195703651168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4653559195703651168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/10/escuchar-las-psicosis.html' title='Escuchar las psicosis'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-897277947786413148</id><published>2009-10-15T11:43:00.001Z</published><updated>2009-10-15T11:43:50.113Z</updated><title type='text'>Soledad: Común</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jorge Alemán&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Artículo publicado en La Vanguardia, Madrid&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo que habla sólo tiene que ver con la soledad......”&lt;br /&gt;Seminario “Aún” Jacques Lacan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Algo mucho más concreto que tenemos a nuestro alcance es lo que se llama subdesarrollo. Pero el subdesarrollo no es arcaico, se produce como todos saben, por la extensión del poderío capitalista. Diré incluso más, percibimos y percibiremos cada vez más que el subdesarrollo es precisamente la condición del progreso capitalista. Desde cierto ángulo, la Revolución de Octubre misma es una prueba de ello”&lt;br /&gt;“De un discurso que no fuera del semblante”. Jacques Lacan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Lacan no puede ser más contundente. Frente a lo que “no cesa de no escribirse” de la relación sexual, lo único que sí se escribe es la Soledad. Por ello, la propuesta de hablar sobre la Soledad del Analista me sitúa de inmediato en una encrucijada particular que trataré de describir a continuación, la describiré de tal forma que se pueda captar la tensión que gravita en esta coyuntura. Hace pocos días he publicado en Argentina un pequeño libro titulado "Para una izquierda lacaniana..." allí hago de entrada la salvedad de que no hay ningún punto de identificación que le dé consistencia a esa propuesta conjetural, conjetura deliberadamente expresada por los puntos suspensivos presentes en el título. No hay Escuela ni Institución ni Sujeto, ni siquiera Jorge Alemán que, en principio pueda pertenecer a algo que se llame “la izquierda lacaniana”.  Sin embargo, trato de construir, siempre a través de la enseñanza de Lacan, una puntuación o una disponibilidad que, en este caso violente un tanto las posiciones teóricas habituales y que permita entonces pensar en los temas clásicos de la izquierda desde otro ángulo, a saber: lo Común, la Igualdad, incluso la Emancipación, desde la lógica de la "No relación". Desde los distintos  No Hay establecidos por Lacan a través de su enseñanza, con los cuales intento mostrar que se puede  Esos “No Hay” alterar radicalmente a las hipótesis de la izquierda, especialmente en la semántica que aún las domina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. No obstante debo considerar, ajustándome a la pendiente de la Soledad, una serie de problemas-preguntas que se imponen  para describir de forma adecuada la tensión antes mencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puede un psicoanalista lacaniano pretender hablar de lo Común o de la Igualdad o de la Emancipación, cuando ya debería saber que la Soledad irreductible es lo único que se escribe, que la labor de la pulsión de muerte pertenece por esencia a la Civilización, que la Política y el Discurso del Amo (que quiere que la cosa marche) mantienen una relación estructural, que los “domingos de las mañanas que cantan” albergan lo peor, que Freud y Lacan desplegaron cada uno a su manera los argumentos de la servidumbre voluntaria, que el edificio de la Tiranía se hace con el cemento de la Revolución, que la singularidad del Deseo es inconmensurable con el  “para todos lo mismo”, que la Teoría  no tiene que ser otra cosa que la elaboración de la propia práctica y que hacer otra cosa es estéril… que no hay Justicia distributiva, que la Revolución es el retorno de lo peor al mismo lugar, que el Sujeto es siempre feliz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Sin embargo, he tomado en la coyuntura otra decisión, que la presentaré en forma muy abreviada del siguiente modo: precisamente he trasladado la temática de la Soledad y de la “no Relación” al campo de lo Común, para así poder sugerir, siempre conjeturalmente, las siguientes cuestiones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Que el discurso del Amo contemporáneo nutre al “para todos” con individualismo mercantil que impregna al propio Estado y sólo deja un “subdesarrollo” amontonado en su plus de gozar para los excluidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Que la miseria no es privación de las necesidades materiales sino estar a solas con el plus de gozar frente al eclipse de lo Simbólico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Que lo Común no es la homogeneidad de lo mismo sino por el contrario, el lugar de la Diferencia, lo que hay en Común si surge, brota de la No relación sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Que la homología entre plus de goce y plusvalía no vale para justificar y naturalizar la explotación de la fuerza de trabajo bajo la forma mercancía, la homología entre plus de goce y plusvalía en todo caso sí pone en cuestión la cancelación histórica definitiva de la plusvalía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Pretender naturalizar la explotación con el pretexto de que no hay “justicia distributiva” es un rechazo de la Diferencia Absoluta. Que no haya justicia distributiva, tal como lo formula Lacan implica más bien que en el colectivo, en lo Común, siempre existirá una dimensión que es irreductible para el cálculo del valor. Es tal vez, un deber del psicoanálisis proteger ese lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Siempre se me podrá sugerir que el analista debe cuidarse de proferir su ideología política o social, en definitiva, no pavonearse de sus significantes amos, y esto es así y pertenece a la lógica de la Dirección de la Cura. Sin embargo, la “Ideología” retorna en todos, muchas veces incluso a través del uso de fórmulas lacanianas que van dejando como sedimento un tipo de argumentación inspirada en un nuevo estilo de conservadurismo laico, o en un cinismo lúcido, o un relativismo irónico. Pero si se si se trata de operar sobre lo real en la Cura, una vez más se debe plantear el problema acerca de cómo el “Fundamento ausente”, se vuelve Causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asumir como Causa el “Fundamento ausente” de la No relación, puede ser la condición para que una Escuela sea una base de operaciones del Malestar en la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Las “regulaciones” del Estado no son ya “sociales” ni de “izquierda”, se enmarcan en la estrategia neoliberal donde el Estado es ya un instrumento de la mutación de la Ciencia en Técnica, entendiendo por Técnica aquello que pone a todos los parlêtres a disposición  de una Voluntad circular, acéfala e ilimitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En razón de esta encrucijada que describo, frente a la propuesta de pensar la Soledad del Analista, es que intento afirmar que la Soledad puede ser el mejor camino para pensar lo Común. Después del discurso analítico no hay Común sin Soledad. Después del  discurso analítico, la izquierda no puede seguir capturada en un fantasma de oblatividad. Después del discurso analítico, la izquierda no puede ser ni utópica, ni revolucionaria, ni progresista, su tiempo será el del “Futuro anterior” y su propuesta colectiva nunca puede ser de reconciliación y sin sinthoma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que muchos estarán pensado que este es un desvío irrelevante para nuestra práctica, y que esta tensión personal que me permito describir es un mero error de perspectiva con respecto a nuestra práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es en mi propio análisis donde supe del peso de determinadas herencias y legados y lo que tenía que intentar hacer con ellos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-897277947786413148?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/897277947786413148/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=897277947786413148' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/897277947786413148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/897277947786413148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/10/soledad-comun.html' title='Soledad: Común'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-5085404252600710079</id><published>2009-09-24T18:50:00.002Z</published><updated>2009-09-24T18:54:01.824Z</updated><title type='text'>Presentación de Para una izquierda lacaniana... de Jorge Alemán</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Por Paula Biglieri&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;http://www.gramaediciones.com.ar/images/tapasGrama/serie_tri/para_una_izquierda_lacaniana.jpgdiv&gt;Lo primero que quiero decir es que la lectura de estos textos me provocó alegría enorme y esto es por varios motivos:&lt;br /&gt;1) Para quienes trabajamos en las ciencias sociales desde el campo del posmarxismo -proyecto teórico en donde se inscribe el libro de Jorge- este texto es un aliciente.&lt;br /&gt;Quienes trabajamos en el campo del posmarxismo en las ciencias sociales solemos ser muy marginados, por un lado, por el main stream de nuestros colegas. Se nos acusa de hacer algo así como un estudio “esotérico”, poco científico, nada serio porque no ofrecemos cuantificaciones palpables (ya ven no contamos votos, ni partidos políticos, ni individuos, ni nos preocupamos por los sistemas de partidos o los sistemas electorales), tampoco les ofrecemos trabajos cualitativos que le den un análisis de la realidad “tal cual es”.&lt;br /&gt;También solemos ser cuestionados desde el campo psicoanalítico. ¡¿Cómo se nos ocurre tomar elementos del psicoanálisis para hacer una lectura de la política?! El psicoanálisis sólo para el diván, para la clínica. ¡¿Cómo se nos ocurre hablar de Freud y Lacan sin ser psicoanalistas?! ¡Toda una herejía!&lt;br /&gt;En todo caso, la pregunta que viene de un lado o de otro es: ¿qué tiene que ver la política con el psicoanálisis? Jorge en este libro nos da una magistral respuesta a este cuestionamiento.&lt;br /&gt;2) La respuesta que nos da Jorge a esta pregunta, además nos deja ver la potencia subversiva de la lectura política del psicoanálisis.&lt;br /&gt;Porque, por un lado, nos permite alejarnos del individualismo metodológico. Nos ofrece la posibilidad de no pensar ya ni en términos meramente individuales, ni en términos de contrato, ni en términos de costos-beneficios.&lt;br /&gt;Mientras que, por otro lado, también nos permite repensar el marxismo y su concepción de las relaciones sociales y de esta idea de que existe una lógica teleológica que las subyace y que es capaz de explicar la totalidad del devenir histórico.&lt;br /&gt;En todo caso, la lectura política del psicoanálisis que nos propone Jorge nos permite escapar de estas dos posturas que afirman poder saber o, más bien conocer, perfectamente cómo son las cosas de manera transparente y, en todo caso, si hay opacidad suponen que esta puede ser eliminada.&lt;br /&gt;3) Pero Jorge en este libro nos dobla la apuesta y sostiene una lectura política del psicoanálisis de izquierda, nos habla de la “izquierda lacaniana”.&lt;br /&gt;Jorge describe muy precisamente los argumentos que, en términos generales, han llevado a los psicoanalistas a adoptar posiciones conservadoras.&lt;br /&gt;Y, al hacer esto, se desmarca de la posición autoritaria del liberalismo. Vale aclarar que no se trata de una posición azarosamente autoritaria, es decir, de que algún liberal malinterpretó los principios de la doctrina; sino que el autoritarismo es un rasgo distintivo del liberalismo en la medida en que pretende ceñir a la política a determinadas instituciones (fundamentalmente el parlamento) de manera que no invada el “ámbito natural y espontáneo” que se dan los seres humanos que es el mercado. En otras palabras, los liberales condenan, tapan o reprimen cualquier “perforación del orden simbólico”, le tienen terror a la irrupción de “lo político”, de lo real. No vaya a ser que se modifique el status quo.&lt;br /&gt;Y Alemán también toma distancia de la amenaza totalitaria que puede llegar a encerrar el socialismo clásico, en la medida en que anida en su seno la pretensión de lograr una sociedad reconciliada en la que se extinga tanto la política y como lo político al haber eliminado todo antagonismo, es decir, toda posibilidad de “perforación de los simbólico” por parte de lo real.&lt;br /&gt;¡Cómo si alguna de estas posiciones fuera posible!&lt;br /&gt;Jorge nos plantea una tercera posición. Para acompañar el chiste del filósofo que mencionado en el texto “Lacan y Perón un solo corazón”, me tiento y digo: ¡Ni yanquis, ni marxistas, peronistas! ¡Y peronistas de izquierda! Nacional y popular.&lt;br /&gt;Pero entonces, ¿cuál es la posición de la “izquierda lacaniana”? Es la posición que, como dice Jorge, supone que “la ausencia de la posibilidad de la plenitud lograda para el colectivo social no es un déficit, sino que es esa ausencia de plenitud la que permite pensar una transformación imprevisible, siempre pendiente (…)”. Allí yace la posición radicalmente democrática de la “izquierda lacaniana”, cito a Jorge: “concebir a ese evento real, como el hecho “político” sobre el que un saber hacer con la política puede dirimirse de un modo distinto a como lo hace la actitud conservadora y defensiva que promueve el miedo por aquello desconocido que puede llegar con el acontecimiento”.&lt;br /&gt;Posición radicalmente democrática porque no supone ni el conservadurismo autoritario liberal, ni la amenaza totalitaria del marxismo clásico, que ya saben de antemano cómo son las cosas y obturan sentidos y buscan cerrar cualquier posibilidad que se abra y no se ajuste a su libreto.&lt;br /&gt;Por eso hace falta dejar de lado el progresismo en el sentido de que implica cierta teleología, un ya saber a donde vamos anticipado. La noción de utopía porque encierra la idea de la sociedad reconciliada, ya que esto supone un orden simbólico completo, sin antagonismos. Y también la noción de revolución que implica, a la manera socialista, hacer tabula raza y arrasar con todo lo que hay y comenzar de nuevo, con las consecuencias que este tipo de posturas trae.&lt;br /&gt;La “izquierda lacaniana” supone esta posición de estar abiertos a las posibilidades de cambio que puede traer la irrupción de lo real.&lt;br /&gt;4) Quisiera, mencionar algo que está absolutamente vinculado con lo anterior y se trata de la decisión.&lt;br /&gt;Nos dice Jorge: “la izquierda lacaniana es entre otras cosas un modo de volver a poner en cuestión el valor de la decisión, cuando se toma desde un fondo indecidible y sin garantías. Esto también implica indagar qué es una decisión en política, especialmente cuando esta no remite al campo del cálculo utilitario de semblantes, o dicho de otra manera, cuando se trata de una decisión que no está de entrada promovida y amparada por el discurso del amo”.&lt;br /&gt;Y es justamente, esta falta de garantías (que sí tienen los liberales y los marxistas clásicos) la que evoca un llamado a involucrase en lucha políticas. Porque cómo no tenemos nada garantizado, cómo no sabemos de antemano cómo van a ser las cosas, cómo esa irrupción de lo real puede salir disparada para cualquier lado, es que hay que militar.&lt;br /&gt;Jorge nos dice que: “Tal vez, la izquierda lacaniana desde su causa perdida pero efectiva, solo pueda encontrar su figura conveniente en la del “guerrero aplicado”, aplicado no sólo por hacer lo que tiene que hacer, sino porque no necesita previamente recurrir al seguro de garantías”.&lt;br /&gt;“Causa perdida”, claro que sí, porque sabemos que en todo caso siempre vamos a perder. Perder porque siempre faltara algo, sobrará aquello, tendremos excesos, en pocas palabras, siempre habrá un real insistiendo, aquello que no cesa de no inscribirse. Nunca podremos reconciliar el orden simbólico, hacerlo completo, ni tampoco podremos reprimir, tapar lo real. Por eso, siempre es una causa perdida.&lt;br /&gt;Pero esta causa perdida tampoco nos posiciona como partidarios del éxodo a la manera de Hardt &amp;amp; Negri o Virno, ni tampoco a exaltar el acontecimiento a la manera de Badiou. Porque para que el acontecimiento sea acontecimiento hace falta una lectura a posteriori, el estatuto del acto es retroactivo, el acto implica la inexistencia del Otro, pero también depende del Otro. El acto no garantiza que haya una ruptura entre un antes y un después, sólo si cambia la cadena metonímica el acto es acto, siempre a posteriori. Y para ello hace falta militancia. Por eso no es Badiou, tampoco Negri, ni Virno, ni el genial Derrida. Es Lacan, Alemán, Laclau, Jelica Sumic-Riha.&lt;br /&gt;Retomo una frase de Rancière, este francés quien dice que “hoy en día la denuncia del populismo sella el acuerdo entre los viejos marxistas y los nuevos liberales”. Algo parecido le cabe a la “izquierda lacaniana” no es casualidad que recaigan sobre ésta las críticas por del marxismo clásico y la derecha liberal. Ya que como dice Jorge a partir de la “deshegelización lacaniana del marxismo”, es decir, de la lectura política del psicoanálisis, ha sido posible por ejemplo reivindicar al populismo a la manera de Laclau como posibilidad –siempre fallida- de llevar adelante una práctica emancipatoria (con la irritación que este tipo de articulaciones hegemónicas –el populismo- le provoca tanto a los liberales como a los marxistas clásicos).&lt;br /&gt;Porque esta “deshegelización lacaniana del marxismo” ha hecho posible pensar, cito textual a Jorge: “una transformación parcial aunque no sea corte o ruptura desde la perspectiva de la Totalidad, es a veces la desviación contingente que nos devuelve el camino a la política, entendiendo por política la simultánea experiencia de la posibilidad e imposibilidad de la emancipación. Aquí debemos remitirnos irremediablemente a la lectura que Ernesto Laclau lleva a cabo con respecto al objeto a lacaniano, cuando lo caracteriza como una “parcialidad” (agrego yo: en el caso del populismo se trata del pueblo, en tanto plebs -una parte- que se reivindica como el único populus legítimo) que no pertenece a totalidad alguna, y de este modo encontramos en Laclau una revalorización de lo parcial, que ya no se entiende, ni como mero gradualismo, ni como dimisión frente a la totalidad, más bien como testimonio logrado del carácter inaccesible de la Cosa”.&lt;br /&gt;5) Por último, quiero agradecerte Jorge porque vos sos un “militante, vos sos un “guerrero aplicado”.&lt;br /&gt;Y aquí quisiera traer a colación una frase de un discurso de Jorge Gaitán, aquel líder popular o mejor dicho populista como dice el maestro Laclau, colombiano cuyo asesinato desató el Bogotazo en 1948. Gaitán decía, al dirigirse a su pueblo: “en pie vosotros, los que sabéis sentir y no tenéis la frialdad dolosa de los académicos”.&lt;br /&gt;Tu compromiso militante es un sentir y no tenés la frialdad dolosa de los académicos, frialdad de la que padecen muchos académicos e intelectuales en nuestro país. Obviamente, con la maravillosa excepción de Carta Abierta.&lt;br /&gt;Y esto tiene un valor enorme, inmenso, más aún en los tiempos que corren cuando la amenaza infame de la derecha conservadora y neoliberal vuelve a cernirse sobre nosotros.&lt;br /&gt;Gracias Jorge por este texto, gracias por tener una causa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-5085404252600710079?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/5085404252600710079/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=5085404252600710079' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5085404252600710079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/5085404252600710079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/09/presentacion-de-la-izquierda-lacaniana.html' title='Presentación de Para una izquierda lacaniana... de Jorge Alemán'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1604424760615302545</id><published>2009-09-16T13:19:00.002Z</published><updated>2009-09-16T13:25:05.867Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='psicoanálisis'/><title type='text'>JORNADA “PSICOANÁLISIS Y POLÍTICA”</title><content type='html'>19/08/2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Presentan el libro “Para una izquierda lacaniana”, de Jorge Alemán&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este jueves se presentará el libro “&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Para una izquierda lacaniana&lt;/span&gt;”, de Jorge Alemán, miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), y consejero cultural de la embajada argentina en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lanzamiento local se hará en el marco de la Jornada “Psicoanálisis y política”, la obra fue publicada por Grama ediciones y la jornada estará a cargo de Alejandra Glaze, directora de Virtualia, revista digital de la EOL. “En primera persona, así definiría a este libro, y así comienza. Un recorrido sobre las reflexiones en torno a psicoanálisis y política que Jorge Alemán nunca abandona”, dice Glaze a Redacción Rosario, y repetirá, seguramente, en la presentación del tomo. También participará Osvaldo Delgado, miembro de la EOL y de la AMP, y el lugar de la jornada psi será la sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario, Maipú 1065. La cita es a las 18.30.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra Glaze sugiere: “Términos que siempre escuchamos, sin un contexto definido, son clarificados en el marco de una posición ética respecto al psicoanálisis, y lo que con el concepto de izquierda lacaniana intenta transmitir. Dos términos que parecen no confluir, la izquierda y la orientación lacaniana, hacen que éste no sea un libro sobre psicoanálisis, ni un libro sobre política, sino sobre política del psicoanálisis, sobre la dimensión política y ética que el discurso del psicoanálisis tiene en la época que nos toca vivir, donde conceptos como neoliberalismo, dominación, hegemonía, capitalismo, izquierda, ideología, utopía, acontecimiento, contingencia, técnica, mercancía y revolución, son revisitados para clarificar y orientar lo que el psicoanálisis puede decir y el lugar que debería ocupar en esa praxis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La psicoanalista se pregunta, y parece que el libro del psicoanalista Alemán también: “¿Qué es ser de izquierda?”. Y parece que “en las páginas de este libro se encontrará una respuesta que, lejos de ser cerrada y acabada, y que daría un ser al sujeto de izquierda, lo ubica en relación a algo ineludible que tiene que ver con la propia constitución subjetiva. Se trata en definitiva de una operatividad del psicoanálisis, basada en una política y una ética a contrapelo de los discursos de la época”. Habrá que ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Organizan el Colegio de Psicólogos de la provincia de Santa Fe Segunda Circunscripción; la Facultad de Psicología de la UNR, y la Escuela de Orientación Lacaniana sección Rosario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;De redacciónrosario.com&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;http://redaccionrosario.com/noticias/node/5039&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1604424760615302545?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://redaccionrosario.com/noticias/node/5039' title='JORNADA “PSICOANÁLISIS Y POLÍTICA”'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1604424760615302545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1604424760615302545' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1604424760615302545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1604424760615302545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2009/09/jornada-psicoanalisis-y-politica.html' title='JORNADA “PSICOANÁLISIS Y POLÍTICA”'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1414265980198949526</id><published>2008-07-21T23:21:00.002Z</published><updated>2008-07-21T23:23:39.662Z</updated><title type='text'>Encrucijada de discursos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIUabCLFurI/AAAAAAAAAAU/0knijC6EinU/s1600-h/najles.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIUabCLFurI/AAAAAAAAAAU/0knijC6EinU/s320/najles.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225611994375502514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Extractado de LA BRÚJULA, Semanario  de la Comunidad Madrileña de la ELP Nº 124      En Madrid, a  30 de Junio de 2008&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Miércoles 25 de junio de 2008 la Biblioteca del Campo Freudiano de Madrid  invitó a la presentación del último libro de Ana Ruth Najles que lleva por título: “Problemas de aprendizaje y psicoanálisis”  Junto a la autora intervinieron Carmen Cuñat y Gustavo Dessal, coordinando la mesa Elena Catania. En la proxima Brújula aparecerá una amplia reseña del acto, a raíz del cual se produjo un interesante debate. A continuación,  la intervención  realizada por Carmen Cuñat&lt;br /&gt;Tenemos que agradecer a Ana Ruth Najles la publicación de este libro pues aunque esa no haya sido su pretensión, se presenta como un verdadero manual para abordar el psicoanálisis con niños. Los que nos dedicamos a esta práctica estamos verdaderamente necesitados de libros en lengua castellana de esta envergadura.&lt;br /&gt;Es un libro repleto de indicaciones precisas, con sus respectivas referencias bibliográficas, bien fechadas, de Freud, Lacan,  de J.-A. Miller y otros. Son indicaciones cuya solvencia se demuestra en una elaboración sostenida que hace suponer muchos años de estudio y muchos años de análisis personal también. &lt;br /&gt;Sin duda, es esto último lo que ha hecho posible que la autora pueda abordar, ayudándose de buenas preguntas y de respuestas sopesadas, la práctica con niños de una manera estructurada. &lt;br /&gt;El  psicoanálisis lacaniano no debe o no debería plantearse la clínica por un lado y la teoría por otro, nos recuerda J.- A. Miller en su curso sobre el Seminario de Lacan “De un Otro al otro”. Se trata para el psicoanálisis de “una teoría de la práctica” o de una  práctica estructurada  por la teoría.&lt;br /&gt;Esto se hace imprescindible para abordar la clínica con niños, que corre el riesgo siempre de extraviarse, como señala la autora, de derivar en otra cosa que nada tiene que ver con el psicoanálisis. Y ello, quizás, por tener que lidiar diariamente con otros discursos. Es sobre este capítulo sobre el que querría centrar mi intervención, capítulo que no se reduce a uno en el libro pero que lo atraviesa por entero. Este libro nos es en verdad muy útil para abordar esta cuestión, ya que A. R. Najles nos recuerda ampliamente la diferenciación que hace Lacan de los cuatro discursos en el Seminario XVII para, al mismo tiempo, poder dar todo su lugar al discurso analítico propiamente dicho.&lt;br /&gt;Pero este libro esta dedicado particularmente a un tema: “Los problemas de aprendizaje”. Para abordar esta cuestión, la autora no acude por supuesto a un decálogo de disfuncionamientos técnicos ni tampoco a una declinación de interpretaciones sobre casos concretos. Se hace mención de 4 casos en todo el libro, los suficientes para dar cuenta de lo que está en cuestión.&lt;br /&gt;En lo que sí incide la autora es en abordar esos problemas a la luz de un análisis exhaustivo de la civilización actual: “No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización”. Este axioma de J.-A. Miller que secunda al “no hay clínica sin ética” preside, a mi parecer toda la digresión. En efecto, la clínica de la civilización no es ajena ni a Freud ni a Lacan, pero J.-A. Miller se vio obligado, a partir de un cierto momento, a poner el acento en ella, en su curso de Orientación lacaniana y sobre todo a partir de 1997 en su curso sobre “El Otro que no existe y sus comités de ética”.&lt;br /&gt;“Si el Otro no existe, si el Otro como garante de una verdad universal no existe, entonces lo que ocupa su lugar, como lo dijo  Lacan, es el discurso como principio del lazo social” A partir de esta tesis del curso citado, la autora nos recuerda cómo Lacan sustenta en el discurso como lazo social, la creación de esas formaciones humanas que son las instituciones y que tienen por esencia refrenar el goce y el significante amo, como agente de ese discurso, es el referente mayor.&lt;br /&gt;El significante amo es aquel que promueve tanto la identificación como la diferencia, es aquel que funda los grupos, es aquel que fraterniza, que homogeniza y que  segrega al goce. El S1 se presenta como Ideal, como norma, como regla o principio de ley. “Cuando un ser hablante no esta tomado en el S1 enloquece”, nos señala la autora.&lt;br /&gt;“El psicoanálisis nació cuando los significantes amos eran sólidos”, nació también para acordar el deseo y la ley, para aligerar el peso mortificante del ideal. El trastorno de aprendizaje en un niño puede muy bien estar sostenido en el conflicto que le supone al sujeto enfrentarse con un ideal paterno que sostiene a su vez el ideal del yo,  no acorde con el ideal educativo. Así, ese niño que padece dificultades ortográficas pero que no sufre por ello y cuyo padre plantea que “la ortografía es la ciencia de los asnos”.&lt;br /&gt;Pero la civilización actual presidida por el Otro que no existe ha terminado por poner en cuestión los significantes amos clásicos o en cualquier caso, los ha hecho proliferar para relativizarlos, de tal manera que el ser hablante se encuentra con graves dificultades para orientarse.&lt;br /&gt;Lo que la autora señala también muy bien es cómo a los  cuatro discursos clásicos que venían a suplir al Otro que no existe se ha venido a añadir ese “falso discurso”, como lo llamaba Lacan,  que es el discurso capitalista, cuyo agente es ese sujeto desorientado.  Este sujeto desorientado, sin embargo, “pasa” de los significantes amos, podríamos decir y  le pide a la ciencia que le procure objetos de goce, que le permitirían  la integración directa y total del goce. El capítulo titulado “Todos consumidores” transmite muy bien la idea de que ese sujeto no sólo  consume objetos sino que a la vez es consumido por esos objetos, de ahí también el desasosiego y la desorientación.&lt;br /&gt;Y bien, a mi parecer, es este sujeto el que  se presenta en estos momentos en la consulta del psicoanalista  bajo el significante niño y también, en muchos casos, bajo los significantes padre o madre. Por otro lado, ese significante niño, en la mayoría de los casos, no viene solo, sino que viene pegado a otro significante, a modo de holofrase: el niño viene como “niño hiperactivo”. En efecto, si hay que buscar significantes amos en los que actualmente se toma al sujeto niño es la hiperactividad la que se lleva la palma. Un  significante amo por excelencia, verdadero fruto de la alianza entre del discurso capitalista y el discurso educativo. &lt;br /&gt;Quisiera aprovechar la presentación de este libro y la presencia de la autora para abordar  esta cuestión que es a mi parecer la dificultad mayor que encontramos actualmente a la hora de dirigir la cura de un niño hacia el discurso analítico.&lt;br /&gt;Tomemos por ejemplo el caso de un niño de 4 años que a las pocas semanas de asistir al colegio se manifiesta con una agresividad hacia los compañeros y hacia los profesores digna del héroe más imponente de la televisión, que no tiene ningún interés en aprender y  frente al cual los profesores se apremian a diagnosticar una hiperactividad así como de recomendar a los padres la visita urgente al neurólogo para hacerle tomar lo antes posible la correspondiente dosis de Ritalina.&lt;br /&gt;Este mismo niño cae en la consulta de un psicoanalista poco tiempo después.  En la mayoría de los casos, este niño puede caer en la consulta de un psicoanalista por pura contingencia pero en este caso alguna “persona mayor”, que las hay, recomendó a unos padres muy jóvenes   esta otra  posibilidad de acudir a un lugar donde quizás su responsabilidad como padres de ese niño pudiera ser  tomada un poco mas seriamente.&lt;br /&gt;El psicoanalista entonces se encuentra frente a un niño agresivo, subsumido en un ideal de violencia, muy poco angustiado, más bien caprichoso, que pide galletas nada más entrar en la consulta, galletas que no puede comerse porque no le quedan manos, ya que con las dos sujeta una bolsa llena de juguetes, de colecciones de juguetes más bien, que le sirven sobre todo para despreciar y dar patadas a cualquier otro objeto que el analista le presenta.&lt;br /&gt;Cuando por fin el analista consigue que el niño deje de dar patadas y se interese, por ejemplo, por colorear un dibujo, haciendo un buen ejercicio de someterse a los limites (del dibujo), el niño sale corriendo del despacho del analista para mostrarle el dibujo al padre. El padre, entonces, exhibirá sus mejores dotes de padre comprometido, según los libros de autoayuda,  reforzándo la autoestima del niño, diciéndole: “¡Qué bonito!, ¿lo has hecho tu solo? “,  sin darse cuenta que está mirando la hoja que le presenta el niño por la parte de atrás y que, por lo tanto, sólo esta admirando los restos que ha dejado la tinta del rotulador en el papel.&lt;br /&gt;El resultado es que  el niño enloquece de nuevo. Exasperado vuelve a pedir galletas, arrampla con la bolsa de juguetes y se precipita a la puerta del ascensor sin esperar a que alguien le muestre la salida.&lt;br /&gt;Este mismo niño se presentará en la siguiente sesión con un único juguete, una pistola con sus correspondientes proyectiles, “de juguete por supuesto” como  señala rápidamente el padre al analista para tranquilizarle.&lt;br /&gt;Es este niño, a mi parecer, el que nos hace reflexionar. Es aquel también al que creo que se refiere Gustavo Dessal en su excelente Prólogo pues ya otras veces se ha referido a él  y, como se decía antiguamente, sin demasiadas contemplaciones. Este niño en torno al cual todo parece girar pero que, como bien dice Gustavo, más que un falo soberano, His majesty the baby, se presenta como algo extraño e insoportable.&lt;br /&gt;Y bien, irremediablemente, la primera reacción del analista, por muy advertido que esté de sus prejuicios, de sus resistencias y de sus nostalgias, es preguntarse dónde esta la educación de este niño, aquella que habría que aligerar del peso mortificante de los ideales. Y además,  ¿por dónde habría que empezar?&lt;br /&gt;Por decirle al niño lo que se puede hacer y lo que no en la consulta, cosa que a mi parecer tiene siempre buenos resultados.&lt;br /&gt;Por decirle al padre que al menos intente mirar la hoja en el buen sentido si quiere saber lo que ha aprendido el niño en un escaso cuarto de hora o, yendo un poco más allá, plantearle directamente en la sala de espera delante del niño y de otros, sin esperar más, que la consulta no es el lugar más apropiado para enseñar al niño a disparar proyectiles.&lt;br /&gt;O empezar por decir a los profesores que reclaman inmediatamente el informe correspondiente, que quizás este niño como tantos otros acaba de tener una hermanita, que ha sido destronado en efecto (argumento clásico pero que sorprendentemente tiene efectos de división aunque sólo sea por su carácter extemporáneo) y que quizás hay que darle un poquito de tiempo para que vuelva a su sitio antes de querer sentarle en la silla con los remedios rotundos de la Ritalina.&lt;br /&gt;O todo a la vez. &lt;br /&gt;En efecto, “el psicoanálisis con niños pone a prueba la relación que cada practicante tiene con el discurso analítico”, como bien dice la autora en la página 49 pero es,  a mi parecer,  no siempre a causa de una “confusión discursiva” sino a causa de esta posición difícil  del psicoanalista de niños de tener que  estar irremediablemente en una encrucijada de varios discursos que, a su vez,  se destituyen unos a otros.&lt;br /&gt;Creo que A. R. Najles estará de acuerdo conmigo en decir que para el trabajo con niños  es necesario plantearse también algunas cuestiones preliminares y creo que su libro nos orienta en este sentido.&lt;br /&gt;La civilización actual promueve, en efecto, esta figura del “niño generalizado”, un sujeto que no se hace responsable de su goce, y eso va para los padres también, un sujeto niño como bien dice la autora, no tanto objeto del fantasma de la madre sino “sujeto identificado con el objeto de su propio fantasma”.&lt;br /&gt;También, unos padres que se convierten en niños y que, a su vez, abandonan el niño a su suerte o que lo ponen en manos de  la violencia del grupo, como bien señala H. Arendt.&lt;br /&gt;Por otro lado, la educación, hasta ahora representante mayor del discurso del amo, se ve asediada cada vez más, en efecto, por el discurso universitario, ya que el educador también pone al saber en el lugar del agente, ese saber que “se especifica por ser, no saber todo, sino todo saber” &lt;br /&gt;Respecto a esto último, cabe preguntarse en qué discurso colocar la figura del psicopedagogo, el evaluador por excelencia del niño, del educador, de los padres y de todo aquel que pretenda manejarse con un saber atravesado por la incompletud, que necesita del amor para saberse y que remite en última instancia, como lo propone el discurso analítico, a un agujero fundamental.&lt;br /&gt;Pero el discurso universitario se ve asediado, a su vez, por el discurso capitalista. Esto es lo que plantea la autora en la página 65: “Puede afirmarse  que a la era del proletariado le ha sucedido  la del estudiante ya que el mundo del mercado exige cada vez mayor competencia. Así, cada vez más se pide un nivel mayor de estudio para los niños, queriendo demostrar que los que son dejados de lado por el saber se transforman en desechos de la sociedad: si no hay diplomas, no hay trabajo, no hay dinero, de tal manera que el fracaso escolar se convierte en un fracaso vital”. Afortunadamente, podemos decir que hay muchos jóvenes que con sus inventos se oponen a este destino funesto. En cualquier caso, esto último es lo que persigue el psicoanálisis aplicado a la terapéutica con niños y jóvenes.&lt;br /&gt;No quisiera terminar sin señalar el trabajo de enseñanza que hace A. R. Najles a la hora de plantearnos lo que está verdaderamente en juego en el fracaso escolar a la luz del psicoanálisis y los instrumentos que nos ofrece para abordarlo. Estos no son otros que la triada Inhibición, Síntoma y Angustia, cuya articulación la autora explica muy claramente, de la misma manera que despliega para darle toda su utilidad, el algoritmo de la transferencia, así como la cuestión de la elección y de la decisión (Cap.5)&lt;br /&gt;El fracaso escolar, los problemas de aprendizaje, si los queremos abordar como síntoma, tanto de la civilización como del niño, hay que darles necesariamente el lugar  que les corresponde, como una respuesta de lo real frente al intento de dominio de esta civilización del goce por un saber regido por “el hiperparadigma de las equivalencias” - como diría  J. C. Milner en su Política de las Cosas, otra referencia mayor en este libro -paradigma a partir del cual todo vale, hasta la estupidez,  si es susceptible de  ser evaluado, de ser comparado, de ser comercializado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1414265980198949526?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1414265980198949526/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1414265980198949526' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1414265980198949526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1414265980198949526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2008/07/encrucijada-de-discursos.html' title='Encrucijada de discursos'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIUabCLFurI/AAAAAAAAAAU/0knijC6EinU/s72-c/najles.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-4504310513779721058</id><published>2008-07-20T17:43:00.002Z</published><updated>2008-07-20T17:48:50.755Z</updated><title type='text'>Comentario Del Blog de la ELP</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIN6cqGCvnI/AAAAAAAAAAM/vnyIuXYZ67E/s1600-h/tendlarz.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIN6cqGCvnI/AAAAAAAAAAM/vnyIuXYZ67E/s320/tendlarz.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225154625434467954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¿A quién mata el asesino?* &lt;br /&gt;Nora Sigal de Eliscovich (Buenos Aires)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;* [Psicoanálisis y criminología] ¿A quién mata el asesino? Por Silvia Elena Tendlarz y Carlos Dante García. 1ª edición.- Buenos Aires: Grama Ediciones, 2008.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los autores demuestran en este exhaustivo texto que es posible la articulación del psicoanálisis con la criminología, que la pregunta por quién mata el asesino es propia de este encuentro de los discursos, donde distinguirán tres elementos unidos entre sí: crimen, asesino y víctima. Encuentro que no será ni fácil ni armónico, sino del orden de lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de la interrogación del sentido común hasta la del psicoanálisis pasando por el derecho y el discurso psiquiátrico, el texto aborda tanto casos clínicos, como historias literarias, historiales psiquiátricos, películas o crímenes de distintas épocas. La relación del sujeto criminal con su acto será el eje conductor que permitirá un acercamiento a la estructura particular de los criminales psicóticos. Acto criminal y estructura serán abordados a partir de su interrelación, sus motivaciones, bordes, acercamientos y diferencias. Aclaran los autores que su interés es “desarrollar la posición del sujeto manifestada en el acto criminal, junto a la lógica del pasaje al acto, sin desentendernos por ello de la existencia real de la víctima”. ¿O acaso es posible la lectura de tantas atrocidades sin conmover al lector, o al estudioso del tema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violencia como fenómeno en su manifestación contemporánea es abordada principalmente a partir de la pregunta por quién es un criminal hoy, si es correlativo a una especificidad de la época o a una estructura que se manifiesta en forma diferente de acuerdo a los distintos períodos de la historia. Los monstruos, los anormales, tienen su forma privilegiada según el momento histórico que se plantee para su estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especial atención merece a lo largo del texto el tratamiento del pasaje al acto y su relación con las distintas estructuras, así como su entramada relación con el acto. Acto homicida, acto criminal, suicidio, delito contra las personas, asesinato, distintos términos y sus eruditas explicaciones se ligan con el concepto de culpa tanto en su fenomenología como en su estructura; aclarando que la responsabilidad es la respuesta del sujeto ante la culpa estructural. Para llegar a esta conclusión deberán abordar el concepto de responsabilidad en psicoanálisis, otra vez distinguiéndolo de otros discursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el análisis de los distintos orígenes del crimen, destacamos la importancia otorgada a ese objeto éxtimo, al kakon, del cual, “el ser que golpea en el exterior es el que constituye su ser más íntimo”. Para ejemplificar esta noción, así como tantas otras, abarcarán desde casos célebres de la psiquiatría (el pastor Ernest Wagner, el caso Aimée, las hermanas Papin, Pierre Rivière, el cabo Lortie en Canadá) hasta ejemplos de la actualidad (Althusser, Hortensia, el caso Barreda, el alumno de Carmen de Patagones, los asesinos de Columbine High School), no sin dedicarse a los serial killers (Jack el destripador, Gilles de Rais llamado Barba azul, Báthory), así como los asesinos en masa o spree killers, capaces de matar súbitamente a muchas personas en períodos muy cortos de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo en la línea rigurosa de trabajo, los manuales diagnósticos de la psiquiatría son abordados desde la falencia que supone el diagnóstico diluyente de la singularidad, “apelando a universales clasificatorios que se desentienden del caso por caso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retoman con precisión los autores la construcción del concepto de perversión como estructura clínica destacando la constancia de goce como respuesta así como, entre otras, la frase de J.-A. Miller: “En la época victoriana de Freud, la neurosis obsesiva era el ideal de la sociedad; en la nuestra, el perverso está cada vez más presente, como norma social”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es absolutamente pertinente la distinción diagnóstica que hace a cada criminal, a cada sujeto un caso particular. Ejemplares son los casos como el de John Wayne Gacy, el asesino payaso, al cual se le adjudican gran cantidad y variedad de diagnósticos, no siempre compatibles, o el de Albert DeSalvo, el estrangulador de Boston, o el de Jeffrey Dahmer, el caníbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, concluyen los autores, “la pregunta que guía el texto, coincidente con su título: ¿A quién mata el asesino?, lleva implícita la pregunta de a quién se dirige, a qué Otro se dirige con su acción –que en este caso es la de hacer existir a La mujer”. Pregunta abarcada con erudición y detalle de inicio a fin. Así como la interrogación tan pertinente al analista sobre los términos “responsabilidad”, “sujeto de derecho” y “sujeto de goce”. Analista que, al decir de Tendlarz y García, no se escapa frente a la muerte y al dolor de existir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-4504310513779721058?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/4504310513779721058/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=4504310513779721058' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4504310513779721058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/4504310513779721058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2008/07/comentario-del-blog-de-la-elp.html' title='Comentario Del Blog de la ELP'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_RKv8-8PoKZQ/SIN6cqGCvnI/AAAAAAAAAAM/vnyIuXYZ67E/s72-c/tendlarz.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1615806546951762897</id><published>2008-01-08T12:28:00.000Z</published><updated>2008-01-08T12:31:25.683Z</updated><title type='text'>Videos de J. Lacan y S. Freud</title><content type='html'>Videos relacionados con la historia del psicoanálisis, Sigmund Freud y Jacques Lacan en TouTube&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver &lt;a href="http://es.youtube.com/view_play_list?p=16D549FED3FE1F2B"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1615806546951762897?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://es.youtube.com/view_play_list?p=16D549FED3FE1F2B' title='Videos de J. Lacan y S. Freud'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1615806546951762897/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1615806546951762897' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1615806546951762897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1615806546951762897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2008/01/videos-de-j-lacan-y-s-freud.html' title='Videos de J. Lacan y S. Freud'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-7862519325672818352</id><published>2008-01-03T23:24:00.000Z</published><updated>2008-01-04T15:19:20.607Z</updated><title type='text'>Nota sobre una izquierda lacaniana</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jorge Alemán &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;I.&lt;br /&gt;Por el carácter extremadamente conjetural de la nota aquí propuesta, por su clara dimensión especulativa, se impone una exposición en primera persona. El carácter provisional de esta nota queda patente en la propia expresión “izquierda lacaniana”, expresión que, evidentemente, reúne términos que no han surgido en principio para estar juntos y que por tanto abren siempre una cuestión sobre la legitimidad de su vinculación. Salvando las distancias, como cuando en Europa decimos “izquierda peronista” y de inmediato se multiplican las suspicacias sobre el carácter fundado de la expresión. El comentario aquí presentado intentará entonces darle alguna verosimilitud a su título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.&lt;br /&gt;En primer lugar se impone una pregunta: ¿qué significa ser de izquierda en el siglo xxi? Qué valor tiene la expresión y qué tipo de compromiso designa cuando el relato histórico que dio lugar a la misma se ha desvanecido tanto en su praxis teórico-política como en su eficacia simbólica para dar un principio de legibilidad sobre lo que es la realidad. Sin embargo, creo que se puede entender por izquierda la posición que asume los siguientes puntos. A) Ninguna realidad, por consistente y hegemónica que se presente, como por ejemplo el capitalismo actual, debe ser considerada como definitiva. Sabiendo que, actualmente, para no considerar definitivo al capitalismo es necesario hacer un gran esfuerzo, ahora que, en su amalgama con la Técnica, ha logrado poner a todo el “ser de lo ente” a disposición para emplazarlo como mercancía. Por inconcebible que sea postular el corte o la ruptura en el “rizoma” capitalista, por indeterminada que sea la expresión “lucha anticapitalista”; pues es difícil establecer con respecto a la misma cuál es su verdadero lugar, por irrepresentable en suma que sea su salida histórica y aunque una y otra vez incluso se pueda establecer entre el Capitalismo y la existencia humana una relación ontológica, ser de izquierda implica insistir en el carácter contingente de la realidad histórica del Capitalismo. Aún cuando su salida o pasaje a otra realidad haya quedado diferida, aún cuando ese tránsito nunca esté garantizado y pueda no cumplirse, aún cuando esa otra realidad distinta de la del Capitalismo ya no pueda ser nombrada como Socialismo. En cualquier caso, ser de izquierda es no dar por eterno el principio de dominación capitalista. B) A su vez, ser de izquierda es pensar que la explotación de la fuerza de trabajo y la ausencia de justicia no sólo sigue siendo un insulto de primer orden hacia la propia construcción de la subjetividad, sino que la brecha ontológica en la que el sujeto se constituye, la división incurable que marca a su existencia con una singularidad irreductible, sólo puede ser captada en su “diferencia absoluta” por fuera y más allá de las jerarquías y divisiones instauradas por el poder de mercado. Por ello, el impensable fin del Capitalismo, si tuviera lugar, sería paradójicamente el comienzo del viaje, el inicio de la afirmación tragicómica de la existencia, el “tú eres eso” de un sujeto por fin cuestionado, sin las coartadas burguesas que desde hace tiempo lo llevan inexorablemente a estar disponible para todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.&lt;br /&gt;La izquierda marxista puede elaborar su Final en el único ámbito en el que ese Final puede adquirir un valor distinto al de cierre o cancelación, un Final que no es tiempo cumplido sino oportunidad eventual para otro comienzo. Ese ámbito tal vez pueda ser el pensamiento de Jacques Lacan, única teoría materialista sobre el Malestar de la Civilización propio del siglo XXI. El hecho de que Lacan planteara la elaboración de su discurso como una “praxis sobre lo real-imposible”, sobre un real al que no puede acceder el discurso pero que a la vez es a través del discurso (comprendiendo en esto la escritura) que se puede acceder, esta cuestión primordial de lo Real es lo que distingue su intento teórico del de la Hermenéutica, la Deconstrucción y las “otras Éticas”. Considero que Lacan constituye el único intento serio de poner a prueba hasta dónde lo simbólico puede y no puede transformar a través de una praxis lo Real. Dicho de otra manera, lo simbólico es la condición de posibilidad e imposibilidad al mismo tiempo para transformar lo Real. Por ello, tal vez no haya otro discurso como el lacaniano para reconocer con la mayor honestidad lo que enseña una praxis en su impotencia por modificar lo Real. Y por esto mismo, el pensamiento de Lacan puede ser la oportunidad para iluminar con un cierto coraje intelectual lo que aún permanece impensado en el Final: la derrota a escala mundial, a partir de los setenta, del proyecto revolucionario de izquierdas. Derrota que el Saber postmoderno escamoteó para el pensamiento. En este aspecto, Lacan desde el comienzo ha preparado a través de lecturas y puntuaciones diversas, las condiciones para que el pensamiento marxista pueda elaborar su propio final, en el único lugar donde la elaboración es posible, en el trabajo de Duelo que se hace fuera del Hogar. &lt;br /&gt;        Lacan comenzó “deshegelianizando” el materialismo de Marx, planteando un hiato irreductible entre la Verdad y el Saber. Pero este hiato constituirá la ocasión de un homenaje definitivo a Marx; para Lacan el inventor del Síntoma como Verdad imprevisible e incalculable que no puede ser domesticada por el ejercicio de un Saber es Marx y no Freud. Desde esta primera perspectiva general se puede encontrar en Lacan, a partir de 1938, un desmontaje meticuloso de todos los motivos marxistas: el análisis de la mercancía incorporando la temática del goce pulsional, las distintas objeciones a la teleología histórica y a la metafísica de su sujeto, la presentación de una temporalidad problematizada con las distintas modalidades del retorno y liberada de todo fantasma utópico, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV.&lt;br /&gt;Esas marcas de la elaboración lacaniana del Final marxista las podemos reconocer en las distintas operaciones que, de diferentes modos y en diversas secuencias, se realizan en el llamado pensamiento “postmarxista contemporáneo”. Evoquemos al menos las cuestiones que aquí consideramos más determinantes. A) Como ya hemos afirmado anteriormente, una de las primeras posiciones de Lacan es no admitir el “telos” histórico del materialismo marxista, ni los movimientos dialécticos del en-sí/para-sí, pero sí dar todo su valor de verdad a la “plusvalía” estableciendo una compleja homología con lo designado por Lacan como “plus de gozar”. Homología que permitirá establecer que el verdadero secreto del capitalismo reside en una economía política del Goce. La operación fantasmática a través de la cual el sujeto conquista su realidad y su consistencia toma su punto de partida en ese “plus de gozar” que funciona incluso en condiciones de miseria extrema. De lo que se despoja a las multitudes es de los recursos simbólicos que permitan establecer e inventar en cada uno el recorrido simbólico propicio para el circuito pulsional del “plus de gozar”. La miseria es, en este sentido, el estar a solas con el goce de la pulsión de muerte en el eclipse absoluto de lo simbólico. La no “satisfacción de las necesidades materiales” no sólo no apaga el circuito pulsional sino que lo acentúa de modo mortífero. En este aspecto el Capitalismo, al igual que la pulsión, es un movimiento circular que se autopropulsa alrededor de un vacío que lo obliga siempre a recomenzar, sin que ninguna satisfacción lo colme de un modo definitivo. Aunque siempre realice un “plus de goce” parcial y excedente a toda utilidad. Para una izquierda lacaniana, pensar las consecuencias de esa “parte maldita” en los procesos de subjetivación es una exigencia política de nuevo cuño. Por ello, si es cierto que actualmente el poder ha devenido “biopolítico”, tomando para sí como asunto esencial la “vida” biológica, en una perspectiva lacaniana agregaríamos que tratándose de la vida de los cuerpos parlantes, sexuados y mortales, es la vida del “plus de gozar”. El cuerpo del parlante no es otra cosa que la sede del plus del goce. Series televisivas de médicos, forenses, operaciones televisadas, programas de salud, en todos los casos se intenta capturar, en la época en que la ciencia quiere borrar la frontera entre el ser parlante y el animal, el plus de gozar que anima a la biología del cuerpo. ¿Podrá la Técnica transformar el plus de goce en una unidad discernible, cuantificable, localizable? No es una paradoja menor que el goce pulsional sea la única “autonomía” (no conciente ni reflexiva) que le queda a la existencia parlante frente a la exigencia técnica de que el mundo devenga imagen. B) Para Lacan lo Real no es la “realidad construida simbólicamente”. Más bien lo real es lo que impide otorgarle a la realidad una estructura universal que pueda totalizarse reflexivamente y concebirse a sí misma a través de un cierre categorial. Cualquier construcción discursiva, por Universal que se presente en sus pretensiones formales, siempre estará lo suficientemente “agujereada” para que lo real irrumpa como un exceso traumático, una pesadilla que retorna, una angustia sin sentido, una presencia invasora que pone en juego al universo simbólico en sus amarras hasta el punto de su zozobra, así como también abre la posibilidad de su renovación radical a través de la invención de una escritura. A partir de este modo de concebir lo real, lo Universal debe ser reformulado. No se trata para Lacan de postular un real inalcanzable y por tanto establecer que los discursos son todos equivalentes en su relativismo. Por el contrario, es necesario asumir que el Lenguaje siempre “paratodea” y va hacia lo Universal. A su vez, este Universal radicalmente descompletado y tachado, pues lo real impide la equivalencia Uno-Todo, debe ser mantenido como exigencia lógica frente al relativismo multicultural de las identidades. Desde la perspectiva de lo real, el Universal debe siempre presentarse en situación, mostrando el tiempo y lugar histórico que lo sostiene y ampara. ¿Necesita la izquierda de este semblante de universalidad, aún donde tenga que asumir proyectos políticos enteramente ligados a la historia de su nación? Sí, en la medida en que una experiencia con lo real nunca puede reducirse exclusivamente a una idiosincrasia o una tradición. Experiencia con lo real implica transmisión de lo imposible que estuvo en juego y del intento por franquear el impasse. Por ello, así como a una obra de arte siempre se la concibe como potencialmente al alcance de todos, la experiencia política debe aspirar a ese rango universal de transmisión, de transmisión hacia un “todos” a la vez imposible. Más allá del respeto que exista por el legado histórico y por la herencia política que en cada caso nos concierne, es necesario siempre sostener un “suplemento” de universalidad que impida una identidad cerrada sobre nosotros, un significante vacío, que vuelva imposible la apropiación de lo natal bajo cualquiera de las utopías fantasmáticas de reconciliación. En este caso, ser de izquierda es que la voluntad política, la invención política cifrada en esa voluntad, sólo es posible cuando se admite que no hay universal que apague la contingencia de lo real. Pero que sólo surgirá en las fallas de lo universal una nueva subjetividad política sin estar de antemano secuestrada por una identidad reconocida y ya sabida. Lo que advenga en Argentina, adviene para nosotros en el Otro universal, en la tensión que en toda experiencia histórica auténtica se guarda con lo incomunicable, pero es esa tensión la que no puede ser rechazada. De hecho, lo que ha provocado esta nota que aquí presento no es sólo, como se puede suponer, la velada significación que aún tiene la importante presencia del pensamiento lacaniano en la Argentina, sino lo que un célebre postmarxista me dijo en cierta ocasión, en voz baja, al modo de un chiste cómplice, casi por descuido, mientras entrábamos a una sala repleta y ansiosa por escucharlo: “Lacan, Perón, un solo corazón…” Esta nota probablemente sea una suerte de homenaje a la resonancia enigmática de ese chiste en mi memoria. C) No obstante, los pensadores que implícita o explícitamente elaboran el final marxista a partir de Lacan, pensadores de la Verdad, del Acontecimiento, del Estado de Excepción, la Contingencia, la Justicia, la Parte excluida que hace la vez del Universal, etc., tienen en general (hay una excepción) un gusto especial por oponer la política de la Representación (léase de Estado) a sus propias teorías. Para estos autores sólo hay política cuando no hay representación, pues la política “sólo debe autorizarse de sí misma”. Tal vez la supuesta fortaleza institucional europea y su Universidad haga posible que la mayoría de estos pensadores postmarxistas de impronta lacaniana reserven la energía política para un tiempo por venir del que no se dispone representación alguna. Desde la vertiente axiomática o performativa de estos pensadores, el espacio socialdemócrata es exactamente el mismo que el de la derecha conservadora, y todo su entusiasmo está en aquello que aún no tiene forma. El prestigio epistemológico del corte y la ruptura tal vez aún esté muy presente en sus respectivas consideraciones. Es cierto que vivimos en la consumación técnica de la metafísica, y esta se presenta con la misma fuerza organizadora tanto para la izquierda de tradición socialdemócrata como para la derecha conservadora. En este punto los pensadores postmarxistas tienen muchas indicaciones ontológicas que efectuar, especialmente si aún se quiere construir una teoría materialista de la praxis que no excluya al sujeto. Pero se equivocan en su desprecio por la construcción política. En Latinoamérica, una transformación parcial aunque no sea corte o ruptura desde la perspectiva de la Totalidad, es a veces la desviación que nos devuelve al camino de la política, entendiendo por política la simultánea experiencia de la posibilidad e imposibilidad de la emancipación. &lt;br /&gt;        En nuestro caso, si hubiera algo así como una izquierda lacaniana, se trataría de una escritura del nudo “borromeo” propuesto por Lacan, ese que reúne tres elementos de tal modo que si se quita uno se separan los tres a la vez. Para el caso se trataría de un nudo entre el Estado, los movimientos sociales y la Construcción Política. Es precisamente necesario un nudo porque los tres elementos citados en la reunión aún permanecen sin resolución histórica. Sólo en el nudo y en la mutua reciprocidad del anudamiento (que no es lo mismo que síntesis o unificación) se recrearán los tres ámbitos. En el caso argentino, ese nudo es la condición para una nueva lectura de aquello que procede de nuestro movimiento de liberación nacional, una lectura que esté a la altura de las exigencias que a partir de ahora se establecen para la izquierda; llevar al campo de la República el surgimiento del Deseo, el deseo de lo que “habré sido para lo que estoy llegando a ser”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Metafísica y Capitalismo” en Jacques Lacan y el debate posmoderno, Ediciones del Seminario, Filigrana, &lt;br /&gt;Buenos Aires, 2000.&lt;br /&gt;“Notas sobre lo impolítico en Argentina” en Notas antifilosóficas. Grama ediciones, Buenos Aires, 2003. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------- &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pensamiento de los confines&lt;/span&gt;, n. 20, Julio de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-7862519325672818352?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/sinserie/aleman_larriera.html' title='Nota sobre una izquierda lacaniana'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/7862519325672818352/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=7862519325672818352' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7862519325672818352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7862519325672818352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2008/01/nota-sobre-una-izquierda-lacaniana.html' title='Nota sobre una izquierda lacaniana'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-1291371753449043856</id><published>2008-01-03T11:37:00.000Z</published><updated>2008-01-03T11:45:02.802Z</updated><title type='text'>Comentario en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;E. VASCHETTO (comp.), Depresiones y psicoanálisis. Insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento, dolor de existir,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, Grama, 2006, 140 pp.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta recopilación de ocho artículos y un diálogo cumple con una doble vocación: la de señalar los caminos posibles de una clínica a la altura del sufrimiento presente, y la de denunciar las insuficiencias, cuando no las intenciones espurias, de las respuestas que la psiquiatría actual ofrece al fenómeno universal de la tristeza. Se trata, pues, de un libro pertinente e impertinente, necesario e incómodo, como lo son todas las quejas en su nacimiento y lo siguen siendo mientras logran mantenerse a salvo de las tentaciones de la propia complacencia. En este sentido, la orientación lacaniana, que es la que anima la parte psicoanalítica del texto, ha permanecido siempre fiel a esa ética del no cejar en sus responsabilidades clínicas y teóricas, y no retroceder ante cuantos escollos interpongan las nuevas formas del malestar en la cultura. Emilio Vaschetto, psiquiatra y psicoanalista argentino, ejerce su labor asistencial en el Hospital Central de San Isidro, en Buenos Aires. Y, como nos ocurre a todos los que enfrentamos una labor similar, se las ve a diario con una clínica en exceso influida por otras variables que el pathos subjetivo.&lt;br /&gt;De ahí que haya elegido el plural para el título de la recopilación –«depresiones»–, y que le haya añadido una coda en forma de&lt;br /&gt;eco. Donde hoy sólo se escucha «depresión», en virtud de un reduccionismo que pretende asimilar la naturaleza del objeto de estudio a la de los materiales técnicos que emplea en su tratamiento, Vaschetto hace resonar algunos términos con que otras tradiciones han nombrado el epifenómeno depresivo, y que la psiquiatría actual haría bien en no olvidar.&lt;br /&gt;Por coral, el libro resulta forzosamente heterogéneo, y sin embargo uno puede hacerse cargo de las intenciones que lo animan&lt;br /&gt;precisamente porque el compilador se ha encargado de mostrarlas al dividirlo en tres partes, y de animar el debate en sendos frentes en el artículo que lo abre. Estas tres versiones en que el texto demuestra su pertinencia e impertinencia son la clínica, la política y la ética, y han de servir también de guía al lector, que encontrará así una unidad entre los artículos y sabrá disculpar algunos errores de edición que en nada empañan, por otro lado, la riqueza de las referencias y propuestas que se dan cita en ellos.&lt;br /&gt;Estamos, pues, ante un libro nacido de una determinada ética, puesto que es, en rigor, desde ella desde donde se defienden una clínica y una política concretas, y de donde nace su espíritu crítico y denunciante: frente a la irresponsabilidad y la mauvais foi, la firme determinación de no desfallecer en la investigación de lo depresivo.&lt;br /&gt;En la clínica, se denuncia la obturación de la subjetividad con las respuestas apresuradas del consejo o del psicofármaco, y se propone la dignificación del síntoma frente al trastorno. En la política, cuestión que hace a las estrategias que emanan de la concentración de determinados saberes y poderes, se defiende de nuevo el síntoma como producto genuino del sujeto ante su masiva objetivación. Se trata, en fin, de una ética de la responsabilidad subjetiva que viene a denunciar esa progresiva desresponsabilización del paciente a la que asistimos a diario en nuestro trabajo cuando lo vemos acogerse al término «depresión» tapando cualquier otra pregunta sobre su deseo. Y que es consciente de que una de las razones primeras de esa dimisión de sus obligaciones para con su libertad se sitúa en que seguramente el discurso médico ha tratado de mitigar las angustias ajenas intentando eliminar primero la propia.&lt;br /&gt;Para enfrentar esta triple tarea, Vaschetto ha reunido intencionadamente a algunos estudiosos de ambos lados del Atlántico, sabedor de cuáles son algunos de los terrenos en que se juega la partida que acabamos de esbozar: la historia, la psicopatología y la misma práctica clínica, psicoanalítica o no.&lt;br /&gt;Todas las aportaciones a este libro tienen en cuenta estos tres campos, aunque se decidan por uno de ellos ya para un estudio más detallado, ya para el simple esbozo de las problemáticas cuya reflexión se muestra más necesaria. Valga como ejemplo la visión histórica del problema de las depresiones que plantean los textos de J. C.&lt;br /&gt;Stagnaro, D. Matusevich, o Jean Garrabé, o el necesario e instructivo recorrido con el que J. M. Álvarez y J. Rodríguez Eiras nos muestran la mutación de la clásica melancolía en la actual depresión. François y Rokaya Sauvagnat se centran en las dificultades psicopatológicas que entraña la psicosis maníaco-depresiva, y G. Stiglitz y E. Berenguer aportan ejemplos claros del atolladero depresivo y las condiciones en que el sujeto puede retomar las riendas de un deseo detenido.&lt;br /&gt;Cierra el volumen, con acierto, una conversación entre Vaschetto y G. García en que se someten a la prueba del diálogo algunas de las cuestiones cuya pertinencia e impertinencia el libro, en su conjunto, pone de manifiesto.&lt;br /&gt;No por vulgarizado y casi ubicuo, el problema de las depresiones ha perdido su prosapia. Una respuesta a la altura de esta versión del malestar pasa por dignificar de nuevo su estatuto de expresión de la subjetividad, atender a su historia, y no ceder a la tentación de resolverlo en trastorno, convirtiéndolo en objeto y tratándolo con los otros tantos objetos con que la sociedad de consumo pretende restañar la herida de la división. Es, sobre todo, esta ética frente al sufrimiento lo que encontrará el lector que eche un vistazo a esta recopilación.&lt;br /&gt;Francisco Ferrández&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Publicado en Nº 99. Vol XXVII, fascículo I, Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, Madrid, España, 2007. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-1291371753449043856?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/1291371753449043856/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=1291371753449043856' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1291371753449043856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/1291371753449043856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2008/01/comentario-en-la-revista-de-la.html' title='Comentario en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-874126497974704999</id><published>2007-12-28T13:30:00.000Z</published><updated>2007-12-28T13:43:09.201Z</updated><title type='text'>Depresión o urgencia, de Emilio Vaschetto*</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Introducción:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La llamada “clínica de la depresión” o de los trastornos del humor nos lleva a transitar un camino siempre pedregoso hacia lo que podría ser una orientación ética dentro del psicoanálisis lacaniano. No se trata de despreciar el significante “depresión” que en sí mismo configura una efectividad en nuestra época, sino tratar de ponderar la matriz de sentido que porta.&lt;br /&gt;¿Existe la posibilidad de coexistencia entre depresión y urgencia?&lt;br /&gt;Dos ejes se contraponen en la presentación del sufriente: un eje sincrónico, el de la angustia, el trauma y la significación enigmática, y un eje diacrónico (el de la vía del sentido, de la respuesta). Mientras que en el primer eje podríamos ubicar la dimensión estricta de la urgencia subjetiva, en el eje siguiente, podríamos ubicar al sujeto como respuesta, pero también situaríamos la vertiente de aquel sentido que funciona para alguien como un modo coagulado de darse un ser. La depresión es un nombre de esa sutura, un autotratamiento que depura la tragedia del deseo. &lt;br /&gt;Será tarea de todo analista, que estuviere advertido de esto, el de traumatizar esa debilidad discursiva, para volver la cobardía una urgencia en la producción subjetiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Aburridos o angustiados&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En el tratado de psiquiatría de Kaplan y Sadock leemos lo siguiente: “Más que un franco estado de ánimo depresivo, muchos pacientes tienen menor capacidad de disfrutar del tiempo libre y una actitud taciturna irritable, que afectan sus vidas conyugales; sus matrimonios se encuentran en un estado de punto muerto crónico que no conduce al divorcio ni a la reconciliación (…).&lt;br /&gt;Existe una peligrosa idea estereotipada que como el paciente no responde en forma adecuada a los tratamientos convencionales (enfermedad crónica), el trastorno tiene un sustrato caracterológico. La duración prolongada suele inducir al paciente a identificarse con las funciones deficitarias, con la autoimagen de ser una persona depresiva; esto constituye una manifestación cognoscitiva de mal pronóstico y requiere tratamiento antidepresivo enérgico.” &lt;br /&gt;Lo que sorprende de esta respuesta terapéutica es la redoblada apuesta de la orientación actual de la psiquiatría en oponer a la resistencia del paciente, la insistencia en curar del lado del tratante, dando aún mayor consistencia a la posición subjetiva del enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve oportunidad de comentar un caso de una mujer que había atravesado un estado depresivo importante, atribuido en principio, a la separación con su novio. Ella decía que él la había dejado sin darle las razones. Construye en análisis, gracias a las intervenciones de su analista, la frase “me sale la tanada” en referencia a las peleas con los hombres. Esta frase que la responsabiliza se convierte en amenaza en vistas de un reciente encuentro con un hombre (que opera como coartada para olvidar a su amor actuando la condición del tercero perjudicado). Sin embargo pudo colegirse, en esta instancia –y gracias a la angustia- que la dimensión de pérdida estaba ubicada en un amor infantil prohibido: su hermano mayor había muerto hacía unos años pero no había sido recordado hasta entonces. La ta-nada condensa tanto la pérdida, el duelo por los hombres como la furia del lenguaje que bordea un vacío en el encuentro con el otro sexo, la nada.&lt;br /&gt;Así, debiéramos preguntarnos, en la tristeza que exterioriza el sufriente, cuál es la experiencia íntima de la pérdida o del estupor de existir antes de clasificarlo dentro de la anómica categoría de trastornos del humor.&lt;br /&gt; En la última lección, del seminario de La angustia , Lacan comenta que él ha intentado de manera original realizar una precisión sobre lo que es el peligro vital (!)&lt;br /&gt;“la angustia se manifiesta sensiblemente relacionada de forma compleja con el deseo del Otro ... no sé qué objeto a soy yo para dicho deseo ... pero esto solo vale a nivel escópico”&lt;br /&gt;De ahí, dice Lacan “la fábula ejemplar en la que el Otro sería radicalmente otro, la mantis religiosa de deseo voraz con la que no me vincula ningún factor común.&lt;br /&gt;En el deseo escópico desarrollado en su alineación fundamental, el objeto a está más enmascarado y por lo tanto el sujeto está más protegido respecto de la angustia.&lt;br /&gt;Y aquí es donde Lacan da las claves para una orientación a seguir en la clínica y es la de “buscar en otra parte [en otra parte que la de la alineación fundamental que le da el marco a la realidad psíquica] buscar en otra parte la huella del a en cuanto al momento de su constitución” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Usos del tiempo en la depresión y la angustia&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Matamos el tiempo y nos abrurrimos hasta la muerte (T. Mann en La montaña mágica)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos queda más que aburrirnos o aburrir (Lord Byron Don Juan)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tedio es un privilegio del hombre moderno. Antes del Romanticismo, se presentaba como un fenómeno marginal, privativo del clero y la nobleza. De ahí que el tedio fuese símbolo de cierto abolengo durante mucho tiempo. Ciertamente incluye siempre un elemento crítico, en la medida en que es expresión de una profunda insatisfacción, bien ante una situación dada, bien ante la existencia como un todo.&lt;br /&gt;El incremento en los índices de tedio significa una deficiencia grave en la sociedad o en la cultura como instituciones portadoras de sentido. Paralelamente hay una industria del ocio y del consumo. ¿No es un claro indicio de la propagación del tedio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El incremento en los índices de tedio significa una deficiencia grave en la sociedad o en la cultura como instituciones portadoras de sentido. Paralelamente hay una industria del ocio y del consumo. ¿No es un claro indicio de la propagación del tedio?&lt;br /&gt;En una época cuyo destino cínico no hemos logrado calibrar en su totalidad, la búsqueda y la exigencia de satisfacción por un lado y la insatisfacción por otro, son dos extremos ligados de forma irremediable. Cuanto más central resulte el aspecto individual de nuestra existencia, tanto más intensa será la exigencia de sentido en las trivialidades diarias.&lt;br /&gt;Una persona que invierte cuatro horas diarias ante el televisor no tiene por qué estar aburrida pero por otro lado, ¿cómo se explica que consuma el 25% de su tiempo de vigilia ante el televisor? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Hipótesis&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría dos vectores en relación al trabajo en PAUSA: uno progrediente que va desde la verdadera urgencia subjetiva en la cual aquél que padece de la ausencia de referencias (angustia), en presencia, pueda inventarse un Otro a medida que aloje lo asemántico pulsional; mientras que en la presentación depresiva, el vector retrogrediente, nos orientaría más bien en la provocación de una urgencia en el límite del decir, para que el paroxismo del deseo instaure un bien decir .&lt;br /&gt;Es un hecho clínico que muchos sujetos, que en un tiempo presentaron fenómenos de angustia sin acudir al encuentro con un analista, al lograr este cometido luego de un tiempo lo hicieron bajo la máscara depresiva. Esto es lo que llamo un autotratamiento.&lt;br /&gt;Por el contrario, tenemos en la verificación clínica del trabajo de B. Houssay , la aventura de una sujeto que pasa de un estado depresivo provocado por su alienación al Otro familiar (padre) a un modo de separación que inaugura el enigma del encuentro –siempre angustiante- con el otro sexo. La presencia del analista provoca la aparición del trauma sexual, como un modo de separación diferente (cortes).&lt;br /&gt;Hay entonces, un antagonismo necesario entre urgencia subjetiva y depresión, siendo la depresión - en muchos casos- la manera en que la cobardía moral responde a la angustia .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NOTAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1  Podríamos esquematizar un contrapunto de esta manera (mi programa de investigación):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; DEPRESIÓN               ANGUSTIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consistencia imaginaria (carácter)    Desfallecimiento imaginario&lt;br /&gt;E del E                        2do tiempo de Pegan a un niño&lt;br /&gt;Impedimento o petrificación del cuerpo          Fragmentación corporal&lt;br /&gt;Un modo de goce                      Lo imposible de gozar&lt;br /&gt;suspenso de la causa del deseo           emergencia de la causa de deseo&lt;br /&gt;Etica                        Etica&lt;br /&gt;Embotamiento o adormecimiento ste.                     Una verdad que despierta, que produce horror&lt;br /&gt;                                                                                 Donde no todo es ste.  &lt;br /&gt;i (a) amor narcisista                                                 a amor melancólico &lt;br /&gt;Diacronía                       Sincronía&lt;br /&gt;No hay urgencia              Urgencia subjetiva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 El francés ennui y el italiano noia, ambas emparentadas con el latín inodiare (odiar o detestar), a través del provenzal enojo, pueden retrotraerse al s. XIII. Sus componentes semánticos son consustanciales con los de acedia, la melancolía y la tristeza en general. También el inglés spleen (s. XVI)&lt;br /&gt;3   “¿En qué tiempo, si es que puedo decir “tiempo” (admitan que este término infernal solo se refiere por ahora al nivel sincrónico), en qué tiempo este sujeto se ve afectado por la angustia? En la angustia, como les dije, el sujeto se ve afectado por el deseo del Otro (…) Se ve afectado de una manera inmediata, no dialectizable. Por eso, la angustia es lo que no engaña en el afecto del sujeto”. Introducción a los nombres del padre, J. Lacan, págs. 69-70, ed. Paidós, 2005.&lt;br /&gt;4 HOUSSAY, Bernadette, El oscuro corte y el colorido deseo, Jornadas anuales de PAUSA, Diciembre de 2007.&lt;br /&gt;5 Hipótesis vertida en la mesa debate organizada por el IOM-CID Junín “Depresiones y angustia”: Ignacio Penecino y Emilio Vaschetto, 5/5/07.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajo presentado en las Segundas Jornadas de PAUSA, diciembre de 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-874126497974704999?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/seriepraxia/vaschetto.html' title='Depresión o urgencia, de Emilio Vaschetto*'/><link rel='enclosure' type='text/html' href='http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/seriepraxia/vaschetto.html' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/874126497974704999/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=874126497974704999' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/874126497974704999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/874126497974704999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/12/depresin-o-urgencia-de-emilio-vaschetto.html' title='Depresión o urgencia, de Emilio Vaschetto*'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-7979238040199917853</id><published>2007-06-02T14:09:00.000Z</published><updated>2007-06-02T14:12:40.607Z</updated><title type='text'>Intersexo. Una clínica de la ambigüedad sexual</title><content type='html'>&lt;b&gt;PERFIL / CULTURA-Libros / Novedades / pág. 13&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/serietemps/gorali/images/th-portada.gif"&gt;&lt;br /&gt;En sociedades como las contemporáneas el cuerpo, el género y el sexo se configuran como mapas legibles para comprender e investigar. La historia de la sexualidad implica una construcción y, por lo tanto, es preciso reconocer aquellos significantes. Esta es la propuesta de Intersexo. Una clínica de la ambigüedad sexual, de Vera Gorali y otros (Grama, $ 24).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-7979238040199917853?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/7979238040199917853/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=7979238040199917853' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7979238040199917853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/7979238040199917853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/06/intersexo-una-clnica-de-la-ambigedad.html' title='Intersexo. Una clínica de la ambigüedad sexual'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-6186219953005538892</id><published>2007-06-02T13:46:00.000Z</published><updated>2007-06-02T14:01:16.685Z</updated><title type='text'>Los husos de la subjetividad, de Silvia Szwarc</title><content type='html'>&lt;b&gt;Comentario de Olga Molina&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/serietemps/szwarc/images/th-portada.gif"&gt;Los husos de la subjetividad comienza con el juego del equívoco en el término mismo de su inicio, se lo titula husos y es verdaderamente la herramienta que provee el hilo con el que se teje la trama a partir de la cual se creará la tela de un discurso; el del psicoanálisis.&lt;br /&gt;A medida que se avanza en el texto se presenta un tejido construido con los nudos que realiza la palabra en su virtualidad discursiva, escribirse para perderse inmediatamente después en un incesante proceso de búsqueda de un punto de anclaje, encontrar en el discurso de la pura metonimia de la época actual, al sujeto que la anima.&lt;br /&gt;Podrá entonces producirse un encuentro, el de la subjetividad con la trama discursiva que la nombra y organiza en un discurso, el del inconciente. Los husos de la subjetividad son los avatares e infortunios que puede encontrar la construcción moderna del concepto sujeto desde Descartes en adelante, pero aún antes, con el primer nominalista, G de Okham quien lo ubica en su teoría de la suposición o los estoicos quienes construyeron el concepto de representación comprehensiva para la cual necesitaron ubicar un sujeto, taxito, como aún nos lo recuerda la gramática extrayendo del discurso la hipótesis de un sujeto que solo tiene un lugar y un ser de paabra.&lt;br /&gt;El texto de S Szwarc plantea desde el comienzo el problema que enlaza los diferentes capítulos del libro, es la paradoja que se pone en juego cuando se lleva el cartesianismo al extremo que lo conduce J Lacan al introducir otro “Uso”,el de la negación que modifica el cógito por el que Descartes había enunciado su “Pienso luego soy”.&lt;br /&gt;La operación de Lacan consistió en demostrar la condición sujeto que sostenía el cógito, pero al incluir la negación compone la clásica fórmula  “Allí donde soy no pienso y allí donde pienso no soy”,con la que introduce dos lugares en los que el ser y el pensar se articulan por la vía del sujeto que se les atribuye.&lt;br /&gt;El psicoanálisis lo sostiene, mientras que la ciencia forcluye al sujeto que la anima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciencia ya había construido su vía de entrada al saber, sosteniéndose de la disyunción entre saber  y verdad que había inaugurado el cartesianismo, en el que la verdad era asumida como un bien eterno garantizado por Dios. La ciencia abre entonces su brecha por el camino de lo verdadero, orientando su búsqueda en las razones hipotetico deductivas que le aportan los sistemas lógicos de los que se nutre.&lt;br /&gt;En este punto del trabajo de investigación de Silvia Szwarc comienza el desarrollo de la paradoja que plantea al comienzo, esta vez, valiéndose de la pregunta respecto de la relación entre el individuo y el grupo.&lt;br /&gt;Partiendo de la ausencia en la sociedad moderna de los valores elevados del idealismo, sostenidos en la presencia del amo antiguo, ese Otro de cuya existencia no se dudaba, llega a definir la emergencia de la masa como signo de la caída de esos valores por el progreso de la ciencia y la técnica, con sus consecuencias muy definidas en la política.&lt;br /&gt;La masa deviene síntoma cuando se traga las particularidades que la conforman para erigirse en sujeto de un discurso que la arrastra hacia fines que no siempre le son propios, pero sí son necesarios a su existencia de masa.&lt;br /&gt;La masa puede devenir así sujeto de la emancipación, sosteniendo el deseo del malestar en la cultura.&lt;br /&gt;El fenómeno de la masa como síntoma de la sociedad moderna admite una doble lectura, por un lado empuja sin pensar el discurso de un líder logrando efectos políticos insospechados y por otro se pliega dócilmente a la manipulación mediática que le otorga un imaginario poder..&lt;br /&gt;La conclusión es la emergencia de dos políticas incompatibles en cuanto a la constitución de la subjetividad: La reglamentación por el espectáculo y la reglamentación  por el síntoma. La primera se sirve de la masa , la segunda hace del síntoma un lugar posible para el sujeto.&lt;br /&gt;La investigación de S Szwarc continúa poniendo el acento en los semblantes de la época actual, ahora el lugar del sujeto es el de un particular que se ubica como mercancía, ya no importa la cuestión de la existencia, sino la operatividad de un nominalismo a ultranza, al servicio del mercado.&lt;br /&gt;Vemos entonces que el nombre dado a una patología cualquiera es previo al individuo que la padece, es decir, en la sociedad actual, primero está el nombre, luego el sujeto se aliena a él y mas tarde se identifica al “lugar” que la sociedad asigna a ese padecer, con el supuesto beneficio de los instrumentos puestos a su alcance para curarlo, aún sin saber que padece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompañada de I Hacking, S Szwarc hace surgir del texto una afirmación contundente, la sociedad del espectáculo fabrica una patología,”construye gente”,y elabora el sistema por el que se dispone a “curarla”.&lt;br /&gt;Es la época del reino del semblante que viste a las personas con un ropaje pleno de bipolaridad o anorexia, pasando por las crisis de pánico y desembocando en las psicosomáticas.¿Que desea usted, ser bulímico, depresivo o anoréxico. Ya se realizó el mapeo cerebral para localizar su transtorno? .Aquí tiene los últimos modelos, las clínicas que le darán asistencia y los laboratorios que contarán con la medicina apropiada a su transtorno.&lt;br /&gt;Desapareciendo el síntoma de los manuales de las TCC, el sujeto ya no tiene lugar, aplastado bajo el nombre de transtorno ha perdido el lugar taxito que la gramática le acordaba, solo queda que el psicoanálisis persista, resista y lo rescate para hacer de él ese punto de hipótesis que le es propio para tomas su lugar en un discurso.&lt;br /&gt;Casi se ha perdido lo personal del síntoma, lo singular que es lo propio del sujeto, su modo de goce, perdido entre las ofertas del mercado y los objetos ofrecidos como un plus de satisfacción que exceden en mucho al que el sujeto podría optar por propia elección.&lt;br /&gt;Las neurociencia no cesan en su búsqueda de confirmaciones anatómicas, convencidos de encontrar a las células responsables de las emociones y los cambios físico-químicos que en la evolución se convierten en sensaciones corporales..Damasio llega a una conclusión, el pensamiento es el resultado de una creciente complejidad de los circuitos neuronales, ubicando de este modo lo que manifiesta como un error de Descartes, primero ubica el ser y su complejidad evolutiva, es decir propone invertir el cógito para situar allí un nuevo cógito.”Soy el resultado de la complejidad evolutiva, luego y por eso, puedo pensar”&lt;br /&gt;S Szwarc, aclara, que la concepción de Damasio es la de un organismo solitario, autista, producto de la evolución, genéticamente  predispuesto a los transtornos que dependen de la bioquímica cerebral, un organismo del que el psiquismo ha desaparecido y el sujeto también.&lt;br /&gt;Depende entonces para su normativización de la `presencia del fármaco, los medios de divulgación masiva proveen la información necesaria.&lt;br /&gt;Se conforma así una nueva masa producto de una época que ofrece los semblantes en los que los síntomas se alojan en verdaderos “nichos”, en el decir de Hacking, proveedores de algún sentido al malestar en la cultura, aún cuando ese sentido sea el producto de la identificación a un transtorno cualquiera, porque la mira está enfocada en que para “eso” ya ha sido pensada la solución por la ciencia.&lt;br /&gt;La interrogación de S Szwarc se orienta al carácter epidémico de las clasificaciones del enfermar que la sociedad del espectáculo ofrece, los modos sintomáticos y el carácter   contingente de lo construido como modelo del enfermar.&lt;br /&gt;Un nuevo modelo ignora que es el modelo del fracaso del que lo precedió y es igualmente eficaz para construir un nuevo paradigma sintomático que desaparecerá tras uno nuevo por el que la ciencia creerá alcanzar un real que se le desliza entre las leyes que sostienen su teorías.&lt;br /&gt;La expectativa de las neurociencias es verificar lo real, encorsetándolo en una ley que sostenga su demostración. Es la base generatriz de la epidemia, porque lo real, Lacan lo enuncia así, es sin ley.&lt;br /&gt;Finalmente llegamos a considerar la alianza entre el psicoanálisis cognitivista y las neurociencias a fin de crear lo que llaman “Nuevos modelos integradores”,sustituyendo al inconciente a una teoría del afecto, resumen y deformación de lo trabajado por Freud, con la consecuente desaparición del psicoanálisis.&lt;br /&gt;A través de los diferentes enfoques que nos presenta el texto se va tejiendo la trama que responde a la pregunta que se plantea al inicio, es por la presencia del sujeto en el psicoanálisis y en la ciencia, partiendo de la relación que se plantea entre la operación cartesiana y el campo abierto por Freud.&lt;br /&gt;El psicoanálisis lacaniano ha rescatado al sujeto y lo ha rebautizado “parletre”, para hacer notar que nombrándolo de ese modo se rescata su ser de palabra y lo sensible, el cuerpo.&lt;br /&gt;Quizás el parletre pueda resistir el embate de tanta oferta del enfermar, de tanta referencia a las localizaciones cerebrales en las que se intenta hacerlo habitar.&lt;br /&gt;Pero si no es una sustancia!,como piensan posible ubicarlo en un locus cerebral cualquiera.&lt;br /&gt; El recorrido teórico del libro de S Szwarc es amplio y encuentra diferentes interlocutores en Platón, Hegel, Descartes y Spinoza entre los clásicos y Sloterdijk, Canettit, Damasio, Kandel entre las referencias actuales.&lt;br /&gt;Pero la interlocución central es con el psicoanálisis mismo, enhebrando&lt;br /&gt;Los conceptos centrales que lo sostienen a lo largo de la trama con la que S Szwarc escribe y convoca con su escritura a pensar que el “fin de un análisis no es la identificación al síntoma”,porque tratar de eliminar el síntoma, es también eliminar al parletre, se trata entonces de otro “uso” del síntoma,”un saber hacer” que es algo más que una formulación lacaniana, es un arte del que el deseo del analista es la brújula orientadora.&lt;br /&gt;&lt;HR&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Comentario de Ernesto Sinatra&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro responde, exactamente, a los problemas de la subjetividad contemporánea que se desprenden del ciclo actual de nuestra civilización. El mismo se inscribe con pertinencia en el programa de investigación para la orientación lacaniana, siguiendo con precisión las consecuencias de la expropiación de la experiencia por sus diversos agentes.&lt;br /&gt;El hilo conductor del recorrido que nos propone Silvia Swarc nos confronta con verdaderas preguntas que exigen perentorias respuestas. Por ello, este libro puede incomodar a un lector desprevenido, sacarlo del confort de su sillón, hasta inquietarlo seriamente…Algunas de esas preguntas están dirigidas al ciudadano, otras a los científicos, pero todas –y cada una de ellas– tienen por destinatarios a los psicoanalistas (incluso cognitivistas). Intentaré encarnar algunas de ellas:&lt;br /&gt;¿Cuál es el esfuerzo que deberá realizar hoy un ciudadano para salir del estado de masa y acceder a la subjetividad? ¿Cómo recuperará el lugar de sujeto frente al empuje de los medios masivos de comunicación social que conducen a transformar al individuo en un objeto de consumo entre otros?&lt;br /&gt;¿Existiría algún otro uso posible que –lo que llamaría– el rebote del ‘efecto de bucle’ al que Ian Hacking hace referencia para designar a aquellas personas afectadas por las clasificaciones que se apropian de ellas para luego modificarlas, pero que en ese mismo movimiento terminan siendo refuerzos mediáticos de la alienación?&lt;br /&gt;O con las precisas palabras de la autora: ¿Qué viene a cohesionar a los extraviados sin orientación ni lazo afectivo? ¿Qué identificaciones funcionan cuando ya no hay a qué identificarse?&lt;br /&gt;¿Cómo dejar de gozar de los objetos que planetarizan el mundo –aquellos con los que cada individuo eligió, en su forma de vida, obturar la hiancia sexual, cuando el precio que paga por ello no es reconocido en los síntomas que padece: estrés, depresión, ataques de pánico, bulimia, anorexia…?&lt;br /&gt;¿Cómo responsabilizarse de esos síntomas cuando la respuesta de la bio-medicalización está cada vez más a mano?&lt;br /&gt;¿Cómo puede –y debe– responder el psicoanalista frente al avance del imperio y sus restos?&lt;br /&gt;¿Qué tratamiento dar a la desaparición del sujeto promovida por el bulismo del mercado?&lt;br /&gt;¿Cómo responder a la desaparición del psiquismo promovido por la bio-medicalización que reduce el sujeto al organismo y a sus circuitos neuronales?&lt;br /&gt;¿Qué debemos hacer frente a la banalización de la clínica que es efecto de la pérdida de lo real que caracteriza a la civilización actual y que ha sido instrumentada por el nominalismo clasificatorio de los DSM ?&lt;br /&gt;¿Cómo incidir en las políticas de salud mental para evitar que sus agentes sigan promoviendo trastornos, enfermedades y epidemias reglamentados por el espectáculo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los husos de la subjetividad, el título que ha elegido Silvia, creo que conlleva un secreto en su escritura. Seguramente, también hubiera podido titularse: Los usos de la subjetividad (así, usos sin la hache), ya que sus capítulos recorren los diversos tratamientos que la época promueve de la subjetividad y –siguiendo a Eric Laurent-- confronta a los analistas con una elección decisiva: o la reglamentación por el espectáculo o la reglamentación por el síntoma.  &lt;br /&gt;Al apostar por la singularidad del síntoma analítico, Silvia adopta una posición que ofrece una salida al impasse actual de la civilización, es por ello que los usos actuales de la clínica es la clave que atraviesa los husos de este libro.&lt;br /&gt;Es en esta orientación que el texto responde a los interrogantes que plantea, ya que ofrece revisar los lugares donde se teja la trama de la subjetividad de la época, como asimismo sus mecanismos de producción y el uso que de ellos se hace.&lt;br /&gt;Los interlocutores con los que cuenta la autora son destacados pensadores. De la mano de Peter Sloterdijk, Silvia nos muestra la sociedad del espectáculo –la que ocupa un lugar destacado en estas páginas- a partir de una precisa definición: trivialidad más efectos especiales.&lt;br /&gt;Siguiendo a Ian Hacking, Szwarc presenta los modos de fabricar gente, ella describe para nosotros algunos mecanismos de transformación de los individuos en materia prima de experimentos del mercado.&lt;br /&gt;Por ello el cuerpo ocupa un lugar central en sus desarrollos, demostrando el modo por el cuál el nominalismo clasificatorio de nuestra civilización se  articula con el realismo banal de la psiquiatría biológica que pretende reducir la subjetividad a trazos de neuro-transmisores; o con la pretensión de la cirugía cosmética de borrar las huellas de la castración…es decir, del paso del tiempo; o con la sorpresa que ha deparado el genoma humano a los genetistas al hacer saber que no existen diferencias significativas en el número de genes entre el hombre, la rata y la mosca.  &lt;br /&gt;En tanto el cuerpo ha tomado su dignidad en el psicoanálisis por intermedio de la histeria, Silvia avanza la hipótesis que la histeria expulsada del DSM ha retornado como epidemia; la expropiación del cuerpo, lo ha transformado en una mercancía en un mercado creado por el desarrollo de las nuevas tecnologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una evocación: Mientras leía esas páginas recordé algo que me pareció oportuno traer para ustedes por su consonancia con lo desarrollado por nuestra querida autora, y quisiera ofrecérselos para terminar.&lt;br /&gt;Hace ya algunos años, un interesante debate acerca del “avance” de la psiquiatría-farmacológica se ha desarrollado en torno de los casos de síndrome de fatiga crónica. Este “primo hermano” de la depresión se ha presentado en la máquina de gozar más popular promoviendo feroces enfrentamientos: En Washington, mientras transcurría casi rutinariamente un programa de entrevistas televisivas en el cual un médico defendía las causas biológicas de tal síndrome (que al parecer él mismo padecía), encontró en Elaine Showalter –activa feminista y profesora de literatura inglesa y estadounidense– una decidida oposición argumentativa.&lt;br /&gt;La paradoja química fue que el susodicho afectado de fatiga crónica, demostró frente al verdugo-TV una suerte de “curación espontánea”, pues se vio de tal manera acelerado su ritmo sanguíneo, que a la salida del programa alcanzó a su opositora y le dijo que esperaba que su vida se arruinara y añadió: la vamos a despedazar.   &lt;br /&gt;El problema comenzó para Showalter desde la presentación de su libro Hystories: epidemia histérica y medios modernos  , cuya tesis principal es que “el tipo de epidemia histérica de la que la gente hablaba en los siglos XVIII y XIX existe hoy” . Por ello afirma que tanto la fatiga crónica como otras epidemias (memoria recuperada, personalidad múltiple, síndrome de la guerra del Golfo, gentes raptadas por alienígenas o que dicen requerir rituales satánicos) constituyen formas actuales de la histeria .&lt;br /&gt;El medio académico de Washington se ha visto desbordado no por la especificidad teórico-científico del debate, sino por la violencia del enfrentamiento: la llaman nazi, le enviaron mensajes obscenos; hasta  la amenazaron de muerte (!!!).&lt;br /&gt;Lo curioso del caso es que –tal como lo comenta el cronista– el cuestionamiento del origen biológico del síndrome no indica que Showalter no lo tomara en serio. Más bien, parecería todo lo contrario. Entonces, –me preguntaba– ¿se tratará de intereses profesionales articulados con económicos o (¿y?) tal vez al poner en duda la existencia misma del síndrome biológico la seguridad ontológica de ser “enfermo de eso” trastabilla y entonces la pastilla redentora podría no curar más? ¿Y los laboratorios, entonces?&lt;br /&gt;Pero lo más interesante para nosotros es que un siglo después de haber fracasado la introducción por parte de Freud de la “peste” psicoanalítica en los EEUU, una mujer, anglófila y feminista, y que –además– no se dedica al psicoanálisis, devuelve finalmente sus blasones a la histeria. Histeria que llevó a Freud al psicoanálisis y que –tal como nos lo recuerda Silvia Swarc– el DSM IV condena hoy a la forclusión a partir de su nueva hoguera cientificista.&lt;br /&gt;Algo más: en su libro está ya la impronta lacaniana: las hystories –condensación de Jacques Lacan entre historia e histeria– transmite, aunque de un modo colateral, la peste que –finalmente– comienza a afectar el modo de gozar estadounidense.&lt;br /&gt;Incluiré como comentario a lo dicho las palabras de la autora que parecen responder con exactitud:&lt;br /&gt;¿Qué ha ocurrido en el gusto de la época para que el juramento hipocrático se encuentre travestido a demanda del mercado y convertido en su instrumento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas páginas recorren los destinos actuales de la subjetividad a partir de la enseñanza de Jacques Lacan; su trama realiza en acto una afirmación de Jacques-Alain Miller respecto a la existencia de dos tipos de enunciación:  una que refuerza la alienación del individuo en el discurso homogeneizante… y por otra, una enunciación que desagrega, convoca al sujeto.&lt;br /&gt;En este sentido podemos decir que “Los husos de la subjetividad” convoca al sujeto a que ocupe su lugar en la civilización actual, más allá del empuje a la homogeneización de la norma que ofrece mercado. Por ello, para finalizar, podría decir que este libro es performativo, es decir que hace lo que dice, inscribe su trazo como experiencia en nuestro programa de investigación: su lectura, repetida –por un lector, y un lector, y un lector…– habrá permitido dar un paso más en hacer consistir el síntoma para hacer existir a su partenaire  –el sujeto de nuestra civilización– para contrariar al individuo bulímico fabricado en el laboratorio del mercado de consumo de los medios masivos de comunicación.&lt;br /&gt;Entonces, diremos en consonancia con la arenga sadiana:&lt;br /&gt;“Ciudadanos, un paso más si queréis ser ilustrados y –en consonancia con la bulimia del negocio editorial– comprad este libro antes de que se agote”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-6186219953005538892?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar' title='Los husos de la subjetividad, de Silvia Szwarc'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/6186219953005538892/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=6186219953005538892' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6186219953005538892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/6186219953005538892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/06/los-husos-de-la-subjetividad-de-silvia.html' title='Los husos de la subjetividad, de Silvia Szwarc'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-117052536719958850</id><published>2007-02-03T17:49:00.000Z</published><updated>2007-02-03T18:04:56.700Z</updated><title type='text'>Por un sentido plural</title><content type='html'>DOMINGO 28 de Enero de 2007 - LA NACION CULTURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ABANDONO DEL MUNDO&lt;br /&gt;Por Samuel Cabanchik (Grama ediciones), 182 p&amp;aacute;ginas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios, Hombre y Mundo han sido tres cimientos sobre los cuales Occidente supo construir la experiencia pol&amp;iacute;tica, econ&amp;oacute;mica, est&amp;eacute;tica, moral. La "muerte de Dios" (entendida como la p&amp;eacute;rdida del lugar de fundamento que ocup&amp;oacute; en el mundo premoderno) dio paso al imperio del Hombre. Sin embargo, su reinado result&amp;oacute; mucho m&amp;aacute;s breve que el de Dios: hace unas d&amp;eacute;cadas fue proclamada la "muerte del Hombre" como sujeto transparente y racional, capaz de controlar y dominar tanto su vida individual como el despliegue de la historia. Muertos el Hombre y Dios, quiz&amp;aacute; cabr&amp;iacute;a esperar que el lugar de fundamento de la experiencia fuera ocupado por el Mundo. Y esto es, efectivamente, lo que ha sucedido, s&amp;oacute;lo que de un modo parad&amp;oacute;jico, &lt;br /&gt;ya que la instauraci&amp;oacute;n del mandato del Mundo ha ocasionado al mismo&lt;br /&gt;tiempo su p&amp;eacute;rdida. Este es el planteo central del fil&amp;oacute;sofo&lt;br /&gt;argentino Samuel Cabanchik en &lt;i&gt; El abandono del mundo &lt;/i&gt;. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;Para analizar esta situaci&amp;oacute;n, Cabanchik propone distinguir "mundo" (con min&amp;uacute;sculas), de "Mundo". El primer concepto alude a un plano individual, en el que transcurre la vida humana, mientras que el segundo se sit&amp;uacute;a en un nivel "general o incluso trascendental, desde el cual se instituye un discurso que determina el &lt;i&gt; sentido &lt;/i&gt; y &lt;i&gt; valor &lt;/i&gt; de lo que existe". "Mundo" es el "plexo de sentido que ordena una situaci&amp;oacute;n  a prop&amp;oacute;sito de una acci&amp;oacute;n y un proyecto determinados". Es ese Mundo, con may&amp;uacute;sculas, el que habi&amp;eacute;ndose autopostulado para obrar de fundamento de la experiencia humana, termina torn&amp;aacute;ndola imposible.&lt;br /&gt;En realidad, sostiene Cabanchik, el desplazamiento del Hombre y el del Mundo son dos aspectos de un mismo proceso, que reduce al Hombre al lugar de consumidor y al Mundo, al de "M&amp;aacute;quina de experiencias". Actualmente, "ser-en-el mundo es existir como mercanc&amp;iacute;a dentro del c&amp;oacute;digo de intercambio [...] es entrar como mensaje en el mercado de valores que regulan los medios masivos de comunicaci&amp;oacute;n". Nuestra vida es semejante a la de quien, estando conectado a una poderosa m&amp;aacute;quina (la pel&amp;iacute;cula &lt;i&gt; Matrix&lt;/i&gt; brindar&amp;iacute;a una buena ilustraci&amp;oacute;n), entrega su cuerpo a experiencias ilusorias que prometen, al mismo tiempo que bloquean, el alcance de ideales como la libertad, la felicidad, la realizaci&amp;oacute;n individual y social: "El mundo mismo -sostiene el autor- es transformado por La M&amp;aacute;quina de Experiencias en un objeto fetiche lleno de peque&amp;ntilde;os fetiches que capturan toda la econom&amp;iacute;a libidinal y pol&amp;iacute;tica de los existentes, conden&amp;aacute;ndolos perpetuamente a permanecer en una situaci&amp;oacute;n alienada, astutamente enmascarada por un falso pero eficaz suced&amp;aacute;neo de satisfacci&amp;oacute;n, precisamente la propia del fetichismo". &lt;br&gt; &amp;iquest;Hay alguna posibilidad de revertir esta situaci&amp;oacute;n? Para el&lt;br /&gt;autor no s&amp;oacute;lo se trata de algo posible, sino de algo urgentemente&lt;br /&gt;necesario. La salida que propone es un retorno del Hombre, con may&amp;uacute;sculas,&lt;br /&gt;capaz de sostener ideales pol&amp;iacute;ticos (aunque no "pol&amp;iacute;ticas ideales"),&lt;br /&gt;de recuperar su lugar de sujeto de la historia, al mismo tiempo que de asumir&lt;br /&gt;la necesidad de no recaer en posiciones esencialistas. Ese Hombre es caracterizado&lt;br /&gt;como un "existente" que al sentido &amp;uacute;nico impuesto por la M&amp;aacute;quina&lt;br /&gt;de Experiencias le opone la capacidad de construcci&amp;oacute;n de sentidos&lt;br /&gt;abiertos, plurales y m&amp;uacute;ltiples. Se trata, en definitiva, de propiciar&lt;br /&gt;"un nuevo horizonte de realizaci&amp;oacute;n para el valor. Este horizonte tomar&amp;iacute;a la forma de una nueva comunidad humana, una oportunidad para el retorno del mundo despu&amp;eacute;s del abandono del Mundo". &lt;br&gt;&lt;br /&gt;En un pasaje del libro, Cabanchik distingue dos perspectivas interpretativas, una longitudinal y otra transversal. Aplic&amp;aacute;ndolas a la lectura de su propio texto podr&amp;iacute;amos decir que hasta aqu&amp;iacute; hemos presentado -de un modo inevitablemente incompleto- la perspectiva longitudinal, desde la que el autor realiza una l&amp;uacute;cida caracterizaci&amp;oacute;n de nuestro presente y plantea una apuesta por el futuro. Pero no menos interesante resulta realizar una lectura transversal. En efecto, al avanzar en su hip&amp;oacute;tesis de trabajo el autor dialoga, entre otros, con textos de Sartre, Heidegger, Wittgenstein, Kant, Murena, Rorty, Lacan, Ranci&amp;egrave;re a prop&amp;oacute;sito del lenguaje, la pol&amp;iacute;tica, la comunidad. Cada una de esas p&amp;aacute;ginas invita a detenerse en los problemas que all&amp;iacute; se plantean y a discutir las posiciones que se adoptan. &lt;br&gt;&lt;br /&gt;El texto se completa con un di&amp;aacute;logo "sobre la filosof&amp;iacute;a por venir" entre Roberto Esposito y Jean-Luc Nancy, traducido por Edgardo Castro, quien es, adem&amp;aacute;s, el autor del pr&amp;oacute;logo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gustavo Santiago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/filosofia/cabanchik.html"&gt;Mas informacion sobre &lt;i&gt;El abandono del mundo&lt;/i&gt;, de Samuel Cabanchik&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-117052536719958850?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/117052536719958850/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=117052536719958850' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/117052536719958850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/117052536719958850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/02/por-un-sentido-plural.html' title='Por un sentido plural'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-117052456954832468</id><published>2007-02-03T17:30:00.000Z</published><updated>2007-02-03T17:58:53.843Z</updated><title type='text'>La depresión, mal de la época</title><content type='html'>&lt;b&gt;Revista Ñ, Clarín,&lt;/b&gt; sábado 27 de enero de 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La depresióncreceenépocas de crisis pero también se multiplica la costumbre de diagnosticarlasinatenderlas singularidades, sostiene y acusa un trabajo realizado porpsicoanalistas.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NURIA GINIGER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La depresión pareciera haberse convertido en una de las principales psicopatologías de la actualidad. En tanto malestar emocional abre un abanico que va desde dolores corporales, melancolía, fatiga, aburrimiento hasta tristeza y que ocupa gran parte de las dolencias que llevan los pacientes al consultorio del psicólogo, psiquiatra o del psicoanalista.&lt;br /&gt;Desde la teoría de los humores corporales de la Antigüedad, la melancolía es objeto de análisis de los principales filósofos y estudiosos del mundo occidental. Durante veinte siglos ocupó un lugar de privilegio para los letrados, y con el advenimiento del discurso científico, se incorporó como una de las principales preocupaciones. Con la modernidad, la separación entre mente y cuerpo consolidó una perspectiva médica y otra poético-filosófica sobre la melancolía. Las causas para unos residen en cuestiones somáticas,y para los otros son las penas, las pasiones y las preocupaciones. Hacia principios del siglo XX, Kraepelin unifica la manía y la melancolía dentro del mismo concepto, y se establece la semiótica de la depresión, que para mediados de siglo ya es considerada una enfermedad.&lt;br /&gt;En la actualidad,la depresión es el término que se utiliza para denominar el malestar. Suele ocurrir que cuando es tratada por la psiquiatría se receten antidepresivos que pueden exceder la necesidad del paciente. En la sociedad de consumo,“pareciera como su cuánto más aumentan las promesas de felicidad, cuanto más se empeña la ciencia en eliminar el dolor moral y cuantos más objetos pone el capitalismo al alcance de nuestras manos, mayor es aún la falta en ser que aflige al sujeto contemporáneo”. A partir de estos problemas, Emilio Vaschetto, médico psiquiatra y psicoanalista de la Escuela de la Orientación Lacaniana,compiló &lt;a href="http://not-a-real-namespace/http://not-a-real-namespace/http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/seriepraxia/vaschetto.html"&gt;Depresion y psicoanálisis. Insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento,&lt;br /&gt;dolor de existir&lt;/a&gt; (Gramaediciones). El objetivo fue encarar esta difusión masiva del término de presión desde tres ópticas: la clínica, la política y la ética.&lt;br /&gt;Desde el primer punto de vista, la depresión es un hecho clínico, con distintas gradaciones, pero cuando expresa dolor de existir, puede poner en riesgo la vida de quien la padece. La perspectiva política tiene que ver con el uso que se hace del término. El depresivo es catalogado como un individuo que no está a la altura de su época, que tiene dificultades en el trabajo. Existen estudios que vaticinan una tendencia de que las depresiones serán la principal causa de deserción laboral: hoy mismo, “aquel que no quiere ir al trabajo es depresivo”. Para Vaschetto,en la actualidad, la utilización del término depresión se asocia con la industria farmacéutica, y viene acumplir un rol de modificación de los cuerpos, de homogeneización. “¿Qué hay dentro de la depresión? ¿Fatigados?”,se pregunta Vaschetto, para quien la alegría tiene “mala prensa, ante el entusiasmo medicalizador”.&lt;br /&gt;Así como el término depresión está largamente divulgado, la idea de que durante los procesos de crisis sociales se masifican los casos de depresión, también. Sin embargo, Vaschetto propone que lo que está masificado es el diagnóstico de depresión, diluyendo las singularidades, ampliando elmercado de psicofármacos. Los narcóticos estabilizan sin incomodar al cuerpo, al tiempo que lo inhiben, aun en sus impulsos sexuales.&lt;br /&gt;Las exigencias sociales de la actualidad implican que al individuo insuficiente, que antes se denominaba neurasténico, se le suma la idea patológica de la depresión.&lt;br /&gt;El tercer punto de vista que aborda el libro es el ético. La ética para Lacan es la orientación a lo real, hacia lo indecible. Las depresiones no explican la historia singular de los sujetos. El objetivo, entonces, es despejar para acceder a lo indecible. De todas formas, Vaschetto plantea que en casos graves y con dolores insoportables, los psicofármacos pueden colaborar aliviando, y así proporcionar las condiciones necesarias para el análisis.&lt;br /&gt;De esta forma, se expresan lo diferentes planos del significante depresión. El sentido de este libro es comprender la dimensión completa y compleja del término depresión y de su uso en la actualidad, proporcionar una elaboración cabal destinada a reintroducir las depresiones en la comunidad clínica y psicoanalítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://not-a-real-namespace/http://not-a-real-namespace/http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/seriepraxia/vaschetto.html"&gt;Mas informacion sobre &lt;i&gt;Depresiones y psicoanalisis&lt;/I&gt;, compilado por E. Vaschetto&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-117052456954832468?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/117052456954832468/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=117052456954832468' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/117052456954832468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/117052456954832468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/02/la-depresin-mal-de-la-poca.html' title='La depresión, mal de la época'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-116912864008790049</id><published>2007-01-18T13:55:00.000Z</published><updated>2007-01-23T10:46:16.033Z</updated><title type='text'>Lacaniana Nº 4. Revista de la Escuela de la Orientación Lacaniana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/sinserie/lacaniana4/images/portada.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/sinserie/lacaniana4/images/portada.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;ÍNDICE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación, Aníbal Leserre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La disciplina psicoanalítica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;• El caso, del malestar a la mentira, Eric Laurent&lt;br /&gt;  Incidencias&lt;br /&gt;• El legado de Freud, Jorge Aleman&lt;br /&gt;• La ausencia de Jacques Lacan, Germán García&lt;br /&gt;  El Pase. Testimonios&lt;br /&gt;• Subversión del padre por el acto, Laure Naveau&lt;br /&gt;• Y el soplo se vuelve signo, Mauricio Tarrab&lt;br /&gt;• Había… hay, Rose-Paule Vinciguerra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Polemicas - El Anti-libro negro del psicoanálisis&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;• La polémica del momento, Daniela Rodríguez de Escobar.&lt;br /&gt;• Misión imposible, Graciela Musachi&lt;br /&gt;• El síntoma biopsicosocial, Agnes Aflalo&lt;br /&gt;• El psicoanálisis, disciplina cognitiva, Marie Hèléne Brousse&lt;br /&gt;• Normo praxis y burocracia, Manuel Fernández Blanco&lt;br /&gt;• La Fundación Skinner, Yasmine Grasser&lt;br /&gt;• Del síntoma al transtorno, Jean-Pierre Klotz&lt;br /&gt;• Una eficacia como semblante, Mauricio Mazzotti&lt;br /&gt;• Las desgracias de Roberta, Esthela Solano-Suarez&lt;br /&gt;• Un efecto del programa TEACCH, Alexandre Stevens&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Temas - El Suicidio&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;• Una disputa del acto, Nieves Soria Dafunchio&lt;br /&gt;• Abordajes del suicidio en psicoanalisis, Deborah Fleischer&lt;br /&gt;• Comentario sobre Los suicidas del fin del mundo, de Leila Guerrero, Luis Salamone&lt;br /&gt;• Entrevista a Leila Guerriero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Clínica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;• ¿Una paternidad delirante?, Silvia Baudini&lt;br /&gt;• Cuerpo y pasaje al acto, Rosa Yurevich&lt;br /&gt;• Del juego al divan, Diana Wolordasky&lt;br /&gt;• Usted quiere comer chocolate sin comerlo, Adela Fryd&lt;br /&gt;• ¿Alimentar el síntoma o hacerlo estallar?, Silvia Szwarc&lt;br /&gt;• Una interpretacion que averguenza, Fernando Vitale&lt;br /&gt;• El tratamiento del Otro en el trabajo analitico, Gustavo Stiglitz&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-116912864008790049?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/sinserie/lacaniana4/indice.html' title='Lacaniana Nº 4. Revista de la Escuela de la Orientación Lacaniana'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/116912864008790049/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=116912864008790049' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/116912864008790049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/116912864008790049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/01/lacaniana-n-4-revista-de-la-escuela-de.html' title='Lacaniana Nº 4. Revista de la Escuela de la Orientación Lacaniana'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-116912827976779709</id><published>2007-01-18T13:48:00.000Z</published><updated>2007-01-18T14:03:51.410Z</updated><title type='text'>Depresiones y psicoanálisis. Insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento, dolor de existir / Emilio Vaschetto (comp.)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/seriepraxia/vaschetto/images/portada.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/seriepraxia/vaschetto/images/portada.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Presentación de &lt;I&gt;Ricardo Seldes&lt;/I&gt;*&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro que hoy presentamos, en Buenos Aires, comienza con una advertencia, la de no despreciar el término depresión ya que se trata de un significante que tiene toda su eficacia en el plano social; y finaliza con la explicitación de esta advertencia cuando Germán García en el diálogo con Emilio Vaschetto plantea de un modo pragmático, que los términos que socialmente se usan, sirven para que la gente se reconozca y haga la consulta. Decir depresión no implica un diagnostico, pero el hecho de que se lo convierta en un medio para que alguien sea solamente medicado eso complica las cosas. Interrogar ese estado quizás de alguna posibilidad de que algo diferente suceda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué importan esta advertencia y la consecuencia de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que encontraremos en el libro que tiene un corto, cortísimo título Depresiones aunque se lo adosa al psicoanálisis y con razón, aunque lo interesante es su subtítulo insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento, dolor de existir. Términos que hay que encontrar en la lectura, aparecen, algunos en forma más desarrollada que otros, están en una filigrana que nos regala Vaschetto en el modo en el que ha unido estos 8 textos y un diálogo como antes he dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el texto de apertura de Emilio está prefigurado lo que aparece como desarrollo en la entrevista cuando opone, y debe hacerlo por supuesto, el término depresión al de felicidad, bajo la forma de la exigencia occidental de felicidad, un dato que Bertrand Russell encarna en su texto The Conquest of happiness. La fatiga, uno de los capítulos del libro de Russell, es un término que indica perfectamente el obstáculo más grave para la felicidad. La fatiga es causada esencialmente por el miedo en todas sus variedades, idea nada desdeñable para un texto escrito en el siglo pasado en el período de entreguerras. Nuestra idea hoy de la sociedad de riesgo, de la urgencia generalizada apuntan esencialmente al producto de la inseguridad y el pánico sociales. En sus términos Russell dice que uno de los peores aspectos de la fatiga nerviosa es que actúa como una especie de cortina que separa al hombre del mundo exterior, lo que en la enseñanza de Lacan se ha pasado como el problema de aquel que al detenerse en la demanda dirigida al Otro queda en suspenso. Queda sin autentificarse, sin valor en su subjetividad. Lo que para Enric Berenger, la depresión nos enseña, es lo que a nosotros nos han enseñado las urgencias subjetivas, la responsabilidad y la decisión que van contra el arquetipo actual del alma bella, pobre víctima de sus exigencias pulsionales. Una idea muy clara de Russell para el tratamiento de la fatiga es la idea del "valor" ahora en el sentido del coraje, es algo de lo que los ingleses saben. Ese saber nos lleva a la cobardía moral. Como dice Emilio la cobardía moral del neurótico se manifiesta como depresión y su contracara se hace patente en el rechazo del inconciente en las psicosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el aspecto más orientativo se nos muestre en el punto en el que Vaschetto señala que la pluralidad de los nombres sobre los cuales se yergue la depresión es una respuesta a la época de la indiferenciación clínica. No está mal tenerlo a tiro para retirarle, con cuidado, la mordaza al síntoma, a la dimensión del sujeto cuando los estados verdaderos que aquejaron por 25 siglos a la humanidad, y que apuntaban a lo real del vacío definitorio de los seres parlantes, se transforman en simples trastornos hormonales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este libro vamos a encontrar una gama interesante de principios de acción que desde la psiquiatría y el importante desarrollo de la depresión y la melancolía durante el siglo 19, Juan Carlos Stagnaro armado de una lupa y una pluma, nos enseña cómo puede realizarse una investigación seria desde Philippe Pinel y su genial percepción de la alienación mental para permitirle distinguirla de cualquier desviación jurídica o ética de la conducta. Esquirol, Goerget, Guislain, autor de las primeras taxonomías de la melancolía en la psiquiatría moderna, para llegar a Wilhelm Griesinger quien crea la denominación de Psicosis única e inaugura una nueva etapa en la psiquiatría alemana. Griesinger diferencia la locura curable y la incurable. Marcará la distancia entre las formas de la melancolía, de la manía y de la monomanía exaltada de las locuras sistematizadas, la demencia parcial y la general. El texto de Stagnaro continúa con el estudio de las ciclotimia de Kahlbaum y finaliza con otros autores entre ellos el recordado Kraepelin quien afirmaba la unidad clínica de la locura maníaco depresiva. La lectura de esta investigación debe realizarse junto con la de Matusevich, que se ocupó a continuación de la depresión en el siglo XX, y ha hecho un impresionante estudio acerca del Manual Diagnostico y estadístico de las enfermedades mentales, los famosos DSM 1, 2, 3, 3R y 4. Matusevich concluye que el diagnostico y clasificación de un paciente revela no solo el universo simbólico o la estructura mental del profesional que diagnostica sino que delimita un campo de acción autorizado, definiendo la "carrera moral" futura del paciente mental. Y rematará esta fuerte posición ética de la psiquiatría con otra advertencia: la utilización de árboles de decisión, la multiaxialidad, el uso de escalas de evaluación y cuestionarios estructurados que limitan la iniciativa por parte del clínico en la caracterización de las depresiones, no debe hacer que se desnaturalice el encuentro singular que constituye la relación medico paciente y que es el corazón de cualquier proceso terapéutico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo asegurarles que la lectura de este libro los conducirá a muchas experiencias, no puedo anticiparme a las variaciones singulares del goce de su recorrido, pero entre ellas hay una que queda descartada por definición: ustedes no se aburrirán ni un minuto. Hay algo en la transmisión de este modo de concebir un texto que es un armado de una serie de textos, que produce el efecto de una sinfonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Lacan se refirió al aburrimiento, planteó que a nivel de las enseñanzas, es esencial que quien desee hacer una transmisión tenga el arte de interesar a su auditorio. Por supuesto que eso también depende del auditorio del que se trate. La declinación de la idea del conflicto que ha intentado sortear la falta en ser, propia del sujeto y que lo lleva por la vía del deseo, sigue siendo la terapéutica mayor para el otro modo de presentarse las llamadas depresiones: el aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cual nos conduce a formular una primera impresión, y es que el estado de aburrimiento se produce en un sujeto cuando deja de ser apto para la sorpresa, para el asombro, cuando su deseo queda aplastado en la percepción dolorosa de la repetición, en la monótona significación de su fantasma, o narcotizado en la ritualizacion que le exigen sus prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las palabras que les dirijo más las de mi compañera y ahora amiga Graciela estamos ya preparándolos para lo que seguramente será la lectura de este fin de semana largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos por unos momentos más al libro. Imperdibles los enunciados de nuestros colegas de Francia François y Rokaya Sauvagnat quienes nos enseñan sobe las Psicosis maníaco depresivas y el de Jean Garrabé sobre la melancolía en la psiquiatría romántica francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capítulo de la ética se las trae. Dos textos y una conversación. El de Gustavo Stiglitz depresión angustia y medicamento, genial en tanto apunta a cuestionar el uso indiscriminado del término depresión, el que dice todo del paciente y nada del sujeto. Y una ejemplificación clínica que es un hallazgo para ilustrar los avatares del encuentro entre el malestar depresivo, el medicamento y el psicoanalista. Un trío que es para nosotros hoy un problema si no lo reemplazamos por el de el malestar depresivo, el psiquiatra y el psicoanalista. Un trío más riguroso y eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto de Alvarez y Eiras, sobre la transmutación de la melancolía en depresión y algunas de sus consecuencias, muestran cómo la medicalización de la tristeza acarreó una devaluación de la responsabilidad subjetiva. Apuntamos a la construcción del síntoma analítico, dicen con claridad y contra cualquier prejuicio. Toman a la melancolía no como un déficit sino como causa y objeto de la sabiduría del la antigüedad y el renacimiento. Lamentan por otra parte el eclipse de la melancolía para dejar paso a la construcción de la enfermedad maniaco depresiva, ya que al reducirse el espectro nosográfico de la misma, los frecuentes estados de dolor moral, desánimo y pesar comenzaron a reclamar otras nomenclaturas taxonómicas. Ha sido en la medicalización del pathos donde comenzó a emplearse el termino depresión o depresión mental produciéndose con ello una ruptura epistemológica con lo precedente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su tesis es que el auge alcanzado por las depresiones en el mundo actual depende de la relación del sujeto con el empuje superyoico, presentificado por el bienestar exigido, el capitalismo y la ciencia. Cuanto mas aumentan las promesas de felicidad, cuanto más se empeña la ciencia en eliminar el dolor moral y cuantos mas objetos pone el capitalismo al alcance de nuestras manos, mayor es la falta en ser que aflige al sujeto contemporáneo. Podemos decir que es exceso para el que los tiene y dolor y rabia para el que no los consigue. Hay una intolerancia evidente a la tristeza, una clara manifestación del rechazo a convivir con la falta. Es verdad, rematarán, que para nuestros antepasados la tristeza era morbosa cuando se hacia de ella una pasión egoísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dialogo entre Germán García y Vaschetto implicaría un comentario por si. Pero más allá de lo que ya comenté quiero agregar el uso que ellos hacen de una conversación clínica, que desde la ética plantea la política. Yo me permito decir que es el deseo el que prevalece en las diferentes opciones que hay de poner una por encima de las otras. German es claro cuando dice que el sujeto que cede a su deseo por el goce se deprime. Por eso al deseo hay que situarlo en una articulación del lenguaje con el cuerpo, la versión cobardía moral de la neurosis y en su perseveración del humor para la psicosis. Es fundamental entonces captar la teoría del objeto que subyace a la depresión y a la melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un capítulo aparte merecería ubicar la cuestión de la manía, en tanto supone que la cadena significante se puede despegar del peso del objeto. La gran pregunta a responder es ¿por donde entran a jugar los sftes amo? Un grafico señala desde el S1 un camino que llega al objeto a en la melancolía y otro que pone al significante del saber, el s2 en el lado de la manía. Propone tomar en cuenta el cuerpo libidinal para entender este esquema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salteare una historia muy graciosa acerca de un tipo extenuado, con estrés a quien le recomiendan la terapia del aburrimiento que comenté hace unos años en la apertura de unas jornadas de la eol sobre las incidencias memorables de la cura analítica. Sin embargo en el mismo sentido quiero concluir con la reflexión que me permitió hacer la lectura de las referencias en este libro, a la melancolía trabajada por filósofos, la de los artistas plásticos, Durero Goya, por ejemplo o Burton y Borges en las letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como me gusta especialmente señalar las faltas, quiero hacer una mención a algo que ha faltado en diferentes recopilaciones, especialmente la de Breton. Me refiero a lo que tiene ver con el humor negro español. Es muy curiosos como personas de reconocido humor como Gracián o Quevedo no han sido incluidos en un género que, proponemos, permite un tratamiento novedoso y exquisito para la depresión. Como dice Cristóbal Serra un catedrático mallorquín, Quevedo ha pasado entre el pueblo por un vulgar chascarrillero y por un bufón escatológico, cuando lo cierto es que escribió libros que tienen temblor de Apocalipsis y que son probablemente los mas tremebundos de toda la literatura española. Quevedo con su fondo melancólico, fue un hombre de gafas ahumadas que siempre vio la vida con colores sombríos. quizás se deba a una infeliz niñez porque el fondo de amargura se advierte siempre en su psicología de genio atravesado. Nacido patizambo, superará su inferioridad haciendo burla de si mismo y mofándose de todo. Hasta lo religioso que merecía su veneración, fue blanco de su escarnio. Hombre mal avenido consigo mismo y desavenido con el orden social que le tocó vivir, Quevedo nos da la impresión de el malhumor y el amarguismo fueron en él permanentes. Concluye Serra diciendo Quevedo es el mayor pesimista que ha dado nuestra raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí asumir mi responsabilidad subjetiva y para no deprimirlos en este momento de festejo y brindis, no traje nada de los Sueños de Quevedo sino un trozo magnífico de una de sus obras burlescas, anterior a las gracias y desgracias del ojo del culo: me refiero a la carta de un cornudo a otro, intitulada el siglo del cuerno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos el caso presente del marido de la ahorcada hace pocos días en Río Cuarto que, como ha dicho un periodista por TV, con el mismo llamado telefónico se enteró que era viudo y cornudo. Algunos dicen que uno de esos estados del ser, viudo y cornudo, tiene que ver con el otro. No sabemos bien en que orden. Por lo menos creemos que el cornudo desea de inmediato ser viudo. O puede caer en una incomparable depresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Quevedo no tiene esa idea. Para él las cosas son un poco diferentes. Dirá que Hay oficio de tal, así como hay lencería y pescadería, hay cornudería. No sé si hallara sitio capaz para todos. ¿Cómo piensa que esta recibido esto de cornudar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es un gran señor de la profesión que antes, cuando había dos cornudos, se hundía el mundo,(una clara referencia a la depresión en la época de Quevedo), pero ahora que no hay hombre bajo que no se meta a cornudo, que es vergüenza que lo sea ningún hombre de bien, que es oficio que si el mundo anduviera como había de andar se había de llevar por oposición como cátedra y darse al mas suficiente o, por lo menos, no había de poder ser cornudo ninguno que no tuviese su carta de examen aprobada por los protocornudos y amurcones generales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haríanse mejor las cosas y sabrían los tales cofrades del hueso lo que habían de hacer. No hay cosa más acomodada que ser cornudo porque cabe en el marido, en el hermano, en el padre, en el amigo. Al letrado no le estorba el estudiar, antes le da lugar a la lección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo curaría y visitaría el médico si estuviese siempre sobre su mujer y no diese lugar al cuerno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El da lugar a los oficiales para su trabajo y a nadie estorba. Pues en cuanto a honra ¿quién no la regala? ¿Quién no la asiente en su mesa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues si miramos a el provecho de la republica , si no tuviera cornudos que hubiera de muerte o de escándalos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros conforme a buena justicia siempre tenemos razón para ser cornudos porque si la mujer es buena, comunicarla con los próximos es caridad y si es mala es alivio propio. Casi por concluir la epístola, Quevedo le hace decir al cornudo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro tiempo era menester razones, mas ya está tan negro el calificado que son acusadas las autoridades, porque aunque es verdad que en el primitivo cuerno hubo alguna incomodidad y pesadumbre, ahora está esto muy asentado porque todas las cosas han hecho mudanza y mas ahora que hay casta de cornudos, como de caballos y está tan acreditado este oficio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se despide diciendo: A Nuestra mujer beso la mano en habiendo vacante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos ha de asombrar, ni nos molestará que la melancolía romántica haya mudado en depresión, aburrimiento, fatiga, cobardía moral o dolor de existir. Preciosas designaciones que denotan subjetividad a producirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de acá, y desde todos los lugares posibles combatiremos, si es posible con humor, a quienes impiden esas maravillosas invenciones que permiten convivir con la falta, esa que da lugar al deseo y de la que este libro más que muestra es demostración.&lt;br /&gt;Se trata en todo caso de una ética que aún nos queda por construir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;I&gt;*Presentación realizada el 8 de diciembre de 2006, con la participación de Graciela Musachi y la coordinación de Leticia Acevedo, en la Librería del Marmol.&lt;/I&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-116912827976779709?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar/default.asp?catalogo/seriepraxia/vaschetto.html' title='Depresiones y psicoanálisis. Insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento, dolor de existir / Emilio Vaschetto (comp.)'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/116912827976779709/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=116912827976779709' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/116912827976779709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/116912827976779709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2007/01/depresiones-y-psicoanlisis.html' title='Depresiones y psicoanálisis. Insuficiencia, cobardía moral, fatiga, aburrimiento, dolor de existir / Emilio Vaschetto (comp.)'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-115858813076806882</id><published>2006-09-18T13:56:00.000Z</published><updated>2006-09-18T14:04:54.196Z</updated><title type='text'>Para una clínica de la cultura. Comentario de Héctor López</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/serietri/pujo/images/portada.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/serietri/pujo/images/portada.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Para una clínica de la cultura&lt;br /&gt;(su campo y su método)&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este pequeño-gran libro propone una lectura, pero además una experiencia: la de verificar que no existe realidad humana que caiga por fuera del discurso psicoanalítico, pues ninguna se ve libre de los efectos inconscientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta verdad abre el campo del análisis a nueva dimensión. Para designarla, Mario Pujó acuña el nombre afortunado de "clínica de la cultura", a la que especifica así: al modo de la comunicación de una construcción, la clínica de la cultura intenta rozar el real que está en juego en cada una de las nociones tratadas, aspirando, en retorno, a intervenir sobre el plano propiamente psicoanalítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tratamiento de las cinco nociones escogidas, la infancia, la memoria, la muerte, la época y el sueño, se deja adivinar el empleo del método que Lacan llamó del "repensar", y que consiste en tomar los fenómenos en su dispersión diacrónica, para desocultar el orden sincrónico que los causa. La de-construcción atraviesa entonces los acontecimientos temporales para asomarse al borde de lo real, revelando a nuestro pensamiento sorprendido, la estructura descarnada del malestar intemporal de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el trabajo clínico que vemos desplegarse ante nuestros ojos, cuando diferencia la inocencia del niño de su supuesta ingenuidad, clivaje ignorado por nuestro "sentimiento de la infancia", o cuando refiere a la renegación, y no a la represión, el modo de "desconocer" en este mundo de la inmediatez, o cuando nos hace caer en la cuenta que la biotecnología nos desposee de la experiencia humana de "consentir a la muerte", o también cuando pasa de la noción corriente de "patologías de época" a la más esencial de "patología de época" como rasgo de nuestro tiempo, y finalmente cuando encuentra en los sueños de muerte, "un medio para procesar su siempre improcesable irrupción".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así esta pequeña obra muestra su verdadero alcance: las cinco nociones consideradas con aguda penetración, se instituyen en significantes fundadores de todo un conjunto de nociones posibles, a través de las cuales se irá construyendo este nuevo espacio de la clínica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería verdaderamente prometedor que ahora, cuando gracias al libro de Mario Pujó ya tenemos delimitado el campo y especificado el método, él mismo, o alguno de nosotros, se ponga al trabajo para sumar nociones a la serie y dar cuerpo a una indispensable "clínica de la cultura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver más información sobre &lt;b&gt;&lt;i&gt;Una clínica de la cultura&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de Mario Pujó en la &lt;a href="http://www.gramaediciones.com.ar"&gt;&lt;b&gt;web de Grama ediciones&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-115858813076806882?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/115858813076806882/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=115858813076806882' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115858813076806882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115858813076806882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/09/para-una-clnica-de-la-cultura.html' title='Para una clínica de la cultura. Comentario de Héctor López'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-115375383437632110</id><published>2006-07-24T15:08:00.000Z</published><updated>2006-09-05T17:03:22.826Z</updated><title type='text'>Enlaces 11</title><content type='html'>&lt;b&gt;Editorial&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;El resguardo del vacío, &lt;I&gt;Ernesto Sinatra&lt;/I&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;CONCEPTOS&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ficción y Real&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Comentario sobre el “Aviso al lector japonés” de J. Lacan, Antonio Di Ciaccia&lt;br /&gt;La erosión del sentido y la producción del vacío, Éric Laurent&lt;br /&gt;Vanidades variables, Mónica Torres &lt;br /&gt;Kafka y su padre: temor y temblor, María Inés Negri  &lt;br /&gt;La interpretación analítica y la  última enseñanza de Jacques Lacan, Ana Ruth Najles&lt;br /&gt;De las leyes del inconsciente a lo real sin ley, Leticia Acevedo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La Escuela y el pase&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Creer en el sinthome, Xavier Esqué &lt;br /&gt;Lo que el pase me enseñó: cada uno encuentra su solución, Mónica Torres&lt;br /&gt;Problemas sobre el nombre de goce y el nombre propio, Fabián Naparstek &lt;br /&gt;La escuela: un refugio para lo dispar, Linda Katz &lt;br /&gt;La EOL: Una Escuela con pase, Nora Cherni&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;SEXOS Y AMORES&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;El amor sintomático, Oscar Zack &lt;br /&gt;Entre lazos y diferencias, Mónica Lax y María Inés Negri &lt;br /&gt;Varidad del malentendido -IIda parte-, Pablo Russo, Blanca Sánchez (compiladores) y otros &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;FAMILIA&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Un neologismo de actualidad: la parentalidad, Marie-Hélene Brousse&lt;br /&gt;La familia y lo inclasificable, Blanca Sánchez &lt;br /&gt;Lacan con Durkheim, Victoria Márquez &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;ENTREVISTAS&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Presentación y entrevista a Griselda Gambaro, por Liliana Mauas  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;UMBRALES&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Filosofía&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Acedia: deseo sin objeto, Julián Ferreyra &lt;br /&gt;La anarquía en el pensamiento. Vattimo en Buenos Aires, Glenda Satne &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Época&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;El miedo, su tiempo y su política, Romildo do Rêgo Barros &lt;br /&gt;La sociedad del espectáculo, Inés Szpunt, Liliana Mauas y Alejandro Daumas &lt;br /&gt;Toxicomanía y familia, Marcelo Olmedo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;ACONTECIMIENTO FREUD&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Entrevista a Mario Goldenberg, por Emilia Cueto  &lt;br /&gt;Eros y Tánatos, Blanca Sánchez   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;CONEXIONES: LITERATURA Y TEATRO&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Literatura&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;El Misterio de la Naftalina, Branko Andjic  &lt;br /&gt;Auster’s austerity, Alejandra Glaze&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Dossier Samuel Beckett&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Presentación, Liliana Bilbao  &lt;br /&gt;Cuatro episodios, un autor, Jorge Dubatti  &lt;br /&gt;Una letra sin más allá (Joyce, Beckett y Lacan), Leonardo Gorostiza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;Teatro&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Molière, un adelantado, Alicia Rodríguez  &lt;br /&gt;Microscopía teatral, Laura Baumarder &lt;br /&gt;Vanguardia; en su versión de ruptura, Alejandra Fernández &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;LIBROS Y REVISTAS   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONEXIONES: Artes visuales&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Presentación, Eduardo Medici   &lt;br /&gt;Cuerpo y materia. Arte argentino entre 1976 y 1985, María Teresa Constantin &lt;br /&gt;Representación y lazo. Notas Actuales, Alejandra Antuña, Mónica Biaggio y Glenda Satne    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;CONEXIONES: Cine&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;La civilización del trauma, Verónica Biaggio, Pablo Russo, Mónica Torres y Adrián Scheinkestel    &lt;br /&gt;¿Qué es esa cosa llamada amor?, Graciela Musachi &lt;br /&gt;El calamar y la ballena, Mónica Biaggio   &lt;br /&gt;En busca del Otro… que no existe, María Graciela Trione  &lt;br /&gt;Comentarios: Bafici, Elsa Maluenda   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;LA CLINICA DE LO NO-FAMILIAR&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;La clínica en la época, Leticia Acevedo, María Leonor Solimano y Aníbal Leserre &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;COMENTARIOS Y RESENAS&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;Clínica de las neurosis de Mónica Torres, Blanca Sánchez  &lt;br /&gt;Vivir dentro de la historia –Brooklin Follies–, Raquel Vargas   &lt;br /&gt;Los animales salvajes de Griselda Gambaro, Liliana Ávola   &lt;br /&gt;Profanaciones de Giorgio Agamben, Cecilia Parrillo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-115375383437632110?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/115375383437632110/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=115375383437632110' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115375383437632110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115375383437632110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/07/enlaces-11.html' title='Enlaces 11'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-115133161568610044</id><published>2006-06-26T14:15:00.000Z</published><updated>2006-06-26T14:20:15.720Z</updated><title type='text'>LO DESATENTO DEL NIÑO: ACTUALIDAD DEL ADD-ADHD</title><content type='html'>&lt;B&gt;Comentario de Silvia Tendlarz&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente fue publicado en Buenos Aires el libro &lt;I&gt;&lt;B&gt;DDA, ADD, ADHD, como ustedes quieran&lt;/I&gt;&lt;/B&gt; por la editorial Grama. La compilación estuvo a cargo de Gustavo Stiglitz. El título incluye un subtítulo que de alguna manera funciona ya como un eje ordenador de lectura: &lt;I&gt;El mal real y la construcción social. &lt;/I&gt;&lt;br /&gt;La construcción del diagnóstico de ADD-ADHD comporta entonces un real, un real que daña. El problema que se plantea entonces no es tanto el de validar un vago diagnóstico que expresa la “ideología ritalínica” y responde a una política de mercado, sino precisar qué real queda aprehendido en este empuje a la administración indiscriminada farmacológica y qué tratamiento puede proponerse desde la orientación psicoanalítica. &lt;BR&gt;&lt;br /&gt;Desde una cacofonía de voces, el presente libro hace propio este desafío. En cada oportunidad, y por fuera del mito de la hiperactividad que oculta su causa, se trata de captar lo singular de cada consulta. Después de todo, en este empuje a la atención y a frenar toda perturbación de la clase, ¿cuánto hay de unidad de medida cierta y cuánto de ideología de una adaptabilidad del niño a la escuela? ¿Cuánto hay de enfermedad y cuánto de manipulación por parte de los laboratorios? &lt;BR&gt;&lt;br /&gt;El real que afecta al niño y a su cuerpo queda inalterado por el limbo psíquico que convoca un mal diagnóstico. Se perpetúa así el sufrimiento del niño puesto que la falla simbólica da lugar a un exceso que se vuelca en el cuerpo, impidiendo que el niño mantenga su atención. &lt;BR&gt;&lt;br /&gt;Lo esencialmente desatento en esta perspectiva es el sujeto, que no puede reducirse al tratamiento yoico educativo, ni a través de medicamentos que siguen lineamientos universalizantes y se expande a la ligera a través de cuestionarios. &lt;BR&gt;&lt;br /&gt;En realidad, “el como ustedes quieran” del título no es sin un hilo de Ariadna. Los problemas diagnósticos, su uso mediático, su expresión clínica y la confrontación con el psicoanálisis es trabajado a lo largo del texto.&lt;BR&gt;&lt;br /&gt;Todo esto y mucho más podrán encontrar en este libro. Aunque lo lean un poco  desatentos y en medio de una actividad desenfrenada, los intersticios producidos por el cruzamiento de artículos interpelan a quien lo lee e introduce matices a una nominación que estigmatiza y aliena a su destinatario.&lt;br /&gt;&lt;P&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-115133161568610044?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/115133161568610044/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=115133161568610044' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115133161568610044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115133161568610044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/06/lo-desatento-del-nio-actualidad-del.html' title='LO DESATENTO DEL NIÑO: ACTUALIDAD DEL ADD-ADHD'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-115125589936120417</id><published>2006-06-25T17:17:00.000Z</published><updated>2006-06-25T17:18:19.360Z</updated><title type='text'>COMPRAR POR INTERNET</title><content type='html'>Todos nuestros libros se pueden comprar en internet a traves de Libreria Paidos&lt;br /&gt;http://www.libreriapaidos.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ver nuestro Catalogo en&lt;br /&gt;http://www.gramaediciones.com.ar&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-115125589936120417?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/115125589936120417/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=115125589936120417' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115125589936120417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/115125589936120417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/06/comprar-por-internet.html' title='COMPRAR POR INTERNET'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-114743817077882568</id><published>2006-05-12T12:48:00.000Z</published><updated>2006-05-12T12:49:54.223Z</updated><title type='text'>Comentario de Virginia Notenson</title><content type='html'>&lt;b&gt;DDA, ADD, ADHD, como ustedes quieran&lt;br /&gt;El mal real y la construcción social&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya desde el título se desliza una provocación, una respuesta al aluvión de libros de autoayuda y autodiagnóstico alrededor del ADD. Lo coloquial revela que se pretende darle un trato serio a un síndrome que al parecer puede ser diagnosticado con facilidad por padres, educadores, psiólogos, neurólogos, etc. Un síndrome, cuyo tratamiento se centra en la medicalización, que ha instaurado la polémica hora R en el seno de las aulas, y que deja abierta la pregunta por el futuro de estos niños tranquilizados a base de Ritalina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta compilación realizada por Gustavo Stiglitz, no desmiente la existencia del Trastorno por déficit de Atención, sino que se ofrecen al lector las variables que permiten analizar este verdadero fenómeno moderno, este nuevo nombre para la infancia. En Québec, a modo de ejemplo, de los 7 millones de habitantes, 70.000 niños toman metilfenidato; esta medicación constituye la condición para la permanencia de los niños revoltosos en el sistema escolar. El índice es mayor aún en los Estados Unidos, responsable de la política actual y su empuje al consumo de medicamentos en la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro, se siguen las huellas del síndrome desde la hiperactividad, ya descripta en el siglo XIX, hasta el trastorno actual bajo sus distintas formas de expresión, dejando en claro que si bien las causas permanecen oscuras tanto para la ciencia como para el psicoanálisis –van desde daños cerebrales no localizables a desórdenes genéticos difusos–, existen al decir de Ian Hacking, “el mal real y la construcción social” del mismo, que devela que la medicalización es política, y que su finalidad es una “adaptación al medio familiar y escolar” que conduce a que las conductas del niño se ajusten a los ideales sociales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, en la primera parte del libro, las entrevistas al psicoanalista Germán García, al neuropediatra Dr. Jaime Tallis y a la filósofa Silvia Rivera se delinean tres ejes: epistémico, político y clínico para enmarcar el fenómeno. La hiperactividad y la impulsividad deben tomarse como síntomas del estado de la civilización actual, deben llevar a la pregunta de ¿qué es un niño hoy? No así la solución propuesta, que descubre que el recurso a la evidencia se ha convertido en el nuevo slogan para la medicina, y que la identidad del ADD es una construcción política, histórica y discursiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se instala un debate sostenido por psicoanalistas de la orientación lacaniana, que recorre las dificultades en la clínica, el cuestionamiento del síndrome como entidad nosográfica difusa que al centrarse en el concepto de atención, se presta a confusión en relación a patologías mas graves. Del síndrome por déficit de atención al síntoma es como se podría unificar el recorrido a lo largo de los casos en la tercera parte del libro, descubriendo los supuestos ideológicos, educativos y farmacológicos que soporta este nuevo nombre de la infancia, el ADD con sus variaciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-114743817077882568?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/114743817077882568/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=114743817077882568' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114743817077882568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114743817077882568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/05/comentario-de-virginia-notenson.html' title='Comentario de Virginia Notenson'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-114700786492038239</id><published>2006-05-07T13:05:00.000Z</published><updated>2007-01-18T14:01:14.933Z</updated><title type='text'>DDA, ADD, ADHD, como ustedes quieran</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/seriepraxia/stiglitz2/images/portada.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/seriepraxia/stiglitz2/images/portada.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El mal real y la construcción social&lt;br /&gt;&lt;I&gt;Gustavo Stiglitz&lt;/I&gt; (compilador)&lt;/B&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay niños y adultos con serias dificultades en su atención, lo que incide desfavorablemente en su rendimiento escolar y laboral? Sí, los hay.&lt;br /&gt;¿Hay niños y adultos con una motilidad hipercinética a veces orientada, otras no? Sí, sin duda, los hay.&lt;br /&gt;¿Hay niños y adultos impulsivos, con tendencias a pasar al acto con más o menos niveles de riesgo? Evidentemente, sí, los hay.&lt;br /&gt;¿Hay que juntar estos tres males, o manifestaciones del malestar, en uno solo con la complicación de tener que aclarar que es el mismo cuadro pero sin uno o dos de los males enumerados (Déficit de Atención con o sin Hiperquinesia…)? ¿Es necesario clínicamente? No, no lo es. &lt;br /&gt;¿Cuál es la regla que se sigue para juntar esos tres conjuntos en uno?&lt;br /&gt;¿Por qué hacer bailar tantos cuerpos al mismo son –o mejor dicho, sin ton ni son?&lt;br /&gt;Pierre Legendre decía que la política es el arte de hacer mover los cuerpos. ¿No vemos cada vez más niños, padres y adultos danzando al ritmo del DDA, el TDAH, el metilfenidato, la atomoxetina y otros ritmos adormecedores? Es la política de la salud mental al servicio de la política de masas.&lt;br /&gt;Concluimos entonces que hay el mal real que podemos pensar en términos de lazo y no-lazo con el Otro, o en términos de exceso pulsional, pero nada de estos males que afectan realmente al cuerpo autoriza a construir la clase de los DDA. Por eso hay que distinguir el mal real de la construcción social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Presentación de &lt;I&gt;Gustavo Stiglitz&lt;/I&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Incluye entrevistas a German Garcia, Dr. Jaime Tallis y Silvia Rivera.&lt;br /&gt;Escriben: Juan Felipe Arango | Anne Bérard Bogino | Enric Berenguer | Claudia Castillo | Liliana Cazenave | María Eugenia Cora | Santiago Rebassa | Graciela Giraldi | Ram Mandil | Véronique Mariage | Piedad Ortega de Spurrier | Mónica Prandi | Ana Lydia Santiago | Inés Sotelo | Silvia Elena Tendlarz | Victoria Vicente | Perla Zelmanovich&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Algunos temas: La clase de los DDA | La rebelión de las singularidades | Hiperactividad | Clínica | Ideología | Educación | Fármacos | Ritalina | falla de la función de inhibición | Atención | Globalización | Déficit de Atención | Una estafa psiquiátrica | El fracaso de las técnicas conductistas | La hora R | Un síntoma social | Jóvenes y suicidio | El uso del diagnóstico | Sociedad de las normas | Freud y la atención | Resonancias escolares | Efectos de lenguaje&lt;/B&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-114700786492038239?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar' title='DDA, ADD, ADHD, como ustedes quieran'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/114700786492038239/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=114700786492038239' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114700786492038239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114700786492038239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/05/dda-add-adhd-como-ustedes-quieran.html' title='DDA, ADD, ADHD, como ustedes quieran'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-114693378842226576</id><published>2006-05-06T16:39:00.000Z</published><updated>2006-06-25T17:17:02.963Z</updated><title type='text'>Presentación de la nueva Serie Filosofía - Argumentos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/filosofia/cabanchik/images/portada.gif"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 130px;" src="http://www.gramaediciones.com.ar/catalogo/filosofia/cabanchik/images/portada.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La filosofía contemporánea ofrece un amplio espectro de desarrollos, de orientaciones, de perfiles, de estilos, y aún de estrategias. Éstas incluyen casi siempre una articulación de aspectos políticos, lingüísticos, estéticos, metafísicos, gnoseológicos y éticos. Dentro de estas configuraciones pueden trazarse de una manera  muy esquemática tradiciones. Es una práctica usual dividir el decurso de la filosofía del siglo XX en dos grandes conjuntos que han adquirido nombres geográficos o cuasi espaciales: la tradición continental  y la tradición anglosajona. El objetivo de esta colección es ofrecer un panorama del pensamiento contemporáneo y en este sentido develar un ámbito posible en donde interdiscursivamente estas tradiciones se crucen y nos ofrezcan una imagen de la filosofía de nuestro tiempo, de sus problemas, de sus debates y de sus diferencias. Los énfasis que cada autor pondrá en el tipo de problema y la exigencia de los modos de su respuesta dependerán en cada caso del  punto de partida.&lt;br /&gt;La colección tiene a su vez el objetivo de hacer manifiesta la amplia red  de discusiones, pensamientos  y textos  filosóficos en -y para- la  lengua castellana. Es este un espacio complejo y sumamente  necesario al que la colección espera contribuir. &lt;/br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br&gt;La serie  está dirigida al  amplio ámbito de lectores  interesados en las preguntas y las respuestas que la filosofía ha intentado ofrecer a lo largo de su historia, y en particular aquello que los autores contemporáneos tienen para decir respecto de las mismas.&lt;br /&gt;En este primer volumen Samuel Cabanchik explora la relación que la filosofía ha establecido entre el hombre, Dios y el mundo, y  describe  como propia de nuestra época- y como consecuencia de la historia filosófica y política de la sociedad occidental- la pérdida, el abandono del mundo. El autor no se limita a hacer el diagnóstico sino que desde variadas fuentes filosóficas traza el camino para hilvanar una recuperación del mismo, que se ofrecerá como una respuesta ética y política a nuestras inquietudes actuales. El volumen incluye también un diálogo entre Roberto Esposito y Jean-Luc Nancy en el que las cuestiones del hombre y  el mundo se entrelazan a su vez con las de la comunidad, la filosofía, la política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último quiero agradecer a los editores de Grama por su confianza y por hacer, de este entramado posible, una serie de objetos reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;GLENDA SATNE&lt;br /&gt;Directora de colección&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;B&gt;----YA SE ENCUENTRA EN LIBRERIAS----&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-114693378842226576?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar' title='Presentación de la nueva Serie Filosofía - Argumentos'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/114693378842226576/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=114693378842226576' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114693378842226576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114693378842226576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/05/presentacin-de-la-nueva-serie-filosofa.html' title='Presentación de la nueva Serie Filosofía - Argumentos'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-114692867453271777</id><published>2006-05-06T14:59:00.000Z</published><updated>2006-05-06T16:30:26.303Z</updated><title type='text'>A 150 años del nacimiento de Sigmund Freud</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.thecjc.org/images/freudpics.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.thecjc.org/images/freudpics.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“…no quiero sugerir que Freud sea sobre todo un filósofo o un poeta, sino más bien que su influencia ha sido análoga a la de Platón, Montaigne o Shakespeare:ineludible, inmensa, casi incalculable. En cierto sentido, todos somos freudianos, lo queramos o no. Freud es mucho más que una moda permanente: parece haberse convertido en una cultura, nuestra cultura. Es al mismo tiempo el principal escritor y el principal pensador de nuestro siglo. Si uno busca los autores más poderosos de nuestra época en Occidente, casi todos los lectores estarán de acuerdo en las figuras principales: Proust, Joyce, Kafka, Yeats, Mann, Lawrence, Woolf, Eliot, Rilke, Faulkner, Valéry, Stevens, Montale, Ajmátova y Beckett se contarían sin duda entre ellos. Los pensadores esenciales podrían formar un canon más breve y más polémico, fueran científicos o filósofos, y yo no me atrevería a enumerarlos aquí. Freud es un caso único, pues domina el segundo grupo y compite sin problemas con Proust, Joyce y Kafka en el primero. Ninguna de las figuras religiosas ni de los eruditos de este siglo se le iguala. Sus únicos rivales son de hecho Platón, Montaigne, Shakespeare, o incluso el anónimo narrador primigenio del Génesis, Éxodo y Números, llamado escritor J, o Yahvista, en los estudios bíblicos.” &lt;b&gt;[Harold Bloom, &lt;i&gt;¿Dónde se encuentra la sabiduría?&lt;/i&gt;, Editorial Taurus, Bs. As., 2005]&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://not-a-real-namespace/http://www.gramaediciones.com.ar"&gt;Grama ediciones&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-114692867453271777?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/114692867453271777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=114692867453271777' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114692867453271777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114692867453271777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/05/150-aos-del-nacimiento-de-sigmund.html' title='A 150 años del nacimiento de Sigmund Freud'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21441504.post-114683422888885894</id><published>2006-05-05T13:03:00.000Z</published><updated>2006-05-07T02:55:34.873Z</updated><title type='text'>Nuevo blog de difusión de novedades de Grama ediciones.</title><content type='html'>Grama ediciones es una editorial dedicada casi específicamente al psicoanálisis, la filosofía, la psicopedagogía, y la crítica literaria. &lt;br /&gt;Por este medio difundiremos a nuestros libros y autores por internet. Aquí podrán encontrar artículos ligados a ellos, información sobre presentaciones de libros, actividades auspiciadas por Grama ediciones, novedades editoriales, adelantos de libros que se publicarán, y ya veremos que otras cosas. &lt;br /&gt;Pero además, aceptaremos que los lectores envien sus contribuciones y sus comentarios sobre nuestros libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estan invitados a participar de esta nueva experiencia con sus comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blog de Grama ediciones. Editorial dedicada al psicoanálisis, la filosofía, la psicopedagogía y la crítica literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21441504-114683422888885894?l=infograma.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.gramaediciones.com.ar' title='Nuevo blog de difusión de novedades de Grama ediciones.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://infograma.blogspot.com/feeds/114683422888885894/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21441504&amp;postID=114683422888885894' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114683422888885894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21441504/posts/default/114683422888885894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://infograma.blogspot.com/2006/05/nuevo-blog-de-difusin-de-novedades-de.html' title='Nuevo blog de difusión de novedades de Grama ediciones.'/><author><name>Alejandra Glaze</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
